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La Policía cree que un ‘comando’ de 10 hombres con armas de fogueo asaltó la embajada de Corea del Norte

Unas ocho personas que había en el edificio fueron “interrogadas, golpeadas y les cubrieron la cabeza con bolsas”, según fuentes de la investigación

Un hombre llama a la embajada coreana en Madrid.
Un hombre llama a la embajada coreana en Madrid. Reuters

A medida que se conocen más datos del misterioso ataque al edificio consular de Corea del Norte en Madrid aumenta su gravedad. Según fuentes próximas a la investigación, el ataque fue perpetrado por “unas 10 personas que portaban armas simuladas” y que agredieron a las ocho personas —“entre personal de la embajada e invitados”— que se encontraban en la tarde del viernes 22 de febrero en el edificio consular, sito en el número 43 de la calle Darío Aparicio, en el distrito de Aravaca de Madrid. “Les cubrieron la cabeza con bolsas, les maniataron, les interrogaron y les pegaron”, aseguran las mismas fuentes. Las lesiones sufridas fueron atendidas por varios efectivos del servicio de emergencias Samur, que se trasladaron a la zona. Al menos asistieron a tres personas en el lugar por “hematomas producidos por fuertes golpes”, señalan.

Una mujer coreana que logró escapar del edificio —un chalé con jardín en medio de una zona residencial—, alertó con sus gritos a los vecinos, que llamaron a la Policía. Los agentes allí desplazados, incapaces de entender lo que decía la mujer en coreano, trataron de entrar en la casa, pero un hombre les abrió la puerta y les dijo que no ocurría nada. Minutos más tarde, dos coches de alta gama salían a toda velocidad de la sede consular, abandonando al personal dentro y llevándose ordenadores y documentos.

Los dos vehículos que usaron los asaltantes en su huida tienen matrícula diplomática y pertenecían a la sede consular norcoreana. Fueron encontrados por la Policía horas más tarde en las inmediaciones y, en estos momentos, “son objeto de inspección”, según fuentes del caso. 

La investigación la está llevando a cabo ya la Comisaría General de Información (CGI), aunque inicialmente la llevó la Brigada de Información de Madrid. No hay detenidos por el momento, pero sí se ha identificado ya a “alguna persona” que portaba documentación falsa, lo que dificulta las indagaciones. Se desconoce por tanto, por el momento, su verdadera procedencia.

Los investigadores no descartan que los hechos puedan tener algún tipo de relación con el “espionaje político”. Se da la circunstancia de que el anterior embajador norcoreano en España, Kim Hyok Chol, fue expulsado el 19 de septiembre de 2017 por el entonces ministro de Exteriores Alfonso Dastis porque los ensayos nucleares que estaba realizando su país incumplía gravemente las resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Kim Hyok Chol, que fue declarado “persona non grata” por España y se le invitó a irse del país antes de que acabara el mes, es actualmente una persona de máxima confianza del presidente norcoreano Kim Jong-un, y uno de los artífices de la cumbre sobre desnuclearización mantenida con el presidente de los Estados Unidos Donald Trump este miércoles en Hanói y que ha concluido sin acuerdo. 

En todo caso, y con todas las hipótesis aún abiertas, los investigadores no dudan de que se trata de una acción perfectamente coordinada y planificada, llevada a cabo por “profesionales” y propia de “un comando”. No obstante, tienen dudas acerca de que los atacantes supieran qué tipo de reunión se celebraba aquella tarde en la embajada: “Más bien parece que no sabía que había invitados”, aunque sí parece que buscaban una documentación concreta.

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