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Reportaje:

Hospitalidad centenaria

Una placa recuerda ya el primer siglo de servicio del Petit Palace Arana.- José Garzón presenta el libro que ha escrito sobre el hotel

Modesto Arana (Aramaio, 1878), hombre de espíritu innovador y gran iniciativa empresarial, fue pionero en abrir una cadena de hoteles en el País Vasco, que más tarde se extendería a Zaragoza. Su primer eslabón fue el hotel Petit Palace Arana de Bilbao, que ayer celebró su primer siglo de vida. De hecho, se trata del establecimiento en activo más antiguo de la capital vizcaína. Después de haber vivido —y superado— dos guerras mundiales y otra civil, además de varias dictaduras y la crisis de 1929, ha conseguido mantenerse en pie ante la actual.

El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, descubrió ayer una placa conmemorativa del 100º aniversario del hotel junto a Antonio Fernández Casado, director general de la cadena High Tech Hoteles, a la que el Petit Arana pertenece desde 2002, y el director, Fernando Andrades.

Entre sus clientes históricos, el ciclista Charly Gaul o Balduino I de Bélgica

El 'chef' Carlos Rejes adaptó ayer un menú típico del cocinero de la corte de Felipe III

Al acto, en el que se repartió tarta de chocolate a los viandantes, asistieron familiares del fundador del establecimiento y José Garzón, autor de un libro sobre la historia del hotel. Titulado Centenario del Petit Palace Arana. Bilbao, 1909-2009. Recuerdos y vivencias del decano de los hoteles bilbaíno, cuenta con el prólogo delpropio Iñaki Azkuna. La obra cuenta, según indicaron en su presentación, la historia de este establecimiento paralelamente con la de sus inquilinos y de la ciudad que los acoge.

Este día de conmemoración se completó con una comida, basada en los menús del ilustre Francisco Martinez de Montiño, cocinero mayor de la corte de Felipe III, y adaptada por el chef Carlos Rejes, jefe de cocina de la mítica Posada del Peine, que también pertence a la cadena Higt Tech.

Cuando fue inaugurado, el 9 de octubre de 1909, la situación del hotel era privilegiada, porque por aquel entonces, la calle Bidebarrieta y, en general, todo el Casco Viejo, eran los puntos más céntricos de Bilbao.

El Arana siempre tuvo un gran prestigio gastronómico. Entre los fogones de su cocina trabajaron profesionales como Evaristo López de Trotiaga, Ángel Lorente y Pablo Beobide. El Athletic, tras sus triunfos primeros en la Copa y hasta regios huéspedes, como Balduino I de Bélgica disfrutaron de sus afamados entrantes, sus variados consomés, sabrosos huevos escalfados y platos de bacalao.

Este emblemático hotel era tan conocido en Bilbao que llegó a figurar en un cómic publicitario de la Semana Grande bilbaína de 1931, en el que salían dibujados "dos turistas de mañana" que llegan al hotel Arana, "el preferido del público distinguido", reza el panfleto.

Y, efectivamente, así era. Además de Balduino de Bélgica, también se hospedaron ciclistas como Charly Gaul, toreros como Cocherito de Bilbao. Y en su nueva etapa, artistas como Nacho Duato y reconocidos profesionales como el astronauta Pedro Duque.