Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno de Sánchez deja descolocado a Ciudadanos

El partido de Rivera busca vías para ocupar el espacio de líder de la oposición

Moción de censura de Sánchez a Rajoy
Albert Rivera, durante la segunda jornada de la moción de censura presentada por el PSOE contra Mariano Rajoy. EFE

Ciudadanos repite con insistencia desde hace una semana que la legislatura está liquidada. El éxito de la moción de censura de Pedro Sánchez no le ha hecho cambiar el discurso: elecciones ya, cuanto antes, pidió Rivera tras la votación. Pero si esos comicios no llegan en otoño, Ciudadanos deberá buscar otras vías útiles de oposición. A primera vista, el papel que les queda es desdibujado, entre el Gobierno "de separatistas y populistas" y el PP, que es el grupo más numeroso de la nueva oposición: 134 diputados por solo 32 de Ciudadanos.

Ciudadanos era hasta ahora el socio del Gobierno. Rivera se siente abandonado por el expresidente Rajoy, a quien otorga buena parte de responsabilidad de la situación. Hasta el jueves por la noche, Ciudadanos se declaraba abierto a negociar la dimisión de Rajoy y una nueva investidura popular pero la llamada de Moncloa nunca llegó.

Durante los días previos a la moción, la cúpula del partido previó mil escenarios. Al final optó por la vía más directa hacia elecciones. Cuando el PSOE les ofreció pactar la fecha a cambio del apoyo, Ciudadanos se negó. Eso le llevó a estar solos junto al expresidente Rajoy, una vez más.

¿Pero este desajuste de Ciudadanos es temporal o va a alargarse toda la legislatura? Depende. Si la desaparición o "desidia" del PP se mantiene, Rivera puede ir apropiándose del rol simbólico de líder de la oposición. La capacidad del PP de revitalizarse o estar más pendientes de cuitas internas será una de las claves.

El éxito dependerá primero de quién es el jefe del grupo popular. Aunque Rajoy siga como líder de la oposición, parece difícil que se mantenga. Algunos en su partido querrían ver en su resistencia una promesa de volver al gobierno. Pero el único antecedente es el de Felipe González tras las elecciones de mayo de 1996. Después de su derrota contra José María Aznar, González conservó el rol oficial de líder oposición durante un año .

En su comparecencia tras la votación, Rivera dejó claros cuáles serán los dos ejes de esa oposición que debe llevarles a sacar la cabeza por encima del resto: uno, la corrupción, contra el PP. Dos, Cataluña, contra el Gobierno.

Rivera dijo que quería dejar atrás "el campeonato de corrupción" de los dos grandes partidos: "No podemos ilusionar a los españoles echándonos los platos por la cabeza con la corrupción", dijo. El calvario judicial, además, no ha terminado: "El PP, expuesto a las 60 sentencias por corrupción que le esperan, y fuera del poder, sobreactuará en un papel de oposición durísimo y polarizador", opinan fuentes del partido.

En cuanto a Cataluña, Ciudadanos aspira a "consolidarse como el muro de contención frente a los separatistas" y ante las posibles concesiones del presidente Sánchez. De la mano de Cataluña y de corrupción, Ciudadanos irá contra los "últimos coletazos del bipartidismo", en palabras de Rivera. "Nuestro papel solo puede consistir en convertirnos en alternativa al bipartidismo", añaden fuentes del partido.

Más información