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La salida de Maíllo de la política deja temporalmente sin líderes a Adelante Andalucía

El dirigente de IU es favorable a consumar la confluencia con Podemos, cuya secretaria general, Teresa Rodríguez, está de permiso por maternidad

Antonio Maíllo, líder de IU en Andalucía, durante su rueda de prensa de despedida. En vídeo, declaraciones de Maíllo.

Antonio Maíllo, todavía coordinador de IU en Andalucía hasta que esta tarde presente su dimisión, ha confirmado que abandona la política y regresa a la docencia para huir del "nivel de estrés de la vida política actual, incompatible con una vida de calidad". El dirigente de la coalición de izquierdas ha renunciado esta mañana a su escaño en el Parlamento andaluz, apenas seis meses después de ocuparlo como líder de la confluencia con Podemos, Adelante Andalucía. La retirada de sus responsabilidades públicas deja sin liderazgo visible a la formación, cuya cabeza de lista, Teresa Rodríguez, se encuentra de permiso por maternidad. Maíllo, que ha advertido de que la alianza "está consumada, pero no consolidada", no teme que su sucesión pueda ponerla en peligro. “La confluencia es estratégica e irreversible”, ha afirmado.

Los motivos del abandono de la política de Maíllo son personales, pero el momento para anunciarlo es político, tal y como él mismo ha reconocido en conferencia de prensa. "He esperado al fin del ciclo electoral que ha sacudido Andalucía, por responsabilidad", ha señalado. Un ciclo que se inició el 2 de diciembre, con las elecciones autonómicas, en las que la fórmula Podemos-IU logró 17 diputados, tres menos que los escaños que tuvieron por separado en 2015, unos resultados que hicieron tambalear los jóvenes cimientos de la confluencia, pero que las siguientes citas electorales, las generales del 28 de abril y las municipales del 26 de mayo, han apuntalado, siendo Andalucía donde mejor rendimiento ha obtenido de toda España la suma de las dos formaciones de izquierdas.

Buena parte de ese éxito se debe a la implicación personal de Maíllo que, debido al permiso por maternidad de Rodríguez y a las desavenencias estratégicas entre la dirección nacional y la regional de Podemos, tuvo que asumir todo el peso de la campaña de Adelante Andalucía en la comunidad durante las generales, y la responsabilidad que podría derivarse de unos malos resultados. "De las generales dependía que salváramos los muebles para Adelante Andalucía", ha reconocido el dirigente de izquierdas, que ha hecho autocrítica, señalando que el 2-D no pudieron ser determinantes para forzar el cambio en Andalucía. La confluencia aportó nueve diputados al Congreso (dos menos que en 2015).

En las municipales, la fuerte implantación de IU en las zonas rurales también obligó a su dirigente a recorrerse casi una cincuentena de municipios para asegurar el voto. El peso de la coalición de izquierdas ha sido clave en la obtención de concejales por parte de la confluencia con Podemos.

Esta sucesión de elecciones ha desgastado a Maíllo y ha pesado en su decisión de regresar a sus clases de latín en el instituto San Blas de Aracena (Huelva). "Los niveles de estrés y el vértigo de estos últimos meses no son buenos", ha reconocido. Una determinación en la que la superación de un cáncer de estómago al poco de estrenarse como diputado del Parlamento andaluz, el 22 de marzo de 2015, ha tenido un gran peso. "Mi cáncer ha sido esencial como elemento en mi reflexión. Se puede luchar contra el sistema, pero no contra la biología", ha afirmado.

En unas semanas, la coordinadora deberá elegir un sustituto para Maíllo, un puesto a priori temporal, ya que el año que viene se celebrará la asamblea en la que se renovará el consejo regional que consolidará la línea política de la formación. Tanto IU Andalucía como el propio Maíllo descartan que este proceso pueda hacer peligrar la confluencia con Podemos, que, para su antiguo dirigente, "es consustancial", para Andalucía. "Los que vendrán son de la misma generación que los de Podemos y eso garantiza la sintonía", señalan desde la coalición.

Una sintonía que sí existía entre los líderes de Podemos Andalucía e IU, Rodríguez y Maíllo, y que para muchos era el verdadero pegamento que unía a ambos partidos en la confluencia Adelante Andalucía y que garantizaba un grado de coordinación que no existía en fórmulas similares a nivel nacional y autonómico. Una armonía que, desde la propia alianza de partidos, han señalado como elemento diferencial y garante de su éxito frente a los malos resultados generales en el 28-A y el 26-M. Esa complicidad no se ha evidenciado con la presidenta del grupo parlamentario durante la ausencia de Rodríguez, Ángeles Aguilera, cuyo excesivo protagonismo ha incomodado en ocasiones a los parlamentarios de IU.

Maíllo ha querido restar importancia a que la ausencia de ambos —aunque la de Rodríguez sea temporal hasta que en septiembre se reincorpore de su baja— pueda debilitar a la confluencia. "La sintonía personal ha ayudado, pero no es esencial. Lo importante es que ambas organizaciones tenían las mismas convicciones sobre el futuro y sobre esa base se hizo fluido el proceso de unidad", ha sostenido. El dirigente, sin embargo, advierte de que los hitos electorales han consolidado Adelante Andalucía, "pero la confluencia no se ha consumado".

La fusión se materializó en julio de 2018, pocos meses antes del adelanto electoral en Andalucía. "La alianza nos ha salido bien en términos cronológicos, pero no políticos, hemos sumado, pero no nos ha dado tiempo de ir pueblo a pueblo para convencer", ha advertido Maíllo, para quien, la tarea pendiente es afianzar la unidad desde los niveles más bajos, revirtiendo la dinámica actual que ha sido la de impulsarla desde las cúpulas regionales. Una tarea que corresponderá abordar a su sucesor.

"Dejo un Parlamento muy diferente"

El gusanillo de la política picó a Maíllo con 19 años con motivo del referéndum de la OTAN, pero no fue hasta 2009 cuando ocupó su primer cargo público a nivel regional, de la mano del Gobierno de coalición PSOE-IU, como Jefe de Servicio de Programas Educativos Internacionales de la Dirección General de Participación e Innovación Educativa de la consejería de Educación. En 2013 fue elegido coordinador de la coalición de izquierdas en Andalucía y en 2104 fue votado por su partido como candidato a presidir la Junta.

En las elecciones de 2015, IU pasó de 12 diputados a cinco. "Entonces no supimos interpretar lo que pasaba en la sociedad", ha señalado Maíllo sobre la aparición de Podemos, que barrió a la coalición, obteniendo 15 escaños. Desde que el dirigente cordobés entró en la primera línea política en 2009 hasta ahora, el arco parlamentario andaluz ha girado 180 grados varias veces. "Dejo un Parlamento muy diferente, esta nueva legislatura ha supuesto un cambio hasta en la estética". En esta década, Maíllo ha asistido a la irrupción de Podemos, ha evitado la desaparición de IU, ha visto un cambio de Gobierno histórico en la Junta de Andalucía, tras 37 años de dominio del PSOE, y la aparición de la extrema derecha de Vox como elemento determinante para la estabilidad política de la región. "El polo político ha cambiado de la derecha a la extrema derecha. Adelante Andalucía tiene un reto fascinante para impedir que el discurso de la derecha sea hegemónico", ha señalado.

Maíllo, a sus 52 años, asistirá a los nuevos vaivenes desde la barrera, en su puesto como profesor de latín. Regresa a la docencia, su vocación, y lo hace con la ilusión del adulto que se reencuentra con los buenos recuerdos de la infancia y con el entusiasmo de quien se enfrenta a lo que más anhela por primera vez. "Me siento igual que cuando aprobé las oposiciones con 23 años", reconoce con una sonrisa que emana sosiego y con la serenidad de quien abandona la vida política dejando a su partido cohesionado y afianzado y "con la tranquilidad de que los militantes se han sentido orgullosos de mí".

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