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Desactivan en Alemania la primera central nuclear dentro del plan para el abandono de esta energía

La central de Stade se convierte en la primera de las 19 que se cerrarán en aplicación del plan de Schröder y Fischer

El plan del Gobierno roji-verde alemán para el abandono paulatino de la energía nuclear se ha concretado esta mañana con la desactivación del reactor de la central nuclear de Stade, en el norte del país, que se ha convertido así en la primera de las 19 plantas atómicas del país que se pone fuera de servicio.

La actividad de la planta de Stade se ha suspendido como consecuencia de una revisión rutinaria, pero ya no volverá a conectarse. El reactor de Stade ha sido desactivado a las 8.30 horas, según ha informado un portavoz de la planta, que entró en funcionamiento en 1972.

El desmantelamiento del reactor empezará, según los planes del consorcio E.ON, propietario de la instalación, en enero de 2005 y podría prolongarse durante diez años. Con la desactivación de esta central se ha entrado en la fase efectiva del plan pactado entre el Gobierno y la industria energética para el cierre de todas las centrales nucleares del país.

Una larga negociación

El Ejecutivo alcanzó en junio de 2001 este acuerdo para el abandono de esa fuente de energía con los consorcios implicados, para lo que fue necesario un largo proceso negociador. El plan para el abandono de esa fuente de energía fue elevado al rango de ley por el Parlamento en diciembre de ese mismo año.

La ley prevé que todas las centrales se cierren tras un periodo de 32 años en activo, periodo que puede prolongarse o acortarse por un mecanismo de "intercambios" entre las distintas plantas. Así se concede a los consorcios cierta flexibilidad a la hora de decidir el orden de los cierres de sus plantas, de manera que se puede recortar el periodo de algunas y alargar, a cambio, los de otras más rentables.

El abandono de la energía atómica fue uno de los grandes logros de la primera legislatura del canciller, Gerhard Schröder, impulsado por Los Verdes de Joschka Fischer, socio menor del Gobierno, que se alcanzó con concesiones a la industria, como el establecimiento de mecanismos de intercambio para el cierre de plantas.