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La Justicia belga deja en libertad sin fianza a Comín, Serret y Puig

No podrán salir de Bélgica y deberán comparecer cuando sean requeridos por la justicia

Los exconsejeros atienden a los medios a la salida de la fiscalía de Bruselas, este jueves. VÍDEO: ATLAS

Se cumplió el guion en el retorno a la rueda judicial de los exconsejeros catalanes huidos a Bélgica. La justicia belga ha dejado este jueves en libertad sin fianza a Antoni Comín, Meritxell Serret y Lluís Puig mientras se resuelve la orden de detención europea que pesa en su contra, un proceso que puede alargarse durante unos tres meses. El juez ha fijado varias medidas cautelares: deben permanecer en el país, comunicar una dirección fija, y presentarse ante las autoridades cuando les sea requerido. Son las mismas que ya impuso cuando se recibió la primera euroorden con la salvedad de que ahora no deberán comunicar sus movimientos.

El magistrado no debía pronunciarse sobre su entrega a España, y el caso pasará ahora a la Cámara del Consejo, un juzgado de primera instancia de Bruselas que no tiene fecha establecida para dilucidar si son entregados a España. Hasta ahora la lentitud ha caracterizado el reinicio del proceso, y las autoridades judiciales esgrimen que al no estar en prisión, la urgencia disminuye y los plazos se vuelven más flexibles.

Serret (ERC), antaño responsable del área de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalitat, y Puig (JxCAT), su homólogo de Cultura en el Govern liderado por Puigdemont, están acusados en España de malversación y desobediencia. Antoni Comín, exconsejero de Sanidad y miembro de Esquerra Republicana de Catalunya, se enfrenta a los cargos de malversación y rebelión. Este último delito, del que también se acusa a Puigdemont y Ponsatí, es el que conlleva penas de cárcel más graves, de hasta un máximo de 30 años de prisión, pero Comín se ha mostrado confiado en que, tal y como ha decidido la justicia alemana, los tribunales belgas también descarten el delito de rebelión.

"Lo primero que hacemos es exigir la inmediata libertad de los compañeros que hoy están en prisión preventiva en España. Porque ya hay una primera decisión europea que explica que el motivo por el cual se les mantiene en prisión preventiva es espurio", declaró Comín a la salida de la fiscalía, pasadas las nueve de la noche, tras más de cinco horas en su interior. En la puerta, un grupo de simpatizantes independentistas les recibió con gritos de apoyo, consignas a favor de los políticos encarcelados y esteladas. Los semblantes del trío de exconsejeros aparecían exultantes por lo que interpretaron como una doble victoria judicial en Bélgica y Alemania. "Volvemos a ser libres, tenemos plena confianza en la justicia belga y alemana y exigimos la puesta en libertad de nuestros compañeros ahora en prisión en España", reclamó Serret.

Cinco meses después de su aterrizaje en Bélgica, su situación legal ha experimentado numerosos sobresaltos. En noviembre, la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela dictó contra ellos una orden de detención europea que su homólogo del Supremo, Pablo Llarena retiró en diciembre. Hace casi dos semanas, el magistrado volvió a activar las órdenes contra todos los fugados, lo que ha vuelto a llevar ante los tribunales a los tres políticos investigados.

La causa abierta en Bruselas contra los exmiembros del Govern empieza así otra vez de cero con una intensa sensación de déjà vu. La gran diferencia es que dos de sus protagonistas, Clara Ponsatí y Carles Puigdemont, ya no se encuentran en el país. La exconsejera de Educación permanece en libertad bajo fianza mientras se dirime su entrega por parte de la justicia escocesa, donde se marchó voluntariamente con la intención de impartir clase en la universidad. Y el expresidente aguarda novedades sobre su situación legal en el norte de Alemania, tras ser detenido cuando trataba de regresar a Bélgica en coche después de una gira por Suiza y Finlandia.

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