Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ban Ki-moon insta a lograr en 2009 un acuerdo climático que sustituya a Kioto

EE UU se niega a fijar cuotas de reducción de emisiones y pide un compromiso flexible

La Cumbre del Clima de Bali ha contado hoy con la intervención del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que ha pedido a todos los países que trabajen para tener preparado un nuevo protocolo climático en 2009, antes de que en 2012 expire el de Kyoto. Sin embargo, cree que establecer en Bali unos límites precisos a las emisiones de CO2, como pretende la UE y otros países y a lo que se opone EE UU o China, podría ser "demasiado ambicioso".

"De forma realista, puede ser demasiado ambicioso que se espere que las delegaciones acuerden objetivos concretos de reducción de gases de efecto invernadero", ha dicho Moon, aunque lo ve inevitable de cara al futuro: "En algún momento tendremos que acordarlas", ha dicho. Sin embargo, espera que la cumbre sirva para que todos los países acepten el descubrimiento, por parte del Panel de la ONU para el Cambio Climático, de que es necesario reducir las emisiones contaminantes entre el 25 y el 40% con respecto a los niveles de emisiones de 1990, de forma que se puedan evitar los peores efectos del fenómeno.

Ante los delegados de los 130 países presentes en Bali, Moon ha dicho que el cambio climático es "el desafío moral de nuestra generación" y que "urge desesperadamente" actuar para evitar las consecuencias del calentamiento: sequías, inundaciones, subidas del nivel del mar, hambrunas y extinciones masivas de especies. "Ahora es el momento de actuar", ha dicho.

Moon se ha centrado sobre todo en la urgencia de conseguir un nuevo pacto sobre el clima que sustituya al de Kioto, que expira en 2012. Para el secretario de la ONU la cumbre de Bali debe servir para impulsar negociaciones que alumbren un nuevo protocolo en 2009. "Es necesaria una agenda, una hoja de ruta hacia un clima más seguro, además de una fecha límite que produzca un acuerdo para 2009", de forma que pueda ser ratificado en todo el mundo para 2012.

China ha expresado su descontento por el hecho de que la cumbre vaya a terminar sin un acuerdo sobre la reducción de emisiones, estimando que es precisamente esa reducción es exactamente lo que se necesita para demostrar que los países desarrollados está comprometidos en la lucha contra el cambio climático. China se refería especialmente a EE UU, que no quiere oír hablar de porcentajes de reducción en tanto que entiende que perjudicaría su crecimiento económico. Washington no tiene intención de ir más allá de un compromiso de lucha contra el cambio climático, sin cifras concretas. Hoy mismo ha insistido en que la Cumbre debe acordar un compromiso "flexible" para que pueda ser cumplido por todos.

En los primeros compases de la cumbre, la UE propuso una reducción obligatoria de entre el 25 y el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a las de 1990 para 2020. Tampoco India se muestra dispuesto a poner la reducción de emisiones en cifras y aún menos a que los objetivos sean obligatorios.

Mientras, la UE, por boca del comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, ha insistido hoy en que únicamente con límites claros a las emisiones contaminantes se impedirá que las temperaturas aumenten en más de dos grados centígrados para el 2012. Ha reiterado que la UE está dispuesta a reducir sus niveles de emisiones de gases en un 30% por ciento para 2020 si los demás se comprometen a un esfuerzo igual. Para la UE, esta reducción es "tecnológicamente viable y económicamente eficiente". Y ha lanzado un mensaje a China e India: "No podemos ganar la batalla sin la ayuda de las naciones en vías de desarrollo, particularmente las más avanzadas".