Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Alicante registra su mayor lluvia de verano en 160 años

El temporal azota toda la provincia, con precipitaciones de más de 100 litros en municipios como Pego o Rojales

Una calle de Alicante, desbordada por las fuertes lluvias caidas de noche.

El temporal que ha cruzado la Comunidad Valenciana de norte a sur ha dejado en Alicante la mayor precipitación alcanzada en un día de verano desde 1859, cuando comenzaron los registros del observatorio provincial. Según la Agencia Española de Meteorología (Aemet) de la Comunidad Valenciana, la capital alicantina ha acumulado la noche de este martes 86,8 litros por metro cuadrado, 41,2 de ellos en tan solo una hora, entre las 3.30 y las 4.30 de la madrugada. Un récord histórico que supera la marca de 82,4 litros medidos el 8 de agosto de 1945.

Pero el temporal no se ha dejado sentir solo en la ciudad valenciana. También en el observatorio ubicado en el aeropuerto de Alicante-Elche se ha superado cualquier cantidad de agua recogida durante un día de verano. Los 84,2 litros por metro cuadrado de anoche se sitúan, de hecho, en el quinto puesto de los datos históricos de la base meteorológica del aeródromo alicantino, según la Aemet, que durante este año midió la segunda mayor lluvia histórica, el 19 de abril, con 98,9 litros por metro cuadrado. Solo la riada de octubre de 1982, con una precipitación acumulada de 235 litros, supera las marcas recogidas este año.

Esta complicada situación meteorológica ha motivado que Bomberos y Policía Local de Alicante hayan recibido más de 70 avisos por lluvia a lo largo de la noche, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado. La mayoría de las alertas se han producido por árboles y ramas caídas, desprendimientos de cornisas y muros, locales inundados y coches bloqueados o averiados, “sin que se hayan registrado daños personales por el momento”. Las principales actuaciones de los servicios de emergencia se han localizado en la Playa de San Juan, habitual punto negro en los episodios de lluvias.

El temporal se ha cebado durante toda la noche con toda la provincia de Alicante, que sigue pendiente del oleaje levantado en el Mediterráneo, con la fuerte marejada que azota las aguas costeras de la provincia, según la Aemet. En sus estaciones marítimas, la agencia registra olas de más de dos metros en la boya del cabo de Palos y de 1,9 en el puerto de Alicante, según ha informado en su cuenta de Twitter.

Las poblaciones más afectadas por las fuertes lluvias se encuentran en el norte de la provincia, en la comarca de la Marina Alta. Pego, con 141 litros por metro cuadrados acumulados, encabeza el ranking de precipitaciones acumuladas, seguida de La Vall de Gallinera (138,2) y Murla (94,8). Entre medias de esta clasificación se sitúa el municipio de Rojales, situado al sur de la provincia, en la comarca de la Vega Baja, con 123.8 litros acumulados. Orba, (76), Muro (48,8) Agres (39.2) y Elche (28,2) completan el listado proporcionado por la Aemet, junto a las históricas mediciones de la ciudad de Alicante.

La Aemet ha activado la alerta naranja en toda la franja interior de la provincia de Castellón y avisa de que las tormentas originadas en Teruel podrían alcanzar la costa, aunque con menor intensidad. También ha activado la alerta amarilla en el litoral castellonense, en toda la provincia de Valencia, en cuya capital se han cerrado al baño las ocho playas de su término municipal, y la franja norte del interior de la provincia de Alicante.

“El calentamiento global está cambiando la forma de llover”

El director del Laboratorio de Meteorología de la Universidad de Alicante (UA), Jorge Olcina, alerta de que “el calentamiento global” está “cambiando la manera de llover”. “La lluvia regular” de los meses de primavera y otoño “se está perdiendo”, asegura Olcina, “ahora los movimientos de la atmósfera son más bruscos y, en cuanto llega un pequeño frente, se forman supercélulas, unas nubes con mucha energía y gran aparato eléctrico capaces de descargar fuertes trombas”. Este cambio climatológico obliga a los especialistas a estar “vigilantes este año, que está resultando un poco singular”.

El catedrático de la UA apunta directamente a la temperatura del Mediterráneo. “Como el mar está tan caliente entre la primavera y el otoño, las lluvias pueden caer desde junio a diciembre, no como antes, que se concentraban entre septiembre y octubre”. Es lo que sucedió anoche. “El aire frío de las capas altas de la atmósfera se unió a la entrada de viento procedente del mar en la superficie”. Y se produjo una “situación de inestabilidad puntual” que no puede considerarse “gota fría”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información