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El fenómeno de los bolsos surrealistas: ¿explosión de creatividad o estrategia para ser viral?

Este tipo de complementos donde la practicidad se pone al servicio de la imaginación, funcionan como el anzuelo perfecto para llamar la atención entre el aluvión constante de novedades.

Bolso elefante de Loewe.
Bolso elefante de Loewe.Getty
Elena Muñoz

La imagen de Sarah Jessica Parker paseando por Nueva York ataviada con un mono oversize y un bolso con forma de paloma hiperrealista ha sido la mejor estrategia para anunciar el rodaje de la segunda temporada de And just like that. En la serie de HBO Max ha quedado claro que el personaje de Carrie Bradshaw sigue adorando las extravagancias estilísticas tanto como hace dos décadas, cuando se emitió el último episodio de Sexo en Nueva York. El bolso Paloma ha logrado lo que se pretendía: que el look de Sarah Jessica, ideado por los responsables de vestuario del show Molly Rogers y Danny Santiago, haya dado la vuelta al mundo. El diseño, presentado en el desfile otoño/invierno 2022 de JW Anderson, tiene un exterior rígido fabricado con resina. La pieza carece de asa para evitar restarle realismo y la idea -un tanto perturbadora- es sujetar el cuerpo de la paloma con la mano. En ese mismo desfile, el creativo británico incluyó también algunos bolsos de estética infantil con forma de elefante, confirmando que esta categoría de complementos es territorio fértil a la hora de explorar nuevas ideas creativas.

Explosión de creatividad o búsqueda de lo viral

El fenómeno de los bolsos surrealistas ofrece otra lectura más relacionada con la necesidad de las marcas de convertirse en protagonistas de la conversación durante las semanas de la moda. Es decir, un bolso de aspecto llamativo puede funcionar como el anzuelo perfecto para viralizar una colección. Igual que algunas firmas con poderío económico fichan a celebridades para que se suban a la pasarela y asegurar titulares (Paris Hilton en Versace o Nicole Kidman en Balenciaga son algunos de los ejemplos más recientes), los bolsos-escaparate ayudan a evitar que un show pase desapercibido para el gran público.

Aunque el bolso Paloma de JW Anderson es quizá difícil de superar en cuanto a la teatralidad que proporciona llevar un accesorio de estas características, hay muchas otras propuestas de inspiración surrealista que serían la peor pesadilla de las amantes del minimalismo y la discreción. En Coperni saben bien cómo convertirse en protagonistas. Antes de arrasar en la pasada semana de la moda de París creando en directo un vestido en spray que se amoldaba como una segunda piel al cuerpo de Bella Hadid, la marca cofundada por los ex-Courrèges Sébastien Meyer y Arnauld Vaillant, ya había experimentado las mieles de la viralidad. Su bolso Swipe, el modelo más emblemático de la marca, fue reimaginado en su desfile otoño/invierno 2022. Para ello, colaboraron con el estudio creativo Home in Heven y diseñaron un bolso de cristal que se puede encargar por un precio de 2700 euros. Mantuvieron las líneas sencillas del diseño y añadieron unos pequeños cuernos en la parte del asa. Por supuesto, dada la naturaleza de la pieza, no admite reembolso. La empresaria Kylie Jenner añadió este diseño a su vasta colección de bolsos cuando lo combinó con un traje blanco el pasado mes de abril.

Diseño exclusivo del modelo Swipe de la colección otoño/invierno 2022 de Coperni.
Diseño exclusivo del modelo Swipe de la colección otoño/invierno 2022 de Coperni.Coperni.

Imaginación 1 – Practicidad 0

La siempre transgresora Hillary Taymour, la diseñadora californiana detrás de Collina Strada, se ha pasado el juego de los bolsos surrealistas con su bolso-brócoli. En su colección primavera/verano 2023, presentada recientemente en la semana de la moda de Nueva York, esta planta dejó de ser una verdura para transformarse en un bolso adornado con colgantes de Swarovski y un asa de cadena en verde. En su caso, el hecho de incorporar diseños con guiños al absurdo encaja a la perfección con la filosofía de la marca. El humor y la fantasía, presentes en las colecciones desde un prisma de aire dosmilero, son la base de sus diseños. Además, el compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad vertebran sus propuestas, por eso el reciclaje textil es una práctica habitual en sus diseños.

El bolso con forma de bloque de hielo de Botter tampoco ha pasado desapercibido y resulta lógico encajarlo dentro de esta corriente de diseños atípicos. Una vez más, el bolso se desprende de su lado funcional y se convierte en un adorno, aunque esta vez cargado de significado. La marca de ropa masculina fue fundada por los holandeses Rushemy Botter y Lisi Herrebrugh, directores creativos de Nina Ricci hasta su salida el pasado enero. La firma está inspirada en las raíces caribeñas de ambos (la familia de Botter es de la isla de Curaçao y la madre de Herrebrugh de República Dominicana) y en la diversidad marina de esta zona del planeta. Por eso, las alusiones al océano son constantes en sus colecciones y el bolso en forma de bloque de hielo, un símbolo del calentamiento climático, una de las apuestas más visuales de su colección primavera/verano 2023.

A la misma temporada pertenece el bolso con forma de casa de Louis Vuitton, acogido con frialdad y definido en redes sociales como un calendario de adviento o una casa de muñecas.

En busca del éxito comercial

Desde el punto de vista comercial, el camino que recorren este tipo de creaciones es más bien corto. En algunos casos son piezas limitadas a la venta por encargo, mientras que en otras ocasiones se idean con el único propósito de desvelarlas en la pasarela como un golpe de efecto. Eso sí, algunas diseñadoras como Judith Lieber han hecho del bolso fantasía un negocio en sí mismo. Un fajo de billetes, un trozo de tarta, un balón de rugby… en esta marca cualquier objeto es susceptible de convertirse en un bolso de lujo (todos están revestidos de diminutos cristales incrustados y cuestan miles de euros). Tampoco hay que olvidar las creaciones de Jeremy Scott para Moschino, con sus recurrentes guiños a los símbolos de la cultura pop y a todo lo kitsch.

En el terreno de las firmas consolidadas hay igualmente lucrativas excepciones. El caso Balenciaga ilustra a la perfección el poder de prescripción que todavía poseen las grandes casas de la industria. Según la plataforma de compras Lyst, el número de búsquedas de la firma capitaneada por Demna (Gvasalia) ha crecido un 108% en el último trimestre, posicionándose como la más popular del momento. Y lo ha conseguido en parte gracias a sus accesorios. El bolso Le Cagole tiene vocación de superventas en el ámbito del lujo para este invierno, pero el modelo que ha logrado viralizarse es la versión con forma de botas de tacón. Y es que el éxito de Balenciaga como negocio también radica en su capacidad para atraer la mirada de los medios generalistas, normalmente ajenos a la moda. La última vez que Demna acaparó titulares fue con el Trash Bag, un bolso de piel que se asemeja a una bolsa de basura perteneciente a la colección otoño/invierno 2022-2023. Es decir, lo anecdótico consigue ser tema de conversación, aunque a veces esa conversación resulte contraproducente ya que con frecuencia refuerza una concepción de la moda como algo superficial.

El barómetro extraoficial para medir el éxito que una tendencia puede tener en la calle, es decir, la pestaña de novedades de Zara, confirma el éxito creciente de este tipo de bolsos. En una colaboración con el metaverso Zepeto, la marca española ha fusionado la dominante estética Y2K con el surrealismo de los bolsos-escaparate. El resultado es una propuesta rosa fucsia con forma de dragón que no desentonaría tampoco en el ecléctico vestidor de Carrie Bradshaw.

Bolso elefante de Loewe.
Bolso elefante de Loewe.Christian Vierig (Getty Images)

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