Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"Fue una acción espectacular, pero pacífica"

El director de Greenpeace España, al regresar a Madrid: "si tuviera la misma oportunidad, lo volvería a hacer"

Ataviado con una camiseta con el lema Greenpeace, activista climático, flanqueado por sus hijos y con los brazos en alto en señal de victoria. Así ha irrumpido Juan López de Uralde en la terminal 4 del aeropuerto madrileño de Barajas procedente de Copenhague, donde este miércoles fue liberado con cargos junto a los otros tres activistas detenidos desde hacía 21 días.

Decenas de amigos y familiares le esperaban al grito de "libertad" y con pancartas con el lema Los políticos hablan y los líderes actúan, la misma consigna empleada por Uralde y una compañera de Greenpeace cuando ambos ecologistas irrumpieron el pasado 17 de diciembre en la cena de gala ofrecida por la reina Margarita II a los jefes de Estado que participaban en la cumbre.

Tras fundirse en múltiples abrazos y brindar con cava por su liberación, López de Uralde ha asegurado que está orgulloso de lo que ha hecho y que lo volvería a repetir. Además, ha recordado que "el problema del cambio climático continúa, la cumbre terminó sin acuerdo y el tiempo se acaba" y ha resaltado que estos son los motivos que les llevaron a aprovechar la presencia de 120 líderes mundiales para hacerles llegar el mensaje de que "hay que actuar ya".

"Fue una acción espectacular, pero pacifica. La hicimos pública a las pocas horas en youtube y pedimos que se actúe con nosotros con proporconalidad", ha dicho Uralde al recordar el acto de protesta que le llevó a la cárcel.

Los cuatro activistas de Greenpeace están en libertad con cargos por entrada en propiedad pública y falsificación de documentos, entre otras causas, y a la espera de que la acusación se concrete. La vista que estaba convocada para este jueves en Copenhague ha sido suspendida. Los delitos que se les imputan, aplicados con el máximo rigor, pueden suponer hasta siete años de prisión.

Para López de Uralde lo más duro durante los 20 días de cárcel ha sido la incomunicación , aunque ha dicho que a pesar de la poca información que tenían del exterior, "en la prisión se notaba el apoyo en España", lo que, ha sonreido, "ponía celosos a mis compañeros".

El responsable de Greenpeace cree que ha sido este apoyo y la presión popular lo que ha conseguido su liberación, ya que ha dicho que las autoriades danesas querían "mantenernos en la cárcel" y ha denunciado que sólo fueron interrogados el día antes de ponerlos en libertad. "Eso, a pesar de que Greenpeace se personó en la comisaria y expuso su voluntad de colaborar" para explicar los detalles de la acción, puntualizó, mientras reiteraba que "si tuviera la misma oportunidad otra vez, lo volvería a hacer".