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INVESTIGACIÓN

Un estudio indica que los gatos usan los maullidos para manipular a sus dueños

Un investigador de la Universidad de Cornell asegura que estos animales domésticos han aprendido qué sonido emitir en cada ocasión para conseguir lo que desean

Que los gatos son egoístas y caprichosos es una creencia común asentada en la experiencia de 7.000 años de convivencia con los seres humanos. Sin embargo, ahora un científico estadounidense ha ido un paso más allá y ha tachado a estos felinos de manipuladores, puesto que, en su opinión, usan las distintas formas maullar que tienen para conseguir de sus dueños lo que desean.

Nicholas Nicastro, un investigador de la Universidad de Cornell (Nueva York), ha publicado en un estudio que los gatos eligen una forma de maullar u otra en función de lo que deseen obtener de los seres humanos, según ha publicado la BBC.

Nicastro ha explicado esta habilidad atendiendo al concepto de selección natural acuñado por Charles Darwin en el siglo XIX. Así, el hombre habría ido dirigiendo la evolución de los gatos a lo largo de los años, de forma que el resultado ha sido una raza superior de felinos que sabe comunicarse de forma óptima (al menos para ellos) con sus dueños.

Gemidos o chirridos

Sin embargo, esta idea no ha caído muy bien entre la comunidad científica, que no comparte la explicación de la selección natural. Según John Bradshaw, de la universidad británica de Southampton, no hay duda de que a los gatos se les da muy bien manipular a las personas, pero esto no tiene nada que ver con la evolución sino que es un comportamiento aprendido.

Es decir, cada gato sabe qué tecla tocar para que su dueño le llene el plato de comida suculenta. De hecho, según Bradshaw, estos animales domésticos eligen su modo de maullar dependiendo de la situación en la que se encuentren, pero no hay una pauta común a todos los felinos. Es decir, su gato puede emitir un suave gemido para pedir comida porque a usted le conmueve, pero quizá el de su vecino opte por un sonido chirriante porque le funciona mejor.

"Cada gato aprende a lo largo de su vida qué sonido emplear en cada situación", ha declarado Bradshaw, que no se ha atrevido a ir tan lejos como Nicastro al mantener que "los gatos son animales domésticos que han aprendido que teclas tocar para dirigir nuestras emociones; y nosotros respondemos, porque en el fondo no somos más que animales domésticos también".