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Un hombre muere en Navarra por unas lluvias torrenciales sin precedentes

Graves daños en Tafalla, Olite y Pueyo por la mayor crecida del río Cidacos desde que hay registros

Un grupo de vecinos de Tafalla observa los daños causados por las riadas. En vídeo, las secuencias grabadas por los testigos de las inundaciones.
Madrid / Pamplona

Unas lluvias torrenciales sin precedentes han causado este lunes una víctima mortal, inundaciones e importantes daños materiales en las localidades navarras de Tafalla, Olite y Pueyo. El fallecido fue localizado por los bomberos sobre las dos de madrugada del martes cerca de Moriones, en el municipio de Ezprogui, según ha informado el Gobierno Foral en Twitter. Su coche fue arrastrado a las 20.30 del lunes por la crecida del río Cidacos cuando circulaba por una pista entre Moriones y Gardalain. El hombre, identificado por la Policía foral como un vecino de Villalva de 25 años, llegó a avisar al 112 y logró salir del vehículo, pero las aguas lo arrastraron y se ahogó. El coche fue localizado horas antes a cientos de metros de donde después se ha hallado el cuerpo, una zona de difícil acceso por la vegetación y la gran cantidad de agua que todavía llevaba el río. El cadáver no pudo ser rescatado hasta las ocho de esta mañana y gracias a un helicóptero.

El río tenía a las 17.40 una altura de apenas 11 centímetros y llegó a subir a los 3,71 metros a las 22.20, según datos del Gobierno navarro. En la estación de aforos de Olite se registró a las 23.10 una altura de 4,23 metros y un caudal de 275 metros cúbicos por segundo. Se desconoce cuánto más creció porque "sobrepasó ampliamente la capacidad de medición, fijada en cinco metros de altitud y 386 m3/seg, lo que supone la mayor crecida desde que se tienen registros", es decir, los últimos 30 años. La máxima hasta ahora era de 2007, con 4,36 metros de altura y 294 m3/seg. También se desbordaron otros ríos de la zona, como el Sansoain.

Las lluvias dejaron muy cortas las previsiones. Navarra era el lunes una de las 31 provincias en alerta por granizadas, tormentas y precipitaciones intensas. De los avisos, 13 eran naranja por el riesgo de que cayeran hasta 30 litros de lluvia por metro cuadrado en una hora. En principio, la comunidad tenía aviso amarillo, el más bajo de los tres existentes, porque se esperaban hasta 15 litros en una hora, pero a las cinco de la tarde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) lo elevó a naranja ante el elevado riesgo de que cayeran hasta 40.

"Entre Tafalla y Sangüesa se concentraron las mayores intensidades de lluvia, de más de 150 litros por metro cuadrado en algunos puntos, entre las cinco y las nueve de la noche", explica Peio Oria, el delegado de Aemet Navarra, que lo considera el episodio de tormentas más fuertes e intensas en la zona centro-oriental de la comunidad de al menos los últimos 40 años, o lo que es lo mismo, desde que hay datos. "Llovió el triple de lo que cae en julio en solo tres horas", resume Oria.

"Las lluvias recogidas triplicaron en algunos puntos en solo tres horas la previsión de la alerta naranja (40 litros) decretada para Navarra", se lamentaba el lunes por la noche en Twitter el Gobierno Foral. Al final del día, la cuadruplicaron, pero con un importante matiz: los avisos meteorológicos hablan de precipitación a la hora, pero no concretan durante cuántas horas lloverá porque es imposible de predecir. El aviso estaba activado para todo el día.

"En una de las estaciones de la Aemet, del Gobierno de Navarra y de la Confederación Hidrográfica del Ebro se llegó a 90 litros y en dos se superaron los 150, mientras que otras se quedaron entre 80 y 120", informa el delegado de la Aemet. Así, en Olite, muy cerca de Tafalla, se recogieron 80 litros en tres/cuatro horas, en Tafalla, 100; más arriba, en Barásoain, 120; en Lerga, 168; en la finca de Guetadar, en Ayesa, 168. Otras cantidades de importancia, aunque menores, fueron las de Monreal (78 litros), Baztan (71,2), Oroz-Betelu (61,4) y Roncesvalles (57.6). 

El alcalde de la localidad, Jesús Arrizubieta, ha asegurado que él "no tenía constancia de ningún aviso ni previsión" de que la localidad pudiera sufrir unas lluvias tan torrenciales". "La naturaleza ha disparado el agua a cañonazos", ha señalado. El regidor, que ha comparecido ante los medios, ha explicado que le hubiera "gustado avisar a todos los vecinos de las zonas lindantes con el río para sacar los coches y que los daños materiales hubieran sido los mínimos, pero fue en un abrir y cerrar de ojos". "Me llamaron para decirme que el río estaba a punto de desbordarse, llegué y al, asomarme, ya nos echábamos para atrás porque estaba desbordado", ha recordado.

El agua causó importantes inundaciones en Tafalla, de 10.000 habitantes, donde arrastró coches y entró en garajes y locales comerciales. También anegó la factoría de Luzuriaga y el polideportivo y se interrumpió el tráfico ferroviario, que no se espera que se pueda reanudar hasta el viernes. Por la tarde se cortaron los accesos norte y sur, ya operativos esta mañana, así como la carretera N-121 y la autopista de Navarra AP-15. Algunas personas fueron evacuadas de sus vehículos. De madrugada, se pudo restablecer el tráfico entre la AP-15 y Tafalla. Por el contrario, el acceso a Pueyo desde la AP-15 continúa cerrado. 

La virulencia de las aguas se llevó por delante el puente de Sansoáin y se ha habilitado una pista de acceso desde Olleta para comunicar la localidad con la N-121. El Gobierno de Navarra estima que las obras de reparación de esta vía durarán entre uno y dos meses, por lo que la presidenta en funciones, Uxue Barkos, ha anunciado que el peaje a Tafalla será gratuito hasta que terminen.

Barkos, acompañada de varios miembros de su Ejecutivo, se ha reunido este martes en el Ayuntamiento de Tafalla con los alcaldes de las localidades más afectadas, a las que ha pedido que aprueben solicitudes para tramitar la declaración como zona catastrófica. La presidenta del Gobierno navarro ha afirmado que por el momento "es imposible hacer una cuantificación de daños, estamos hablando de infraestructuras, edificios, cosechas o locales comerciales".

Efectivos públicos y vecinos se afanan en limpiar de barro y escombros las calles. El Ayuntamiento, que ha ordenado el desalojo de un edificio de viviendas en la calle Martín Espronceda por riesgo de derrumbe y ha cerrado la escuela infantil, ha creado tres mesas de trabajo. Una de ellas es la mesa técnica, liderada por el jefe de Bomberos e integrada por Policía Municipal, Policía Foral y Guardia Civil. Una segunda mesa es una oficina de atención al ciudadano en la planta baja del Consistorio, donde se atiende a los vecinos afectados por la inundación. Se ha habilitado una tercera mesa para recibir a los voluntarios que se han ofrecido a trabajar en la limpieza de las calles. 

La lluvia también tumbó parte del tendido eléctrico. A mediodía se había restablecido en gran parte el suministro a viviendas y empresas de Olite y Pitillas, las más afectadas por los cortes, según el Ejecutivo Foral. La previsión es que el temporal irá remitiendo a lo largo del día, pero el Gobierno de Navarra recomienda a la población que no se mueva por la zona más afectada y, en caso de emergencia, telefonee al 112, y si es posible, a través de la aplicación My112 que geoposiciona su situación.

"Para este martes tenemos lluvias débiles en el extremo noreste navarro, en la zona pirenaica, por lo que hemos desactivado todos los avisos y esperamos que las lluvias vayan a menos", avanza Oria. Sí continúan este martes los avisos por lluvias y tormentas, todos amarillos, en Huesca, toda Cataluña y Castellón, donde se esperan acumulados de 20 litros por metro cuadrado en una hora.

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