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La dirección del PSOE podrá cambiar las listas propuestas por la militancia

Los órganos conservarán la potestad para decidir la composición de las candidaturas

Los órganos de dirección del PSOE conservarán la potestad para decidir la composición de las listas electorales aunque las bases puedan proponer candidatos, según el reglamento que prepara Ferraz. El equipo de Pedro Sánchez limitará así el poder de los militantes en este ámbito respecto a lo aprobado en el 39º congreso, que estableció que la configuración de las listas se haría por voto secreto y directo de los militantes. Las primarias se mantienen para los cabezas de cartel.

Reunión del Grupo Parlamentario Socialista presidida por el Secretario General, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados.
Reunión del Grupo Parlamentario Socialista presidida por el Secretario General, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados.

Los militantes del PSOE no tendrán el poder para elegir a todos los candidatos del partido en los distintos procesos electorales, a pesar de que el 39º congreso que reeligió a Pedro Sánchez aprobó que dependería de su voto directo. El reglamento que desarrolla los estatutos y las resoluciones del congreso, que prepara la dirección de Sánchez y será aprobado el próximo 17 de febrero, limita la participación de las bases respecto a los textos del congreso. En concreto, según fuentes de la dirección, los militantes podrán proponer candidatos para las listas, pero los órganos de dirección serán los que decidan y las configuren. Y la última palabra la tendrá, como hasta ahora, el comité federal.

Se trata, explican en la dirección, de equilibrar la participación de la militancia con el respeto a la estructura del partido, donde ha cundido el realismo después de que el congreso llevara demasiado lejos el nuevo modelo de partido con el que Pedro Sánchez logró la reelección al frente de la secretaría general. El reglamento que se prepara en la Secretaría de Organización y será aprobado definitivamente en el primer comité federal del año, el 17 de febrero en Aranjuez (Madrid), aterriza lo aprobado en el congreso para evitar que la dirección perdiera el control sobre todas sus listas. Aunque todos los cabezas de cartel seguirán eligiéndose por primarias, con algunas limitaciones.

La resolución aprobada en el 39º congreso, tal y como está redactada, dejaba la configuración de todas las listas electorales del PSOE a los militantes. El texto dice así: “La elección de candidatos y candidatas al Congreso, Senado, Parlamento Europeo, Parlamentos autonómicos y Ayuntamientos (a partir de un tamaño de población a determinar) se realizará por el voto secreto y directo de los militantes y simpatizantes del ámbito territorial correspondiente”.

Ese “voto secreto y directo” de los militantes quedará sujeto, no obstante, a lo que decidan los órganos de dirección del partido, según lo previsto. Por ejemplo, en el caso de las listas al Congreso, las asambleas de base podrán hacer propuestas de candidatos, pero serán los comités provinciales los que decidirán las listas por cada circunscripción. Después, la dirección regional podrá opinar; la comisión federal de listas aprobará y el comité federal ratificará. Esto es, las propuestas de la militancia serán “vinculantes”, según la dirección, porque se tendrán en cuenta, pero “no intocables”. En la práctica no obligarán, aunque si las direcciones se apartan de lo propuesto por las bases deberán fundamentarlo.

Modelo de partido

Hasta ahora, las asambleas también podían proponer candidatos, pero en la práctica su valor era tan testimonial que se desincentivaban y en muchos casos no se celebraban. Ahora, sus propuestas se tendrán más en cuenta, afirman en la dirección.

El propósito de modular el poder de la militancia en las listas cuenta con el consenso de las federaciones, donde la mayoría de los presidentes apoyaron a Susana Díaz, quien defendía un modelo de partido más clásico. La dirección de Sánchez argumenta que el modelo va a ser en todo caso mucho más participativo que el anterior, con medidas como las consultas a la militancia o la limitación de las gestoras. Las primarias abiertas para todos los cabezas de lista (presidencia de los Gobiernos de España y autonómicos, así como a las alcaldías y al Parlamento Europeo) se mantienen como aprobó el 39º congreso, salvo para los líderes que gobiernen —donde solo un porcentaje elevado de militantes puede forzar que se celebren— y en los territorios muy pequeños, donde pueden hacerse excepciones para evitar la manipulación del proceso de terceros ajenos al PSOE.