Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Arrimadas se abre a un Ciudadanos más descentralizado pero no permitirá las baronías

La aspirante a suceder a Rivera está dispuesta a estudiar que los líderes territoriales ganen protagonismo, pero rechaza “un partido de 17 PSC”

Inés Arrimadas (izquierda), portavoz de Cs, el pasado martes en el Congreso.
Inés Arrimadas (izquierda), portavoz de Cs, el pasado martes en el Congreso.

Inés Arrimadas está dispuesta a reformar Ciudadanos (Cs) para permitir que los líderes territoriales ganen peso, aunque recela de las baronías. La única aspirante a liderar Cs se abre a estudiar la demanda que recorre el partido para que las organizaciones regionales tengan más voz frente al modelo actual, totalmente centralizado y vertical. Arrimadas quiere dar “más protagonismo” a los líderes autonómicos y estudia la posibilidad de que sean elegidos por las bases, aunque anticipa que no va a permitir “un partido de 17 PSC”.

Ciudadanos nació declarando la guerra a las baronías. Tal recelo provocaban los contrapoderes territoriales que el partido se construyó con una organización centralista y jerárquica, en la que las estructuras autonómicas son meras sucursales de la dirección nacional. Madrid elige a los “portavoces” regionales —ese es su cargo orgánico— que apenas dirigen la política autonómica y cumplen con las directrices de la dirección estatal. Todos los miembros de las direcciones territoriales responden además a sus superiores de la ejecutiva nacional. Tras la dimisión de Albert Rivera, el congreso que elegirá el nuevo liderazgo abrirá también el melón del modelo de partido. Arrimadas se muestra abierta a reformarlo para avanzar en la descentralización de Ciudadanos, aunque tampoco es partidaria de un cambio drástico.

La aspirante a suceder a Rivera considera que son necesarios “cambios” en la organización de Cs, y apuesta por que los líderes autonómicos “tengan más protagonismo” para que puedan desarrollar “sensibilidades territoriales”, según explicó el pasado viernes en conversación informal con periodistas. Los estatutos de Cs limitan los comités autonómicos a “órganos de ejecución y coordinación que siguen las decisiones y directrices emanadas de los órganos centrales de gobierno del partido”.

Pero aunque aboga por avanzar en la descentralización de Cs, Arrimadas mantiene que es importante que exista una “supervisión” y “control desde arriba” para garantizar la “coherencia” del posicionamiento del partido. Una de las señas de identidad de Ciudadanos, que suelen reivindicar sus dirigentes, es que su discurso es idéntico en todas las comunidades, a diferencia de los grandes partidos del Estado, que en ocasiones han tenido conflictos entre sus federaciones por asuntos atravesados por intereses territoriales, como la política del agua. En el lado contrario, a Cs le ha pasado factura en algunas comunidades ese discurso único: en Galicia y País Vasco, por ejemplo, no tiene representación.

En el partido se abre paso además la reclamación de que los líderes territoriales sean elegidos por las bases —sí se eligen por primarias a los candidatos, pero no los cargos orgánicos—. Arrimadas estudia permitirlo, pero aún no lo tiene claro. “No vamos a ser un partido con 17 PSC”, advierte. Entre el modelo del PSC —un partido independiente con un protocolo de colaboración con el PSOE— y federaciones más autónomas hay puntos intermedios, como presionan los líderes regionales de Cs y movimientos de base. El grupo de militantes Compromiso Ciudadano, que lidera el afiliado Juan Carlos Bermejo, reclama “huir de la actual estructura de dedazos y paracaidistas”.

“Si Cs cree en el Estado de las autonomías, es lógico que estas tengan peso. Hay que encontrar un término medio entre una dirección totalmente centralizada y que esto sea un reino de taifas”, defiende un líder autonómico, que apunta a razones de “eficiencia”. Cs está gobernando además en cuatro comunidades, y estas reclaman “autonomía” para decidir sus posiciones “en temas que no entran en colisión con el programa o la política en otras comunidades”, pide el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea. “Un poco más de independencia no son 17 PSC”, demanda. Arrimadas apuesta también por dar más “voz” a los militantes: una mayor democratización del partido será otro de los debates.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >