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Un general de la Guardia Civil asumirá el mando contra la inmigración ilegal

Un nuevo centro coordinará las operaciones de todos los organismos del Estado, desde las fuerzas de seguridad a la Armada o salvamento marítimo

Un general de la Guardia Civil (probablemente Manuel Contreras, jefe de la IV zona del instituto armado, que abarca Andalucía, Ceuta y Melilla) será el responsable del Mando Único Operativo frente a la inmigración irregular en la zona del Estrecho, cuya creación aprobó este viernes el Consejo de Ministros. Este nuevo mando coordinará las operaciones de todos los organismos del Estado, desde las fuerzas y cuerpos de seguridad a la Armada o salvamento marítimo. 

Un inmigrante en Cádiz.
Un inmigrante en Cádiz.

El general dirigirá un centro de coordinación que centralizará la recepción de información sobre inmigración irregular procedente de los países de origen y tránsito, y coordinará las operaciones de vigilancia marítima en la zona del Estrecho de la Guardia Civil y la Policía, así como de la Armada y el Servicio de Vigilancia Aduanera. También coordinará las actuaciones de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar) y del Servicio Aéreo de Rescate (SAR) en la localización, asistencia y rescate de embarcaciones.

El nuevo mando unificado se relacionará con todas las instituciones de la Administración General del Estado con competencia en materia de inmigración y con las autoridades autonómicas y locales, así como con la Cruz Roja en materia de recepción y acogida de inmigrantes.

Con la aprobación de esta medida, el Gobierno de Pedro Sánchez recupera un instrumento que ya existió en 2006, durante la crisis de los cayucos. Aquel año, cuando llegaron por mar a Canarias casi 40.000 inmigrantes irregulares, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero decidió crear un centro de coordinación en el archipiélago y puso a su frente a un general de la Guardia Civil, Cándido Cardiel.

Como entonces, en el centro de coordinación habrá representantes de las Fuerzas Armadas, la agencia europea de fronteras (Frontex), el servicio secreto CNI, Policía y Guardia Civil, Sasemar, Cruz Roja, etcétera.

Según el Gobierno, la actuación del mando único, que tiene carácter operativo y seguirá las directrices políticas del Ejecutivo, se basará en la legislación nacional e internacional y en los convenios sobre seguridad y salvamento marítimo. “Una de sus prioridades será proteger la vida de los inmigrantes náufragos y respetar su dignidad y los derechos humanos, con especial atención a los colectivos más vulnerables, como los menores no acompañados”, subraya.

El Gobierno sostiene que la fuerte presión migratoria de las últimas semanas no es un fenómeno nuevo, atribuible al supuesto efecto llamada por la acogida que se brindó al buque Aquarius, sino la continuación de una tendencia que se ha venido agudizando en los últimos años sin que el anterior Ejecutivo adoptase medidas preventivas. Así, la cifra de inmigrantes irregulares llegados en 2017 fue el triple que cuatro años antes.

Lo nuevo es que la cifra de inmigrantes irregulares llegados por mar a España supera por vez primera a la registrada en Grecia o Italia. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 23.048 indocumentados llegaron a las costas españolas entre enero y agosto, frente a 18.645 a las italianas y 16.114 a las griegas.

El cierre de las rutas del Mediterráneo oriental y el central ha hecho que el Estrecho se convierta en la única vía de acceso a Europa y que las mafias que trafican con personas estén desviando el flujo de inmigrantes hacia Marruecos.

A ello se suma la agresividad mostrada por algunos inmigrantes, como la evidenciada en el asalto del pasado día 26 a la valla de Ceuta, cuando 600 subsaharianos lograron cruzar la frontera y hubo 132 heridos, incluidos 22 agentes. Para evitar que esta situación se repita, Interior se propone reforzar los efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado en Ceuta y Melilla. En concreto, según las fuentes consultadas, está previsto desplegar con carácter permanente dos módulos de intervención rápida (MIR), con unos 20 agentes cada uno, en cada una de las dos plazas.

Actualmente, el Ministerio del Interior dispone de unos 1.100 efectivos en Ceuta y otros tantos en Melilla, de los que un 60% pertenecen a la Guardia Civil y el resto al Cuerpo Nacional de Policía.

El Gobierno se ha comprometido, además, a sustituir por métodos menos cruentos las concertinas de la frontera con Marruecos que coronan ocho kilómetros en la valla de Ceuta y tres en la de Melilla.

El PP acusa al Gobierno de improvisar

El secretario general del PP, Teodoro García, descalificó ayer la creación del mando único operativo frente a la inmigración irregular aprobado por el Consejo de Ministros. “Es una improvisación del Gobierno de Pedro Sánchez”, declaró en una rueda de prensa celebrada en la sede del PP de Ibiza. El número dos de los populares aseguró que la medida se había tomado “sin consultar con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado” y que estos le habían trasladado su malestar al partido.
“La creación de este órgano no responde a lo que necesita hoy la lucha contra la inmigración ilegal y las mafias”, añadió. “Sánchez debería ir al corazón de las instituciones europeas a plantear un plan contra las mafias”.