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Sánchez cambia el modelo de partido para ganar poder interno ante las federaciones

Las bases deciden los pactos de Gobierno y dar la investidura a otro partido, según el nuevo reglamento del PSOE

Reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE, hoy. En vídeo, declaraciones de José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE.

Pedro Sánchez ha consumado su apuesta por un nuevo PSOE con un cambio drástico del modelo de partido que otorga mucho más poder a la militancia y lo resta a los órganos de representación. El líder socialista, que llegó en mayo de 2017 de nuevo a la secretaría general aupado por las bases, se sirve de las consultas a los afiliados —que podrá convocar para cualquier asunto— para sortear el poder de las federaciones. Su ejecutiva podrá convocar consultas en cualquier territorio en contra del criterio de los barones, que podrán ser forzados a someterse a primarias.

Los militantes del PSOE ganan a partir de ahora un amplio poder de decisión en detrimento de los órganos de representación del partido. Las bases decidirán de forma obligatoria y vinculante sobre los dos asuntos de mayor trascendencia para una formación política: los pactos de Gobierno en cualquier nivel territorial y dar la investidura a una formación distinta del PSOE. De esta forma, la gestora no podría haber decidido que el PSOE se abstuviera para permitir el Gobierno del PP sin la decisión de los militantes. Solo las bases podrán decidir además que el secretario general sea revocado de su cargo, al contrario de lo que le sucedió a Sánchez cuando dimitió la mitad de la ejecutiva en 2016. Sánchez podrá imponer a los barones consultas en sus territorios, según el nuevo texto que regula el funcionamiento interno del PSOE. Estas son las medidas más importantes del texto de 558 artículos, que aún debe ser ratificado por el comité federal del próximo sábado.

Las bases deciden los pactos de Gobierno y dar la investidura a otro partido. El reglamento establece dos consultas obligatorias y vinculantes a la militancia: para ratificar los acuerdos de Gobierno a todos los niveles -nacional, autonómico o municipal- en los que participe el PSOE y para dar la investidura a otro partido distinto del socialista. No se exige una participación mínima. Según la nueva norma, el presidente de Castilla La- Mancha, Emiliano García Page, tendría que haber sometido a la militancia su pacto de Gobierno con Podemos.

Ferraz puede convocar consultas vinculantes en cualquier nivel territorial. “La Comisión ejecutiva federal, oída la Comisión Ejecutiva regional o de nacionalidad, podrá decidir la celebración de una consulta a la militancia en un determinado ámbito territorial cuando el asunto no suponga una consulta obligatoria pero tenga relevancia política”, dice el artículo 479 del reglamento. Los barones pueden convocar consultas en sus territorios pero siempre con la autorización de la ejecutiva de Sánchez. Además, Ferraz tiene la última palabra sobre la pregunta de cualquier consulta de cualquier nivel territorial, que siempre tiene que poder responderse con un sí o un no. El 20% de la militancia de cualquier territorio puede proponer que se haga una consulta.

Un 40% de los militantes pueden forzar a un presidente autonómico a ir a primarias. Hasta ahora, como regla general no se celebraban primarias en territorios donde el presidente sea socialista. Ahora, podrán celebrarse si lo acuerda el comité respectivo o lo pide el 40% de la militancia autonómica. Ferraz puede forzar a los presidentes y los alcaldes a que abran sus primarias también a los simpatizantes.

La dirección podrá cambiar las listas propuestas por la militancia. Los militantes del PSOE podrán elegir de modo directo a los secretarios generales de todos los niveles territoriales y a un tercio de los miembros de los comités, así como a todos los delegados del congreso federal. El único punto en el que ven limitado su poder es en la elaboración de las listas electorales. Las bases propondrán candidatos pero, como adelantó EL PAÍS, en este caso los órganos de dirección del PSOE conservarán la potestad para decidir la composición de las listas. El cese del secretario general solo puede ser decidido por el voto de la militancia.

Los candidatos a primarias deberán abandonar sus cargos orgánicos durante el proceso. El objetivo, dice Ferraz, es que no usen su visibilidad y peso para lograr más apoyos en las elecciones. El secretario general no está excluido de esta norma y deberá también abandonar su posición cuando aspire a presentarse a su reelección. Esto habría significado, por ejemplo, que Susana Díaz tendría que haber renunciado a su cargo de secretaria general del PSOE andaluz cuando se presentó contra Sánchez.

Los simpatizantes solo participan de forma obligatoria en la elección del candidato a presidente. Los simpatizantes votarán al candidato a la presidencia y pueden participar en la elección del cabeza de lista en las autonómicas y municipales a partir de 50.000 habitantes solo si los órganos del partido lo deciden. Ferraz acota así el papel de los simpatizantes.

Limitación de mandatos. Todos los cargos orgánicos e institucionales del PSOE deberán abandonar su puesto tras tres mandatos consecutivos, salvo para presidentes o alcaldes en ejercicio y excepciones establecidas por la ejecutiva federal.

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