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El Amazonas en Euskadi

Dos jóvenes alaveses crían moscas y otros insectos para venderlos en toda la península para alimentar peces y reptiles exóticos

La dendrobates, la peligrosa rana del Amazonas, se encuentra en el origen de toda una iniciativa empresarial de alimentación para peces y reptiles exóticos que hace tres años se puso en marcha en Vitoria y que hoy abastece a aficionados del resto de España y Portugal. El interés por estos anfibios, el animal más venenoso del mundo, con cuya saliva impregnan los indios amazónicos sus flechas, ha llevado a dos hermanos alaveses a investigar en la generación de moscas drosophila que sirven de manjar para las ranas dendrobates y de paso otros peces tropicales que frecuentan los acuarios domésticos.

Sergio y Luis Daniel Quijano pusieron en marcha la tienda de animales Pizti Bizi (www.latiendadeanimales.com) con especial dedicación a la acuariofilia, en lo que es una muestra más de cómo una afición se convierte en negocio. "Se interesaba en el asunto sobre todo mi hermano Luis Daniel, pero cuando le descubrí investigando en la generación de moscas para alimentar a sus dendrobates, primero le taché de loco y luego le ofrecí mi ayuda para que el experimento llegara a buen puerto", recuerda sonriendo Sergio, el menor de los Quijano (Vitoria, 1981), licenciado en Químicas y con un máster en Alimentación.

La iniciativa surgió buscando cómo alimentar a sus ranas dendrobates

Así que Sergio se puso a criar esas moscas, que popularmente se conocen como del vinagre. "Sí, las que surgen de la fruta podrida, pero en cepas genéticas muy regresivas, que no vuelan, porque se puede imaginar lo que ocurre si al abrir el recipiente salen todas en estampida", explica. De este modo, en los cultivos que vende Pizti Bizi aparecen infinidad de insectos que sólo tienen una mínima capacidad de movimiento. Se depositan sobre la superficie del acuario o del terrario y ahí se mantienen en un mínimo aleteo, para que peces y ranas se den un festín gastronómico de primer orden.

Los insectos están criados con la alimentación que necesitan los animales que los comen. "Se puede decir que las moscas son alimentación indirecta", aclara Sergio Quijano. El origen de estos insectos tarados se encuentra en los laboratorios de investigación genética de Centroeuropa, donde son más conocidos; sobre todo en Holanda, Alemania y la República Checa. De estos países proceden los antepasados de las moscas que se pueden adquirir en Vitoria, a 3,5 euros el bote y que han demostrado que Luis Daniel Quijano no trabajaba con ideas descabelladas.

Se presentan en un vaso de plástico recubierto con una telilla, que permite la transpiración del envase. La cepa tiene capacidad regenerativa por lo menos para atender un acuario mediano durante un mes. No hay que olvidar que éste es el alimento más básico, aunque singular, que sirven estos acuariófilos de Vitoria. El interesado también puede adquirir colémbolos, grillos y hasta langostas, si se quiere mantener contentas a estas mascotas de alto riesgo.

"Digamos toda la verdad, las dendrobates en cautividad pierden su capacidad mortífera", desvela el criador de drosophilas. Un alivio.