_
_
_
_
_

La uña de gato: el ingrediente eco que obsesiona a la ciencia

Sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y otros beneficios potenciales hacen de esta planta amazónica una de las más estudiadas y de las más demandadas por la cosmética y la medicina.

Las espinas de esta planta parecen unas garras felinas.
Las espinas de esta planta parecen unas garras felinas.dr
Javier Caballero

Proviene principalmente de las selvas vírgenes de Perú, aunque también se encuentra en otras zonas del Amazonas en Brasil, Bolivia o la Guayana Francesa. Las tribus indígenas preparaban té con ella hace 2.000 años debido a sus propiedades medicinales. En la actualidad, los laboratorios la incluyen en medicamentos para aliviar inflamaciones y en cosméticos para prevenir los signos de la edad. La Cooperativa Científica Europea de Fitoterapia (ESCOP en sus siglas en inglés) le ha dedicado uno de sus últimos monográficos. Nos referimos a Uncaria tomentosa, popularmente conocida como Uña de gato.

Se trata de una planta trepadora amazónica que puede alcanzar los 20 metros de altura. Recibe su nombre común, exportado de tierras andinas, por las espinas curvadas que presentan los tallos jóvenes y que utiliza para sujetarse a los árboles. Aunque la comunidad científica la describió como especie en 1830, no fue hasta más adelante que se probaron sus múltiples beneficios, y se empezaron a aprovechar propiedades que ya adivinaban los habitantes originales de América. En la actualidad, goza de amplio reconocimiento internacional y es una de las plantas más valoradas por su potencial terapéutico. El informe de la ESCOP recoge más de 150 referencias de estudios clínicos publicados. «Se erige así como una de las más extensas y útiles para los profesionales», opina Bernat Vanaclocha, vicepresidente de la Sociedad Española de Fitoterapia (SEFIT).

La corteza de esta planta y su raíz son las partes más usadas para la elaboración de medicamentos.
La corteza de esta planta y su raíz son las partes más usadas para la elaboración de medicamentos.getty images

Para la formulación de medicamentos y cosméticos, se utilizan principalmente las raíces y cortezas (las mismas partes que usaban los americanos nativos para sus infusiones), aunque también se usan las hojas y las ramas jóvenes. Entre sus principios activos destacan los alcaloides, que dotan a la planta de una marcada actividad antiinflamatoria. «Sirve en tratamientos de enfermedades como la artritis», indica Vanaclocha. «Está demostrada su eficacia en el uso tradicional: lleva 30 años siendo prescrita para una misma indicación debido a sus buenos resultados». Esta cualidad es la más contrastada, pero el monográfico también señala otras en proceso de investigación. «Son objeto de estudio otras como las propiedades citotásticas (que pueden ser interesantes en los tratamientos anticáncer), antivirales, inmunoestimulantes y antirradicales libres», confirma Mª Luz García, farmacéutica y directora de comunicación de Arkopharma (compañía que comercializa su propio producto a base de esta planta, Arkocápsulas Uña de gato). Sobre su posible aplicación oncológica, un informe de 2014 publicado en The Journal of Alternative and Complementary Medicine aseguraba que la ingesta de este ingrediente, en dosis de 100 mg. tres veces al día, por parte de pacientes de cáncer terminal mejoraba de forma general su calidad de vida, pero no tenía ningún efecto directo sobre los tumores o los parámetros bioquímicos o inflamatorios.

Su consumo, advierten los expertos, tiene que ser moderado, en especial en estómagos sensibles. «Es rica en taninos, una sustancia ácida difícil de digerir», explica Vanaclocha. A lo que García añade: «Por ello se recomienda su ingesta en forma de cápsulas y comprimidos, siempre con el estómago lleno. Se deben seguir las recomendaciones del farmacéutico y recurrir a preparados de venta en farmacia». No se receta para embarazadas, lactantes y personas que han recibido un trasplante y están tomando inmunosupresores. «No existen datos sobre la seguridad de su uso en estos pacientes, por lo que se desaconseja».

Esta liana salvaje también ha llegado a la cosmética. L’Oréal presentó hace unos años siete patentes sobre Rhamnose, un compuesto procedente de la familia Uncaria, con el que ya han formulado cremas como Vichy Liftactive. En 2011, el descubrimiento por parte de la firma de este azúcar antioxidante fue noticia a nivel mundial. «Su aplicación por vía tópica se basa fundamentalmente en su efecto antienvejecimiento», afirma García. «Contiene activos radicales libres que frenan el deterioro celular y por tanto ralentizan la aparición de arrugas».

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_