Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rivera: “Si Sánchez rectifica, todavía hay tiempo para que el país se ponga en marcha”

El líder de Cs considera que “Pedro Sánchez es el problema” por “forzar” el 10-N

El líder de Cs, Albert Rivera, tras la reunión con el Rey. En vídeo, Rivera: “Si Sánchez rectifica, aún hay tiempo para poner el país en marcha”.

Albert Rivera se ha quedado solo defendiendo que todavía hay tiempo para evitar que el país repita elecciones el 10 de noviembre aunque el Rey no haya designado a Pedro Sánchez candidato a la presidencia del Gobierno. El líder de Ciudadanos considera que hasta que el día 24 de septiembre se disuelvan las Cortes es posible una negociación que haga prosperar la investidura del líder socialista con la abstención del centro derecha. Los tiempos lo permiten, aunque por escasísimo margen, con un hipotético debate de investidura el próximo sábado. En el mensaje de que aún no está todo perdido insistió Rivera tras su reunión con Felipe VI: “Si Sánchez rectifica, todavía hay tiempo para que España se ponga en marcha”. Poco después, el presidente en funciones enterró esa posibilidad en su comparecencia en La Moncloa, llamando a no crear “falsas expectativas a la gente”.

Rivera utilizó su oferta de última hora de una abstención condicionada para presentar a Sánchez como un líder político que prefiere repetir las elecciones porque ha rechazado las opciones que le han planteado su partido y Unidas Podemos. El mensaje en el que va a insistir Ciudadanos —hasta que se disuelvan las Cortes, pero también después, en la campaña— es que el líder socialista “es el problema” de la gobernabilidad en España, porque “fuerza” las elecciones al no querer ningún acuerdo ni con la izquierda ni con la derecha. “Si Sánchez nos lleva a elecciones tirando por la borda una propuesta de los constitucionalistas y de sus socios [por Unidas Podemos], Sánchez es el problema”, afirmó este martes Rivera.

El líder de Ciudadanos lanzó el lunes una sorpresiva oferta de abstención en la investidura de Sánchez condicionada a cuatro exigencias, que terminó, sin embargo, en un cruce de acusaciones con el PSOE. Rivera reclamó a Sánchez la ruptura del acuerdo de Gobierno en Navarra y negociar otro entre el PSN y Navarra Suma (la coalición de PP, Ciudadanos y UPN), que se comprometiera por escrito a no indultar a los líderes del procés, constituir una mesa para estudiar una posible aplicación del 155 en Cataluña, así como que no se suban los impuestos a familias y autónomos.

Con todo ello, Cs se abría a abstenerse siempre y cuando se sumara también el PP, aunque los populares no se han movido en ningún momento del no. Rivera siempre ha vinculado su oferta de abstención al PP, a pesar de que su partido y el PSOE suman por sí solos más escaños que la mayoría absoluta (180, cuando la mayoría es 176).

El líder de Cs insistió este martes en reivindicar su giro, un movimiento que ha aliviado al partido —tensionado en los últimos meses con una crisis interna motivada por la negativa a Sánchez— y que le ha dado un nuevo relato para la nueva campaña electoral. Ahora, Rivera se presentará como un líder de Estado que piensa en el país, como prueba que se moviera para evitar elecciones. En el partido creen que su viraje, además de evitarles ser culpados del bloqueo, les va a permitir cortar la fuga de votantes hacia el PSOE.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >