Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cuatro años y medio por causar 11 incendios en su guerra contra los vecinos

La acusada ha admitido su obsesión por prender fuego con velas aromáticas, con las que quemó 22 hectáreas de monte arbolado en el verano de 2016

Utensilios incautados a la mujer detenida en Cerceda en 2016.
Utensilios incautados a la mujer detenida en Cerceda en 2016.

María del Carmen G.G., de 56 años, una vecina del municipio coruñés de Cerceda, acusada de provocar un reguero de fuegos de monte arbolado en su pueblo en pleno mes de agosto de 2016, se ha librado de una condena de 16 años que solicitaba el ministerio fiscal al confesarse autora de un delito continuado de incendio forestal. En el juicio celebrado este martes en la Audiencia de A Coruña, la incendiaria admitió su obsesión por quemar los montes con velas aromáticas debido a la mala relación con sus vecinos, por lo que ha visto reducida a cuatro años y medio la pena de cárcel de la que ya ha cumplido siete meses como presa preventiva.

La fiscalía solo ha podido probar su implicación en 11 fuegos que fueron documentados por la investigación que la Guardia Civil, cuando los agentes consiguieron centrar las pesquisas sobre la acusada, un mes después de que las llamas devoraran 9.000 hectáreas en Galicia y en el Ayuntamiento de Cerceda se registraran 15 incendios forestales en una semana.

Tras un seguimiento policial, la mujer fue pillada in fraganti. Aquel día, la acusada salió de su casa al amanecer para dejar a su marido en la gasolinera del pueblo donde trabajaba. En el recorrido de regreso, los agentes comprobaron que la mujer hizo siete paradas para dejar velas aromáticas en medio de los matorrales a las que le prendía fuego con un mechero.

Los vecinos sospechaban de ella

María del Carmen, sin antecedentes por actividades incendiarias, venía actuando desde el 18 de julio. Tenía mala relación con sus vecinos y algunos sospechaban de su implicación en los últimos incendios por lo que se prestaron a colaborar con el operativo del Seprona. En el momento de su detención, se recuperaron cinco velas más que la detenida ya había encendido, provocando los consiguientes fuegos. También se le incautaron nueve mecheros y cerillas que llevaba en el coche.

Sobre la superficie quemada que supuestamente ha provocado la mujer, el balance es de 22 hectáreas de monte arbolado y arbusto, siempre muy cerca de núcleos de población y en un radio de 2 ó 3 kilómetros de su domicilio en Cerceda.

En un solo día, las velas aromáticas provocaron varios focos de incendios, uno de ellos originado en la zona de Portofranco. A continuación, señala la fiscalía en su escrito de acusación, se pudo comprobar que la mujer se desplazó hasta las proximidades de una nave propiedad del Ayuntamiento de Cerceda y dejó una vela encendida en un pinar cercano.

Finalmente, el Ministerio Fiscal narra que la acusada se desplazó después hasta la Villa Deportiva Fernando González Laxe, donde plantó fuego en seis parcelas utilizando el sistema de las velas aromáticas para retardar la propagación de las llamas y le diera tiempo a ponerse a salvo de las llamas.

Estos fuegos forestales quemaron casi 5.000 metros cuadrados de arbolado y fue necesaria la actuación de servicios de extinción de la Xunta de Galicia. Además, durante esos días, recuerda el escrito de Fiscalía, hubo en Cerceda temperaturas máximas que llegaron hasta los 33 grados y una humedad por debajo del 30%, así como fuertes vientos, por lo que la zona presentaba "un riesgo de incendios extremo", circunstancia que aprovechó la acusada para amplificar los efectos destructivos del fuego.

Más información