Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Inmigración

España se enfrenta a un rápido auge de la ruta de pateras desde Argelia

La llegada de inmigrantes en barcas a Murcia se multiplica por ocho en menos de dos años

"Antes era un pequeño goteo. Ahora, un flujo constante". Con estas palabras, un trabajador de una ONG resume el rápido auge que ha experimentado en 2017 la ruta de pateras que une Argelia con el levante español y que se evidenció el pasado fin de semana con la llegada de más de 500 inmigrantes a Cartagena. Según los datos de Interior, este año han llegado ya 2.089 sin papeles por vía marítima a la Región de Murcia. Más que durante los cinco años anteriores juntos.

La Guardia civil custodia a un grupo de 11 inmigrantes llegado al puerto de Cartagena, el pasado miércoles.
La Guardia civil custodia a un grupo de 11 inmigrantes llegado al puerto de Cartagena, el pasado miércoles.

En un muelle del puerto de Cartagena se amontonan más de 25 pequeñas pateras. Botes de color azul y blanco, con los nombres pintados a mano —como Baye, Elhadj Abed II y Khairadyn—, que se balanceaban sobre el agua cuando, el pasado miércoles, irrumpía a pocos metros un buque de Salvamento Marítimo. Transportaba a bordo a otros 11 inmigrantes argelinos, rescatados a nueve millas de Cabo de Palos y que se suman a la larga lista de 2.089 sin papeles localizados este año frente a las costas murcianas cuando intentaban alcanzar la Península, según los datos de la Delegación del Gobierno en la Región. Una cifra que se ha disparado.

España se enfrenta a un rápido auge de la ruta de pateras desde Argelia

Los datos del Ejecutivo revelan cómo el uso de embarcaciones este 2017 se ha multiplicado casi por cuatro respecto a 2016, cuando arribaron 529 personas a esta comunidad; y por ocho respecto a 2015, cuando lo hicieron 278. "Esta no es una ruta nueva. Existe desde hace siete u ocho años. Pero en los dos últimos ha intensificado su crecimiento", explica Juan Guirado, portavoz de la asociación Convivir Sin Racismo, una ONG local, que señala el septiembre pasado como el gran punto de eclosión. Desde entonces, se han sucedido varias llegadas masivas de pateras. La última, el pasado fin de semana, cuando arribaron más de medio millar de personas en 49 barcas. Aunque, según fuentes de Interior, en esos días pusieron rumbo a la Península hasta 93 botes, pero varios se dieron la vuelta al ser detectados y otros los frenó directamente Argelia en tierra.

El alza de este trayecto entre ambas orillas del Mediterráneo se explica, según fuentes de las ONG y del Gobierno, por la crisis económica que atraviesa Argelia; por el cierre parcial de la ruta entre Libia e Italia, después de que Roma alcanzase un acuerdo extraoficial con algunas milicias de este país para que impidan que zarpen embarcaciones; y por la presión creciente de Marruecos para frenar la entrada de sin papeles en su territorio para salir hacia la Península. Así que, taponados esos dos caminos, el flujo migratorio encontró otro alternativo.

"La situación en Argelia es muy complicada. No hay trabajo. Y pueblos enteros se han vaciado de jóvenes y solo quedan los mayores y las mujeres", apostilla Juan Antonio Segura, director de la Fundación Cepaim. Walid, de 20 años, es uno de esos chavales que dejó atrás a su madre y a su país para buscar un futuro en España. Llegó a Cartagena el pasado verano, tras navegar 24 horas a la deriva en el Mediterráneo. Lo rescataron cuando su patera había empezado a hundirse. "Vi la muerte", relata el chaval que, tras pasar por Murcia y Valencia, vive ahora en un pueblo de Castellón. "Hay varios factores que perfilan los rasgos principales de esta ruta. Primero, la gran cantidad de menores (122 en 2017) que viajan. Segundo, que la inmensa mayoría son argelinos [frente a la marroquí, con gran presencia de subsaharianos]. Y, tercero, que la gran parte de estos consideran España un país de paso y quieren ir a Francia", explica Guirado.

Irrupción en el ránking de nacionalidades

Los datos de la ONU sobre la migración hacia España reflejan un claro cambio de tendencia en el segundo semestre. A finales de mayo de este año, los inmigrantes llegados al país por mar y tierra procedían principalmente de Guinea (21%), Costa de Marfil (18%) y Gambia (11%). A finales de octubre, este podio había variado: Marruecos (19%), Argelia (18) y Costa de Marfil (14,5%). Un cambio que se explica por la crisis del Rif y el alza de la ruta desde Argelia.

España se mueve este 2017 en un contexto de alza de pateras. No solo en esta ruta. Según los datos de Interior, hasta el pasado 20 de noviembre, 19.086 inmigrantes han alcanzado las costas nacionales este año, frente a los 7.547 de todo 2016. Aunque queda todavía muy lejos el récord de 2006, cuando se contabilizaron 39.180 extranjeros en plena crisis de los cayucos, este ejercicio es ya el tercero de la historia que más personas en embarcaciones han llegado y se prevé que se supere las 19.176 de 2003. "Pero son cifra que debemos relativizar y que España puede asumir", insiste Segura, que recuerda los datos de otros países. Italia ha recibido más de 114.000 en los primeros diez meses del presente año; y Grecia, más de 26.000.

España se enfrenta a un rápido auge de la ruta de pateras desde Argelia