Cómo el sérum puede ayudarte a tener una melena bonita y qué cabellos no deberían usarlo nunca
Palabras como sérum o ácido hialurónico, comunes para tratar la piel, ya no extrañan en el cuidado capilar. Los productos se potencian y diversifican.
El sérum se ha convertido en un imprescindible de toda rutina cosmética. Por algo uno de ellos se alza como el segundo producto más vendido de toda la categoría de belleza de Amazon, dos puestos por delante de la primera crema hidratante de la lista. Hablamos de un concentrado de activos que se aplica entre la limpieza y la crema y que «permite que sus ingredientes penetren hasta las capas más profundas de la piel», según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética.
Que la tendencia saltase al cuidado capilar era tan solo una cuestión de tiempo, pero habiendo champús, acondicionadores y mascarillas ¿son realmente necesarios estos productos? El estilista Álex Sestelo, con salón homónimo en Madrid, opina que la mayoría de cabellos no los necesitan: «Sirve para los muy porosos, como los rizados o los ondulados, que pierden mayor hidratación y con cualquier producto te vas a quedar corto. También para los que están muy procesados químicamente por tintes o mechas». Lo compara, efectivamente, al tratamiento para la piel. «Por mucho que eches hidratante, no dejas de ponerte un sérum antes. En este caso sería igual, añades un extra».
Xavi García, del madrileño Salón 44, lo recomienda para dar un toque de luz. «Muchas veces, con los pasos típicos, la melena queda perfectamente hidratada y nutrida, pero no alcanzan a darle ese brillo que busca la clienta. El sérum proporciona una gran fuerza estética».
En su composición suelen contar con aceites como el de argán, de macadamia, de soja o proteína de seda, por lo que Sestelo los desaconseja en cabellos finos y con tendencia a engrasarse. «Estamos aportando un exceso de sebo».
Para aplicarlo, Sestelo valora dos opciones. «Como tratamiento en profundidad, lo aplicaría del cuero cabelludo a puntas por la noche y lo dejaría reposar para que absorba. A la mañana siguiente se retira con el lavado. Si no vas a lavarlo, sea por la noche o por el día, solo de medios a puntas para no engrasar la raíz. Y siempre calentando primero con las palmas de la mano: así penetran mejor». García lo recomienda también contra el encrespamiento por la mañana. «Puede aplicarse sin lavar», explica.
Otras palabras del léxico para la piel se incorporan ahora a los salones, como el ácido hialurónico. «Tiene el poder de retener el agua, que se pierde por el uso de secadores, planchas y decoloraciones, debilitando la fibra», opina Sestelo. Un pelo bonito, según un estudio de la Universidad de Yale y Pantene, fomenta el optimismo más que un buen desayuno. Normal que la industria se vuelque tanto en él como en la piel.
Estilismo: Paula Delgado
Modelos: Asya Yershova y Victoria Elaya (Uno Models) y Lucía Pons (Carmen Durán).
Maquillaje: José Belmonte (COOL) para Nars.
Peluquería: Manu Fernández (COOL).
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.