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Isabel de Inglaterra: 60 años como icono de estilo

Los súbditos británicos se entregan a las múltiples celebraciones del aniversario de la llegada al trono de su reina.

reina

Modernas como Agyness Deyn y Alexa Chung la mencionan como referente de moda. Dolce & Gabbana diseñaron una colección inspirada en su guardarropa. La reina Isabel II cumple seis décadas en el trono convertida en un improbable icono de estilo. Este será su año.

El 6 de febrero de 1952 falleció Jorge VI, tras un complicado reinado marcado por la Segunda Guerra Mundial. Su hija Isabel, su sucesora, accedió al trono a los 25 años: era una reina tímida pero ya entonces pertinaz y con gran sentido del deber. En junio tendrán lugar los festejos del Jubileo de Diamantes, que incluirán un concierto en el palacio de Buckingham y el espectáculo una flota de miles de barcos surcando el Támesis. Mientras, se calientan motores con exposiciones dedicadas a la cabeza del estado británico. En el castillo de Windsor se muestran 60 fotografías de sus apariciones en la prensa. El Museo Nacional de Cardiff recopila diversas las reinterpretación de los retratos oficiales de la monarca realizadas por artistas.

Pero es en el museo V&A, que inaugura una exposición de las fotografías que Cecil Beaton tomó de la familia real británica, donde se puede apreciar el nacimiento de la reina Isabel como símbolo y como marca. Beaton, fotógrafo de moda, retratista y dandy, recibió el encargo de inmortalizar la coronación de Isabel II. La magia del famoso fotógrafo otorgó a la realeza británica de cierta mística y un aura misteriosa, a la vez que la humanizaba. Prefirió espacios poco opulentos de aire bucólico y mostró a la reina Isabel como madre. Él fue el encargado de las primeras fotografías del príncipe Carlos, que según sus declaraciones, fue un bebé poco menos que inquieto: “Era asombroso que un bebé de un mes tuviera ya tanto carácter. Para ser un niño tan pequeño poseía una increíble gama de expresiones. Me fascinaron sus caras de sorpresa, desdén, desafío, ira y deleite”, dijo Beaton del heredero al trono británico.

Isabel II con su mítico Launer colgando del brazo.

Cordon Press

Un armario real

El armario de la reina Isabel siempre ha estado marcado por las obligaciones y el sentido de lo apropiado. Nada que ver con el glamour hedonista y excesivo de su hermana Margaret. A pesar de las restricciones que ha tenido a la hora de vestirse se las ha arreglado para imponer un estilo propio, que hoy está siendo reivindicado por las nuevas generaciones.

El armario de Isabel II debe mucho a dos modistos: Norman Hartnell, el creador de su vestido de novia y el traje de coronación y Hardy Amies, que se encargaba de su vestuario diurno. 
Todavía hoy, la monarca es una incondicional de los collares de perlas, los broches y los guantes blancos.

Su look campestre (el que inspiró la colección otoño-invierno 2008-09 de Dolce & Gabbana) se compone de faldas escocesas, chaquetas Barbour, chalecos acolchados, botas de agua y un pañuelo de seda anudado en la cabeza. Es adepta al color en bloque y no sale de palacio sin un bolsito de mano de la marca Launer en su brazo izquierdo. Su misterioso contenido es objeto de numerosas especulaciones. Recientemente se ha revelado que oculta un espejito, una barra de labios, un gancho portátil para colgarlo bajo la mesa, gafas para leer, caramelos de menta y un billete de cinco libras doblado para echar en el cepillo de misa los domingos. También lo utiliza como código para comunicarse en secreto con sus empleados. El Launer color crema que llevó en la boda de su nieto Guillermo disparó las ventas de la firma británica de marroquinería.

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