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Aplicar hielo, poner aceite y otros grandes errores que conviene evitar ante una quemadura solar

Aunque la mejor forma de tratar las quemaduras solares es evitarlas, pocos pueden presumir de no haber sufrido sus daños alguna vez en la vida. Dermatólogos aclaran qué debemos hacer y qué conviene evitar ante un eritema solar.

Aplicar hielo puede empeorar todavía más la quemadura.
Aplicar hielo puede empeorar todavía más la quemadura.Getty (Getty Images/iStockphoto)

Cualquier experta en belleza sabe que tomar el sol es perjudicial para la piel y que una quemadura solar es un problema serio que a largo plazo puede tener consecuencias. Sin embargo, cada año los dermatólogos atienden multitud de eritemas solares. Antes de que fuéramos conscientes de la importancia de la protección solar, las quemaduras solares eran la puerta de entrada al bronceado. Pero ahora no hay excusa. Sabemos que no existe el moreno saludable y lo importante que es utilizar un protector solar de amplio espectro con un SPF alto para protegernos de la radiación solar, que, en el peor de los casos origina cáncer de piel. Una afección que según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) ha aumentado un 40% en los cuatro últimos años. Pero ¿qué es exactamente una quemadura? “Es una reacción inflamatoria aguda y visible en la piel por una exposición excesiva a la radiación ultravioleta, concretamente a los rayos UVB. Se produce cuando sobrepasamos el tiempo de exposición al sol, entonces la melanina, pigmento que le da color a la piel y la defiende de los rayos del sol, ya no nos puede proteger”, explica la Dra. Teresa Fernández Morano, dermatóloga miembro del GEDET (Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica) de la AEDV. Los expertos inciden en la importancia de entender el bronceado como un mecanismo de protección frente al eritema solar y no como un hábito saludable. “Hay conciencia solar pero aún así, cada año atiendo a muchas personas con quemaduras. El motivo principal es que, aunque aplican fotoprotector no utilizan la cantidad apropiada ni reaplican cada dos horas”, comenta la Dra. Amparo Rodríguez, directora del Centro Dermatológico Amparo Rodríguez.

Despistes como quedarse dormido, salir del agua y no reaplicar el SPF, el exceso de sudoración o frotar la piel con la toalla disminuyen la acción del solar más potente. Y es ahí cuando nos quemamos. “Lo primero que encontramos es el eritema, un enrojecimiento de la piel caliente al tacto. La vasodilatación de los capilares provoca inflamación y daño en la zona. El enrojecimiento es el primer signo de la quemadura leve y suele empezar a notarse a partir de las cuatro horas tras la exposición solar. Puede durar dos o tres días y suele ser doloroso”, afirma el Dr. Mateo González Carrascosa de la Clínica Premium Marbella. Pero existen eritemas más graves. “Los de segundo grado dañan la epidermis y llegan a la siguiente capa de la piel, la dermis. El síntoma más común es la aparición de ampollas que pueden dejar cicatriz. En la quemadura de tercer grado el daño llega a capas y tejidos más profundos de la piel y la aparición de ampollas puede venir acompañada de exudación purulenta”, indica Ana Laura Vázquez, técnica en Cosmetología Médica y asesora de MayStar Skincare. Debemos acudir al médico “si la quemadura se acompaña de ampollas que cubren más del 20% de tu cuerpo. Si hay fiebre alta, escalofríos, desorientación o náuseas. Si la zona muestra signos de infección, como hinchazón o pus, o ampollas que se vuelven amarillas o rojas con el tiempo. O si la quemadura no responde a los cuidados en casa y presenta una mala evolución”, dice la Dra. Teresa Fernández. Afortunadamente, hay varias cosas que puedes hacer para calmar la quemadura y acelerar el proceso de curación.

Huye inmediatamente del sol

En cuanto detectemos un enrojecimiento en la piel acompañado de escozor es importante interrumpir la exposición solar hasta que se haya curado por completo. “Las quemaduras solares se dan por la exposición a la radiación ultravioleta tipo B (RUVB), y es la radiación que cae de manera perpendicular sobre el planeta durante, sobre todo, el mediodía (de 12:00 a 16:00). De hecho si nos exponemos a esas horas del día, aún con fotoprotector alto, el riesgo de eritema es muy elevado. Esta quemadura daña la capa más superficial de la piel, que por lo general se descama y da paso a una nueva epidermis. Pero el ADN celular queda dañado de forma permanente aumentando las posibilidades futuras de padecer cáncer de piel”, asegura Ana Laura Vázquez.

Refresca la piel

El siguiente paso tras huir del sol es conseguir un alivio refrescante lo antes posible. Como aconseja el Dr. Mateo González “lo más importante es enfriar la zona con duchas cortas de agua fría evitando que el chorro golpee la piel de forma brusca. Nunca hay que aplicar hielo directamente sobre la quemadura porque puede provocar más daño”. La Dra. Teresa Fernández puntualiza “las duchas de agua fría ayudan también a eliminar cualquier residuo de cloro o sal que pueda irritar más la piel. También hay que evitar el uso de un jabón fuerte o frotar la zona para no causar más irritación”.

Aplica compresas empapadas en agua termal o suero fisiológico

Si la quemadura molesta también podemos aliviar la zona aplicando “compresas empapadas en suero fisiológico o un spray de agua calmante termal y dejarlas actuar media hora en la zona quemada”, explica la Dra. Mª Dolores Antón de la Clínica Antón.

Aumenta la ingesta de agua

La piel quemada necesita hidratación adicional para reponer los líquidos perdidos. “Es hora de aumentar la ingesta de agua y alimentos que la contienen como el melón, la sandía o el pepino. En caso de un golpe de calor importante también se pueden tomar sales de hidratación oral” explica Inma Riu, farmacéutica experta en dermofarmacia.

Hidrata también por fuera

Después de la ducha debemos aplicar hidratación con la piel aún húmeda para retener el agua al máximo. “Los cosméticos aftersun ricos en activos refrescantes, cicatrizantes y antioxidantes son muy efectivos. Eso sí, hay que evitar los productos que incorporen anestésicos tópicos como la lidocaína o benzocaína, porque como la barrera de la piel está muy alterada pueden provocar alergias e irritaciones, dice el Dr. Mateo González de la Clínica Premium Marbella. Para la Dra. Dolores Antón “combinar la cosmética aftersun con alguna emulsión hidratante y reparadora rica en ácido hialurónico y bisabolol logra acelerar la sensación de bienestar cutáneo”. En caso de quemaduras más graves que requieren atención médica “existen remedios más potentes como el uso de cremas con corticoides, pero siempre deben ser prescritos por especialistas”, aclara Teresa Fernández Morano.

Usa ropa holgada

Puede parecer obvio cuando se trata de una quemadura, pero “evita en tu piel el roce de la ropa y busca prendas que no solo sean sueltas sino también suaves, transpirables y lo más cubiertas posible», dice la Dra. Amparo Rodríguez.

Aplica aloe vera

Las quemaduras solares y el aloe vera siempre son una buena combinación. “El efecto refrescante del gel de esta planta acelera la curación de quemaduras. Pero recomiendo utilizarlo dentro de productos cosméticos”, puntualiza Amparo Rodríguez. Como apunta Ana Laura Vázquez “el aloe vera introducido en cosmética funciona muy bien porque cuenta con principios activos muy interesantes como alantoína, saponinas, minerales, vitaminas E, C y A y aminoácidos”. Pero ¿podemos aplicar directamente la planta sobre la piel? “Siempre que la planta esté bien limpia sin restos de tierra”, indica el Dr. González.

Remedios con yogur, vinagre y pepino

Con los remedios caseros hay que tener cuidado porque la barrera de la piel está alterada y todo se absorbe e irrita más. “Las gasas empapadas en leche, rica en ácidos grasos con propiedades calmantes, alivian el dolor de las zonas afectadas. Se depositan sobre la piel y se dejan actuar quince minutos. El yogur contiene proteínas que ayudan a mantener la piel húmeda. Se aplica, se deja actuar quince minutos y se retira suavemente con agua fría. Una infusión con taninos de té, malva o manzanilla también es útil.  Se deja enfriar tapada en la nevera y se pueden añadir dos o tres cucharadas de glicerina. Esta solución se aplica con paños de algodón sobre la zona afectada durante quince minutos. A la hora de aplicar las plantas directamente sobre la piel hay que tener cuidado con las alergias o reacciones, ya que en las plantas se encuentran la mayoría de los alérgenos. Además del aloe vera, el pepino también ayuda a restaurar la piel. Se pueden aplicar las rodajas directamente o pasarlo por una licuadora para obtener una textura fácil de extender. Se deja actuar quince minutos y se retira con agua fría”, aconseja la técnica en cosmetología médica, Ana Laura Vázquez. Si hay ampollas o heridas “el vinagre puede ayudar bastante porque tiene poder antiséptico, antibacteriano y calmante, pero hay que rebajarlo bastante con agua para evitar que escueza o moleste demasiado”, dice el Dr. González.

Resiste la tentación de rascar la piel pelada

La capa de piel superficial comienza a desprenderse a los tres o cuatro días posteriores a la quemadura porque el cuerpo se deshace de las células dañadas. “Aunque su capacidad para sustituir la piel dañada por otra nueva puede tranquilizarnos, en realidad no debemos engañarnos. Los daños de la exposición prolongada e intensa a la radiación solar son acumulativos. Si hay descamación lo ideal es hidratar la piel. Si tiramos o rascamos podemos irritar más, provocar un tono desigual e infectar la zona”, afirma la Dra. Fernández Morano. Es importante no exponerse al sol hasta que la quemadura se cure por completo que suele ser en una semana.

 Mucho cuidado con manipular las ampollas

Las ampollas no se pueden quitar ni reventar porque tienden a infectarse. “Si una ampolla se revienta sola podemos aplicar un vendaje suave y gasas para evitar la infección. Pero nunca hay que romperlas, ni tirar de ellas o rascar la zona porque solo lograremos abrir heridas, dejar cicatrices y aumentar el riesgo de infección”, aclara el Dr. Mateo González Carrascosa.

Prohibido aplicar alcohol, hielo y aceite

Aunque para calmar el ardor en la zona apetezca aplicar hielo, en realidad no es una buena idea. Como indica Teresa Fernández “el hielo sobre la quemadura provoca vasoconstricción y empeora la lesión”. “Tampoco podemos poner alcohol ni productos muy oclusivos como el aceite que tapona los poros y complica el problema”, dice Carrascosa.

Por último, evita que una quemadura vuelva a ocurrir

Los despistes, tomar el sol en horario de máxima radiación y poner una cantidad inadecuada de producto son las principales causas de las quemaduras. Como asegura la Dra. Amparo Rodríguez “con el protector más vale pasarse que quedarse corto. Para acertar recomiendo seguir la técnica de los dos dedos (índice y corazón) cubiertos de crema. Dicho esto, deberíamos aplicar dos en el rostro, cuello y cabeza; dos para cada brazo; dos para cada pierna (muslo, pantorrilla y pie); cuatro para la espalda y cuatro para el torso. Y mucho cuidado con olvidar zonas como orejas, nuca o empeine. Es importante utilizar sombreros y reaplicar el protector solar cada dos horas, especialmente después de nadar o sudar”.

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