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Desbordada la atención a los inmigrantes en Cádiz

Más de 800 personas están siendo atendidas en dos pabellones de Tarifa y Barbate y un centenar pasó la noche en la terminal de salidas del Puerto de Algeciras

Varios inmigrantes, en la terminal de pasajeros del puerto de Algeciras. Ver fotogalería
Varios inmigrantes, en la terminal de pasajeros del puerto de Algeciras.

Más de un centenar de hombres, mujeres y niños inmigrantes descansan como pueden, acurrucados en mantas de la Cruz Roja, sobre el suelo de granito de la terminal de pasajeros del puerto de Algeciras. Separados tan solo por un cordón policial, decenas de personas se preparan para coger el próximo ferry que conecta España con Ceuta y Tánger. Es la cruel paradoja del desbordamiento de la inmigración en España: los que se acaban de jugar la vida por llegar a España en una neumática comparten espacio con los que en estos días regresan a su África natal en la Operación Paso del Estrecho. Es tan solo una de las estampas que se vive en la Frontera Sur donde, en lo que va de junio, ya han llegado 5.300 personas, según estimaciones de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Ante la llegada masiva de pateras de estos días, la Guardia Civil improvisó este pasado miércoles en el puerto algecireño un centro de recepción de inmigrantes —entre los que se encontraban dos bebés y un menor de siete años— sin camas y sin los recursos más básicos. Fue antes de que, en la madrugada de este jueves, acabasen trasladados a otros dos centros de recepción, a su vez, improvisados en dos polideportivos: uno ya operativo en Tarifa para 500 personas y otro recién creado en Barbate en el atardecer de ese día para más de 300 migrantes que, de nuevo, se han visto obligados a dormir en el suelo. Es “la vergüenza, el caos y el desastre” en el que se ha convertido la acogida de los recién, según Rafael Lara, portavoz de la asociación APDHA.

En este mes (hasta el día 24), la OIM calcula que a la Frontera Sur española han llegado 5.300 personas, lo que supera a la suma de todos los llegados a Italia y Grecia en estas mismas fechas: 2.964 y 1.862, respectivamente. En lo que va de año, ya han llegado a las costas españolas 13.462 inmigrantes. La cifra está lejos de los 4.161 de los llegados en el mismo periodo en 2017. Lara cree que en el incremento confluyen varias causas: “La ruta del canal de Sicilia está cerrado y Marruecos es un caos absoluto ya que, con sus últimas revueltas, está volcado hacia la represión interna”. Además, el activista ha apuntado que el proceso de negociación de los nuevos acuerdos de pesca con la Unión Europea (el actual vence a mediados de julio) ha llevado al país “a abrir la espita de la inmigración”.

Lo cierto es que, una vez los migrantes desembarcan en el Sur, el incremento ha provocado la saturación de las redes habituales de atención. Cruz Roja ya suma más de 800 plazas de atención a recién llegados en 17 provincias y tienen previsto aumentarlas a 1.025. Además, ha habilitado 711 camas en puntos de emergencia en Cádiz y Málaga (445 y 266, respectivamente). De hecho, es en puntos de costa como Cádiz, Málaga, Granada y Almería donde el colapso se deja sentir de tal forma que, este miércoles, el alcalde de Málaga planteó ver “la capacidad de otras ciudades andaluzas” para que estas puedan prestar ayuda si continúa la llegada masiva.

Sin embargo, es la provincia de Cádiz la que ahora se lleva la peor parte con calabozos, Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), centros de menores y ONG de nuevo saturadas. Fue el pasado 16 de junio cuando, ante la saturación, el Gobierno decidió habilitar un pabellón en Tarifa para 500 personas. En él, los inmigrantes son obligados a permanecer en su interior hasta que superan el plazo de 72 horas de detención en el que la policía les identifica, se les entrega la orden de salida obligatoria y se quedan en libertad o son devueltos (en el caso de los magrebíes).

Este pasado miércoles, la Delegación del Gobierno en Andalucía solicitó al alcalde de Barbate, Miguel Molina, la cesión de otro polideportivo municipal para otros 300 inmigrantes más. “Se nos dijo que estarían en régimen de acogida y creemos que si se da, debe ser con todas las garantías. Nos vemos desbordados y quiero que lo sepan”, ha reconocido el regidor ante los medios. De hecho,

al mediodía de este jueves, unos 310 inmigrantes -un tercio de ellos, menores- aún aguardaban en el pabellón barbateño acostados en el suelo.

Además de las camas, Molina ha enumerado la falta de traductores, médicos, abogados o psicólogos que le han llevado a pensar que “no se están cumpliendo los derechos fundamentales”. “No saben ni en qué día están, nadie les ha informado de nada”, ha explicado Ana Rosado, de APDHA. La situación de descontrol incluso ha provocado que, la tarde de este jueves, unos 20 inmigrantes magrebíes, entre ellos algunos menores, hayan aprovechado un descuido para huir a la carrera del polideportivo de Barbate mientras eran perseguidos a la carrera por guardias civiles.

“El sistema de acogida está totalmente colapsado” ha explicado Carmen Velayos, secretaria del Sindicato Unificado de la Policía en Cádiz. Ante la llegada de centenares de personas al día, Velayos reconoce que todas las comisarías de la provincia -donde se realizan los trámites- solo tienen capacidad de generar de 150 a 170 expedientes de identificación. “Falta personal y medios por todos lados”, ha añadido la sindicalista. Velayos ha reclamado la creación de un único centro de recepción de emergencia en la provincia con recursos suficientes. “Se trata solo de crear una atención adecuada. La misma que se proporcionó en Valencia para la acogida del ‘Aquarius”, ha apostillado la policía.

Tercera noche en Motril

Javier Arroyo

Mientras esto ocurre en Cádiz, un grupo de 132 migrantes llegados en tres pateras a media tarde del martes se prepara para pasar su tercera noche en un polideportivo de Motril (Granada). Los nueve niños, 91 hombres y 32 mujeres fueron rescatados en el mar de Alborán por Salvamento Marítimo ese día pero, al llegar al puerto de Motril, no había espacio para ellos en el Centro de Atención Temporal para inmigrantes con los que cuenta la ciudad. Allí había otro grupo de 97 personas que llegaron 24 horas antes.

A este grupo rescatado el lunes le vencen este jueves por la tarde las 72 horas de reclusión máxima por parte de la policía. Será entonces cuando Cruz Roja y otra ONG aún por determinar se hagan cargo de este casi centenar de personas. Ese mismo plazo vence mañana para el grupo de 132 que ha pasado los tres días en el polideportivo de la ciudad. De este grupo aún se desconocen los detalles de la puesta en libertad.

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