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Los primeros 3.000 localizadores GPS para maltratadores funcionarán a finales de mes

Conectan a víctima y agresor con un centro de control 24 horas que controlará que no se quebrante la orden de alejamiento

A partir de ahora, "los maltratadores tendrán que pensárselo dos veces" antes de agredir. Así se expresaba ayer el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la presentación de las tres mil pulseras de localización para agresores por violencia de género, que estarán a disposición de los juzgados de toda España a partir del 24 de julio. Su objetivo es doble: por un lado, se pretende mejorar el control de los agresores con medidas de alejamiento para que no se acerquen a sus víctimas; por otro, se espera que sea una medida disuasoria para los agresores, que, al saberse vigilados en todo momento, se lo pensarán dos veces antes de agredir.

El Gobierno ha presentado hoy los dispositivos en una rueda de prensa conjunta en la que estaban presentes los organismos que trabajan conjuntamente contra la violencia de género: los ministerios de Igualdad, Justicia e Interior, la Fiscalía General y el Observatorio de Violencia de género del Consejo General del Poder Judicial.

El sistema, que cuenta con un presupuesto inicial de cinco millones de euros, estará gestionado por la empresa Securitas Direct-Telefónica y a disposición de los juzgados del territorio nacional. Los 3.000 dispositivos cubren el 10% del total de órdenes de alejamiento que se dictaron en 2008, tal y como ha explicado la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. Cubren por tanto las situaciones de mayor riesgo, aunque el Gobierno no descarta ampliar la cobertura si, después de su implantación, se detectan carencias.

La víctima llevará una de las unidades electrónicas, similar a un teléfono móvil, que informa de la situación al centro de control y permite comunicarse con él por voz, por mensaje, o pulsando el botón de pánico.

El maltratador tendrá otro dispositivo similar y una especie de pulsera que podrá colocarse en la muñeca o el tobillo. Esta pulsera transmite señales a la central y a la víctima e informa de cuando el agresor se aproxima a menos de 500 metros.

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído ha destacado el poder simbólico de la medida, que constituye el modo en el que la sociedad española le dice al maltratadorque"40 millones de ciudadanos le están observando". Por su parte, el ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba ha señalado que el sistema permitirá "proteger mejor" a la víctima", "disuadir" al agresor y "documentar" los quebrantamientos de las órdenes de alejamiento. Francisco Caamaño, ministro de Justicia, ha querido destacar que el nuevo dispositivo es una prueba de cómo ha cambiado en España la justicia cautelar, cada vez más atenta a la protección de la víctima y no únicamente pendiente de la fuga del agresor. "Aquello que afecta a la dignidad de las personas no puede quedar jamás tras las puertas de una casa", ha apuntado.

Antecedentes de los brazaletes

El sistema de brazaletes estaba previsto por la Ley Orgánica de Medidas de Protección contra la Violencia de Género, aprobada en 2004, que prevé la posibilidad de que los jueces acuerden emplear instrumentos tecnológicos para controlar que se cumplan las medidas de alejamiento en las causas de violencia género. Sin embargo, hasta el momento tan solo la Comunidad de Madrid y Baleares han puesto brazaletes en funcionamiento.

En Madrid el brazalete tipo, elaborado por el Instituto de Magnetismo Aplicado de la Universidad Complutense, fue presentado en julio de 2004. Sin embargo los primeros usos no fueron decretados judicialmente hasta marzo de 2006. Ahora mismo hay 165 personas, víctimas y agresores, que utilizan el sistema de protección, aunque la Comunidad dispone de 225 equipos.