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Tatiana Santo Domingo, o cuando el hippie chic llegó a Mónaco

Recién anunciado su compromiso con Andrea Casiraghi, descubrimos quién es esta rica heredera de quien se sabe más bien poco.

Tatiana Santo Domingo

Llevamos alrededor de 8 años viéndola cerca de Andrea Casiraghi pero sabemos poco de esa chica morena de melena larga y ondulada que sonríe tímida a las cámaras. Es Tatiana Santo Domingo, recientemente anunciada como flamante prometida del hijo mayor de Carolina de Mónaco y se sabe poco de ella excepto que es millonaria, que va a muchas fiestas y que tiene unos amigos tan nobiliarios y de tan alta alcurnia como su propio novio.

Tatiana nació en Nueva York en 1983 aunque su familia es de origen colombiano. Su abuelo era Julio Santo Domingo, un industrial con una fortuna tal que le llevó a ser el segundo hombre más rico de Colombia. La familia Santo Domingo (y hasta su madre, que es una socialité brasileña) lleva años instalada en la Gran Manzana donde se ha afianzado dentro de la alta sociedad, aunque Tatiana ha terminado por encontrar a sus mejores amigos y a su pareja en Europa, donde lleva estudiando desde pequeña. Por sus sonoros apellidos reconocerás a quienes la rodean: Eugenie Niarchos, Margherita Missoni (de esta última acaba de ejercer de dama de honor), la propia Carlota Casiraghi, Bianca Brandolini, la familia Dellal…

Con sus dos mejores amigas, Margherita Missoni y Eugenie Niarchos.

Getty

Tatiana conoció a Andrea en el Lycée Fontainebleau, cerca de París, en 2002. En aquel entonces ya era amiga de los Casiraghi y su entorno aunque hasta el verano de 2004 no se convirtieron en pareja oficial. Algunos no entienden qué ha visto su novio en ella: no es especialmente guapa ni la clásica 'niña bien' de la alta sociedad. Pero algo tiene algo tan especial como para que Carolina le diera el visto bueno desde el principio.

A pesar de haber estudiado distintos másters y haber visitado escuelas en Europa y Estados Unidos, la única profesión conocida que tiene Santo Domingo es la de empresaria. Sí, además de pasear por las fiestas más exclusivas del mundo, también dirige junto a su íntima amiga Dana Alikhani la firma Muzungu Sisters, un fiel reflejo de su propio estilo. Alejada del cliché de las 'hijas de' al estilo Paris Hilton, esta joven no oculta sus orígenes pero va por libre.

Munguzu es una de esas firmas éticas que compran sus materias primas mediante comercio justo. Tiene influencias de todo el mundo pero abundan las túnicas, chilabas, piezas muy coloridas y con pedrería y prendas con un regusto muy multicultural. No en vano, sus influencias vienen de los viajes por el mundo de las dos socias, Tatiana y Dana. Además, los precios son lo suficientemente elevados como para considerarla una marca de gama casi alta. 

La prometida de Andrea ha conseguido hacer de su gusto personal una firma y ha convertido a su novio en su mejor complemento. Él, que estaba abocado a tener la clásica pinta de niño pijo parisino, ha encontrado en el hippie chic todo un modo de vida. Es normal verle en Ibiza con pareos y túnicas ligeras. Para los actos oficiales suele llevar traje formal pero Tatiana se mantiene fiel a sí misma. Tanto, que en 2010 la revista Vanity Fair la nombró la mujer mejor vestida del mundo. Además, es muy habitual verla sentada en el front row de los mejores desfiles invitada directamente por los grandes diseñadores, con quienes guarda una relación cercana. Su buen gusto radica en la falta de pretensiones y una actitud eternamente relajada; a pesar de que las cámaras parecen intimidarla un poco, ella tampoco pretende pasar desapercibida, sus accesorios y joyas la delatan.

Desde hace 8 años Tatiana y Andrea son inseparables.

Cordon Press

¿Tiene Carolina de Mónaco a su más digna heredera en Tatiana Santo Domingo? Ni mucho menos, para eso ya tienen a Carlota, vivo retrato de su madre y con idéntico estilo. Esos rumores que hace años aseguraban que el príncipe Alberto iba a terminar por abdicar en su sobrino mayor porque nunca se iba a casar se diluyeron en 2011, cuando éste contrajo matrimonio con Charlene Wittstock. De manera que todo apunta Tatiana nunca será princesa consorte y se podrá hacer lo que le gusta: viajar por todo el mundo con su pareja (aunque para ella su hogar está en Nueva York), dedicarse a su firma de moda, veranear en Ibiza y la Costa Azul y mantener un perfil alto de apariciones públicas sin dar escándalos, declaraciones ni mucho que hablar. Así, cualquiera querría ser celebrity.

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