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Un resbalón de la niña de 9 años a la zona profunda de la piscina desencadenó la tragedia en Mijas, según la familia

Ninguno de los tres fallecidos, dos menores y su padre, sabía nadar

Vista de la piscina donde un hombre de nacionalidad británica y dos de sus hijos menores de edad fallecieron en Mijas.

La muerte de tres personas en una piscina del complejo Club La Costa World en Mijas (Málaga) en la tarde del 24 de diciembre empieza a aclararse. La hija y hermana de los fallecidos ha explicado a la Guardia Civil que estaba bañándose junto a su hermana menor, de 9 años, en la parte de la piscina donde ambas hacían pie. Sin embargo, en un momento, un pequeño resbalón llevó a la pequeña hacia la parte más profunda. Al no poder salir, empezó a gritar y fue cuando su hermano mayor, de 16 años y su padre, de 53, se lanzaron al agua para salvarla. Ninguno sabía nadar y, finalmente, los tres fallecieron.

La declaración de la chica, de 14 años, está arrojando luz a lo sucedido. A este fortuito tropiezo se une lo que afirmaban este jueves a los agentes de la Guardia Civil encargados de la investigación: que ninguno de los miembros de su familia sabía nadar. El suceso cobra cada vez más forma de trágico accidente, donde un pequeño traspié desencadenó una secuencia cuyo desenlace nadie podía esperar. “Ha sido algo muy triste y en unas fechas muy señaladas, poco se puede hacer ante casos así”, explicaba esta mañana una trabajadora del Club La Costa World. Algo más de un centenar de empleados del alojamiento turístico se concentraban al mediodía para mantener un minuto de silencio en homenaje a la familia fallecida.

La piscina estaba esta mañana sin ningún tipo de precinto, pero la empresa había prohibido el baño. “Esta piscina permanecerá cerrada hasta nuevo aviso”, se podía leer en un cartel ubicado bajo las duchas de la instalación. Junto a una de las escaleras de acceso al agua había un ramo de margaritas blancas y una rosa roja. El sistema de depuración, al que se dirigió en un primer momento la investigación, estaba desconectado. En el resto de piscinas del complejo turístico varias familias disfrutaban del baño. Aunque la mañana se ha ido nublando en la Costa del Sol, la temperatura se acercaba a los 20 grados. “Ha sido muy triste. Solo pudimos ver, desde nuestro balcón, cómo los trabajadores intentaban reanimarles”, aseguraba una de las turistas alojadas en el establecimiento, también británica de origen nigeriano.

Las víctimas son Gabriel Diya, de 53 años, su hija Comfort y su hijo Praise Emmanuel, según informó el jueves la iglesia Redeemed Christian Church of God (RCCG), con sede en Londres. El padre ejercía de pastor en esta entidad religiosa, que ha lanzado un comunicado esta tarde en sus redes sociales. “Nuestras oraciones son para la familia del pastor Gabriel Diya, las parroquias bajo su supervisión, así como sus amigos, asociados, otros miembros de la RCCG y el público en general”, han afirmado en Facebook. Gabriel Diya también ejercía de pastor en el centro religioso cristiano Open Heavens, con sede en Charlton, al sureste de la capital inglesa.

Un portavoz de la empresa administradora del complejo turístico, Juan José Millán, descartó el miércoles cualquier negligencia como causa de la muerte de las tres personas. La propia empresa inició también un análisis interno de lo ocurrido y subrayó el miércoles en un comunicado que el equipo estaba "desolado por la tragedia".

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