Aznar: “Hay que refundar el PP”

El expresidente advierte del peligro de que su partido deje de ser opción de gobierno

José María Aznar, en una imagen de archivo. En vídeo, declaraciones de Aznar en Onda Cero.Vídeo: Samuel de Roman (Getty Images) | ONDA CERO

José María Aznar ha pedido este martes que se refunde el PP y que los dirigentes que le sucedieron en la gestión de esta formación asuman responsabilidades por la división del centro derecha, roto entre su partido y Ciudadanos. Dos dardos contra Mariano Rajoy, al que ha criticado frontalmente por la gestión del desafío independentista en Cataluña ("Ha tenido consecuencias devastadoras") y el desarme ideológico de la formación conservadora ("Yo dejé tres millones y medio de votos más de los que hay ahora"). A dos días de que los afiliados del PP voten cuál de los seis candidatos a suceder al presidente saliente es su favorito, Aznar ha evitado pronunciarse, aunque ha empleado las propuestas de regeneración de los aspirantes para ejemplificar la crisis que a su juicio vive su formación.

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"El problema que tiene el PP es que el que ha cambiado la posición y ha provocado desconcierto es el PP", ha dicho el expresidente del Gobierno durante una entrevista en Onda Cero. "Eso es una de las cosas que tiene que corregir. El PP era un partido que había ofrecido un activo de estabilidad que era la unión de todo lo que estaba a la derecha de la izquierda. Ese activo se ha perdido", ha lamentado. "Y la pérdida de ese activo es un gran problema y una gran tragedia, y algunos tendrán que responder de por qué se ha perdido, porque ya no existe. Aquello que definía al PP se ha difuminado y eso ha provocado desconcierto en los votantes y los militantes. Hay que refundar el PP y el centro derecha", ha argumentado. Y ha subrayado: "Si el PP no es refundado, dejará de ser una opción de Gobierno. Ciudadanos tiene una parte muy importante de los activos del PP".

A principios de octubre de 2016, FAES, la fundación que preside el expresidente, rompió con el PP tras 25 años actuando como el motor ideológico del partido. Esa separación sirvió para escenificar el distanciamiento entre Aznar y Rajoy, que pactaron la sucesión al frente de la formación conservadora en 2003. El líder madrileño incluso renunció a la presidencia de honor del partido, que estará a disposición del gallego tras el congreso extraordinario que celebrará el PP para elegir a su sustituto los días 20 y 21 de julio. Los dos líderes han pasado al menos tres años sin conversar. Y este martes Aznar ha responsabilizado de esa desconexión a Rajoy, al argumentar que la iniciativa de los contactos corresponde al presidente en activo, recordando que la primera persona a la que él invitó a La Moncloa fue a Manuel Fraga.

Críticas a Rajoy por Cataluña

"La sentencia de la Gürtel es opinable"

"La sentencia de la Gürtel es opinable", ha dicho José María Aznar sobre las conclusiones del juicio de la primera pieza de la trama que afectó al PP, y que dio por probada la existencia de una caja b en el partido, provocando la moción de censura de Pedro Sánchez que tumbó al Gobierno de Mariano Rajoy.

"Respeto mucho la opinión de los jueces pero acoto las responsabilidades a responsabilidades individuales", ha argumentado el antiguo líder del partido. "Comprendo la desazón que le puede crear a mucha gente", ha continuado. "He participado en la toma de decisiones para que hubiese personas que dejasen sus puestos cuando he tenido conocimiento de hechos que aconsejaban esas medidas", ha añadido. Y ha recalcado: "Yo puedo mirar a la gente a la cara. Mi tarea no es controlar lo que hacen las personas".

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"Cada uno hace lo que le parece oportuno", ha lamentado Aznar. "Mi legado fue un centro derecha totalmente unido, ahora no se puede decir eso, y tres millones y medio de votos más de los que hay ahora", ha criticado a su sucesor. "Me parece un error muy grande, muy grave, no haber intervenido Cataluña para desarticular el movimiento separatista, que el movimiento separatista siga vivo. Esa es una actuación que ha tenido consecuencias devastadoras", ha continuado. "Hoy el PP es un partido sin grupo parlamentario en Cataluña: 37-4 [la proporción de diputados de Ciudadanos y el PP]. Una paliza formidable. ¿Quién es el responsable de eso? ¿Quién es el responsable de la operación diálogo para hacer presidente de Cataluña a Junqueras, hoy en prisión? ¿Dónde están?".

Cataluña es el asunto que ha subrayado con más claridad las diferencias de criterio entre los dos líderes del PP. Pero no el único. Aznar se ha mostrado muy cercano a Albert Rivera y las tesis de Ciudadanos. El mismo día de la despedida de Rajoy, se ofreció a liderar la reconstrucción del centro derecha de España, en lo que muchos de los cargos populares interpretaron como una traición a su sucesor, criticado hasta en su último día al frente del PP. Y su silencio en la carrera abierta por el liderazgo del partido no ha sido interpretado internamente como una apuesta por la neutralidad: como informó este diario, en la formación conservadora se asume que el candidato de Aznar es Pablo Casado.

"Estoy al margen de este proceso. No me he inscrito y no voy a participar", ha dicho el expresidente. "Creo que mi posición como expresidente es estar al margen, porque deben ser otros los que protagonicen lo que deben ser las posiciones de futuro que necesita el PP".

Eso no quiere decir que Aznar se haya desentendido de la política. El antiguo líder del partido sigue al minuto de la actualidad. Defiende sus ideas a través de FAES y forma líderes  a través del Instituto Atlántico. Pone en valor la Transición. Y advierte sobre las dificultades que está causando el descrédito de la política.

"Uno de los problemas que tenemos es que la calidad de las personas que se dedican a la vida pública ha decaído mucho", ha diagnosticado Aznar, nostálgico de un tiempo pasado que le vio presidir el Gobierno de España durante ocho años. "La calidad es distinta. Cada vez hay menos vocaciones políticas", ha continuado. "Los países necesitan encontrar solución a eso. Es difícil porque la política es una actividad muy denostada en este momento, supone asumir muchos riesgos, vidas complicadas", ha seguido. Y ha rematado: "Me preocupa mucho. Darse cuenta de que en estos momentos la democracia liberal está bajo amenaza es muy importante".

"Nos planteamos la privatización de uno de los canales públicos de televisión"

José María Aznar ha reconocido este martes que su Gobierno (1996-2004) se planteó la privatización de RTVE, aunque luego ha especificado que el proyecto atañía a un canal en concreto.

"Nos planteamos la privatización de uno de los canales públicos de televisión", ha dicho.

También se ha referido a las negociaciones entre el PSOE y Podemos para elegir a la nueva dirección de RTVE, que han supuesto una sucesión de candidatos ante las dificultades para construir una mayoría parlamentaria que apoye esos nombramientos.

"Me parece bastante penoso que 40 años después de la Transición la gran cuestión política de España, que tiene un golpe de Estado, dicho sea de paso, sea cómo se reparten los partidos RTVE", ha opinado Aznar. "Me parece lamentable. Penoso", ha lamentado. "Tenemos otros problemas mucho más acuciantes, como ese golpe de estado sin resolver [en Cataluña]".

Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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