Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Emoción de alto riesgo

Uno de cada tres parques de ocio españoles suspende en seguridad, según un estudio

Uno de cada tres parques de ocio españoles suspende en seguridad, tanto por la existencia de lugares que entrañan peligro para los visitantes como por los riesgos de las atracciones, según un estudio realizado por Consumer Eroski. El infome, que no ha analizado la seguridad intrínseca de las atracciones ni el grado probabilidad de que ocurra un accidente por defectos de estructura o de mantenimiento, destaca, no obstante, que la situación ha mejorado en los últimos cinco años.

Técnicos de esta revista visitaron durante varios fines de semana de mayo cuatro parques temáticos (Port Aventura en Salou, Terra Mítica en Benidorm, Isla Mágica en Sevilla y Warner Bros Park en Madrid), cuatro de atracciones (Madrid y Zaragoza, Tibidabo en Barcelona y Tívoli en la localidad malagueña de Benalmádena) y cuatro acuáticos: Mijas, Benidorm, La Pineda y Torremolinos. De los 12 parques estudiados, ocho han obtenido calificaciones positivas mientras que los otros cuatro suspenden en seguridad (Isla Mágica, Zaragoza y Tívoli-Benalmádena obtuvieron una mala calificación y Tibidabo regular). Cinco obtienen un muy bien: Warner Bros Park, Port Aventura, Terra Mítica y los acuáticos de Torremolinos y Mijas.

Tras analizar más de 30 variables de seguridad, los principales motivos de los suspensos son la existencia de lugares que entrañan peligro para los usuarios del parque, como zonas en obras sin vallar, accesos peligrosos a piscinas, suelos resbaladizos, alturas sin barandilla, etc. Otro motivo de suspenso son los riesgos que presentaban las atracciones: monitores que no controlan el acceso del público a la instalación, cierres de seguridad que no amarran bien a los usuarios, astillas que sobresalen, barandillas con aristas de hierro y punzantes y objetos inestables con posibilidad de caer y provocar un accidente.

Comida mala y cara

Tres de los cuatro que suspenden son mucho más antiguos que los que logran buenas calificaciones, que tienen menos de 20 años y algunos incluso menos de diez. Se trata de Tibidabo, que fue inaugurado en 1899, el de atracciones de Zaragoza en 1974 y Tívoli-Benalmádena en 1972. Consumer destaca además que tres de los cuatro que suspenden son parques clásicos, "que podrían presumirse más seguros que los temáticos o aquaparks, que albergan atracciones más complejas y aparentemente más peligrosas". Los técnicos no estudiaron, "debido a la complejidad y diversidad de la ingeniería y a las dificultades de acceso a su entramado", la seguridad intrínseca de las atracciones, la probabilidad de que ocurra un accidente por defectos de estructura o de mantenimiento de la atracción que no resulten evidentes a simple vista. En seguridad, los resultados han mejorado respecto al anterior estudio de 2001, ya que en esa ocasión se detectaron fallos de seguridad en todos los parques.

Según este informe, los 12 parques analizados destacan en servicios y mantenimiento (limpieza y conservación del parque y las atracciones, higiene de aseos y vestuarios, adaptación a discapacitados, asistencia sanitaria, hostelería, servicios bancarios), ofrecen una satisfactoria y variada oferta de ocio y están bien organizados (atracciones y espectáculos, taquillas, planos guía, folletos con información). En cuanto a los precios de entrada, el informe destaca que pasar un día en el parque resulta "caro, incluso muy caro". Las entradas oscilan desde los 15 euros hasta los 33 o más euros que pueden alcanzar en los temáticos. Tomar un refresco en uno de estos parques supone desembolsar 2,20 euros de media.

En cuanto a la comida, los temáticos no permiten entrar en el recinto con comida del exterior. El precio medio de un "poco sabroso bocadillo de tortilla" fue de 3,50 euros. En cinco de los 12 parques el parking es de pago. Según este estudio, la hostelería en los parques es "indudablemente" una de las asignaturas pendientes: en la amplia mayoría el servicio es regular y la oferta se reduce a comida rápida, es decir, una dieta nada equilibrada, dice Consumer. Casi 32 millones de personas visitaron durante 2005 alguno de los 114 parques de ocio (temáticos, acuáticos, de atracciones, zoológicos y acuarios) de España, un 6% más que el año anterior.