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Londres niega la incursión de un buque español que denuncia Gibraltar

Las autoridades del Peñón dicen que el 'Tornado' intentó echar a dos barcos comerciales fondeados en sus aguas

Buque Tornado
El buque de la Armada española 'Tornado' navega en las proximidades de Gibraltar.

El Gobierno británico ha desautorizado de plano al Gobierno gibraltareño. Un portavoz de la primera ministra Theresa May ha negado a Reuters que el domingo se produjera una incursión de un buque de guerra español en aguas que el Reino Unido considera como propias y que España no reconoce. "No ha habido ninguna incursión en esta ocasión. Estamos seguros de nuestra soberanía sobre todo Gibraltar, incluidas las aguas británico-gibraltareñas territoriales, y cualquier incursión es una violación de la soberanía, pero no una amenaza a la misma", ha declarado un portavoz de May. Preguntado por el incidente, el ministro de Defensa del Reino Unido, Gavin Williamson, se ha limitado a proclamar: "Siempre estaremos allí para defender nuestra soberanía y los intereses nacionales británicos"

Las autoridades del Peñón denunciaron que un buque de guerra español, el Tornado, ordenó el domingo por la noche a dos barcos civiles fondeados al oeste de Gibraltar que dejaran la zona, pero estos se mantuvieron en sus posiciones siguiendo instrucciones de la autoridad portuaria de la colonia. Una lancha y una zódiac de la Royal Navy salieron al encuentro del Tornado, que se alejó navegando lentamente con las armas descubiertas y con militares operándolas, según ha denunciado el Gobierno gibraltareño.

“Estos tontos juegos de quienes no aceptan la indiscutible soberanía británica sobre las aguas que rodean Gibraltar solo causan molestias”, declaró un portavoz del Gobierno del Peñón, quien añadió que "se está verificando cada aspecto del incidente para asegurar que se toman las medidas adecuadas lo antes posible".

El diario Gibraltar Chronicle difundió una grabación de las conversaciones entre el Tornado y los dos buques comerciales, el Ivor Accord y el Great Victor, en las que el primero les advertía de que estaban “violando la condición de pasaje inocente”. Un miembro de la tripulación de los buques civiles le contesta sorprendido si se dirige a ellos, ya que no estaban "a la deriva, sino anclados". El paso inocente, según la legislación marítima internacional, consiste en el derecho que tiene cualquier buque de un Estado a entrar en las aguas territoriales de otro siempre que se trate de cruzar un estrecho o entrar o salir de un puerto. Este derecho no ampara la posibilidad de permanecer anclado o fondeado sin autorización.

Una portavoz del Estado Mayor de la Defensa explicó que el Tornado está realizando en aguas territoriales españolas operaciones de vigilancia y seguridad marítima y que parte de su misión consiste en velar para que la comunidad marítima mercante cumpla las normas de navegación. Tras localizar a tres buques que estaban parados en una zona de tránsito, lo que puede poner en peligro la navegación, les instó a alejarse y estos lo hicieron sin ningún problema, agregó dicha portavoz. Respecto al armamento, indicó que el buque navegó conforme a los procedimientos de alistamiento de armas, que suponen llevarlas descubiertas.

En el trasfondo del supuesto incidente está la disputa en torno a la soberanía de las aguas que rodean Gibraltar. El Reino Unido asegura que la colonia tiene sus propias aguas territoriales, conforme a la legislación marítima internacional, mientras que España no reconoce al Peñón más aguas propias que las interiores del puerto, según lo estipulado en el Tratado de Utrecht. Es frecuente que los buques que suministran gasolina en el Estrecho, las llamadas gasolineras flotantes, permanezcan fondeados en la zona de la bahía cuya jurisdicción reclama el Reino Unido.

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