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Lo que queda por delante

Resueltas las primarias, la formación afronta esta semana la elección de los delegados al congreso de junio

Urnas y papeletas de las primarias del PSOE. Ampliar foto
Urnas y papeletas de las primarias del PSOE. EFE

El proceso interno del PSOE no concluyó ayer con la elección de Pedro Sánchez como secretario general mediante el voto directo y secreto de los militantes. La jornada de primarias resolvió la incógnita del liderazgo del partido ocho meses después del comité federal del 1 de octubre en que Sánchez dimitió y se nombró a la gestora que desde entonces ha dirigido a los socialistas. Pero no resuelve por completo los equilibrios de poder en los órganos de decisión ni el futuro de algunos líderes territoriales en cuestión.

Más allá de la apuesta por la integración que haga la candidatura de Sánchez, esta semana se votarán los delegados que acudirán al 39º congreso federal de la formación, que se celebrará del 16 al 18 de junio, en representación de las federaciones territoriales. Hasta entonces permanecerá en funciones la comisión gestora que preside Javier Fernández.

El primer paso de lo que dentro del partido hay quien considera una suerte de segunda vuelta de las primarias se producirá entre el miércoles y el domingo próximos en las asambleas municipales o de distrito. En esta fase se elegirán los delegados a los congresos provinciales e insulares, regionales en el caso de las federaciones uniprovinciales, mediante la votación individual y secreta de todos los militantes con derecho a sufragio.

En esos mismos días también se deben presentar las enmiendas a la ponencia marco que han coordinado el diputado Eduardo Madina y el economista José Carlos Díez. El requisito para ser debatidas es que obtengan un mínimo del 20% del apoyo, según se establece en las bases de convocatoria del cónclave.

Las fechas más importantes

24-28 de mayo. Asambleas municipales o de distrito. Eligen a los delegados para los congresos provinciales. En esas fechas también se presentan las enmiendas a la ponencia marco del Congreso y se votan a los delegados del cónclave nacional.

31 de mayo. Límite para enviar la documentación.

16-18 de junio. Se celebra el 39º congreso del PSOE.

Resueltas las asambleas, acto seguido y en las mismas fechas (24-28 de mayo) se celebrarán los congresillos, de donde saldrán a su vez los delegados que acudirán al cónclave. Esta parte del proceso preocupa entre los cuadros orgánicos de la candidatura de Sánchez, con independencia del resultado de las primarias. La razón es que la traslación del respaldo obtenido de los afiliados en las urnas podría no ser equivalente en el congreso federal. Cargos partidarios de Sánchez barruntan que la selección de delegados puede generar conflictos en algunas de las plataformas de militantes constituidas tras la renuncia de Sánchez como secretario general. La perspectiva es buena en aquellas que cuentan con referentes locales, como alcaldes o ediles de prestigio. Otra cosa es lo que pueda pasar en aquellas sin un liderazgo claro.

En cualquier caso, los delegados al congreso serán elegidos en listas completas, cerradas, bloqueadas y cremallera (alternando un hombre y una mujer). Cabe la posibilidad de que distintas candidaturas presenten una lista unitaria según los equilibrios regionales más que en clave federal.

En el supuesto de que existan dos listas, la minoría que obtenga como mínimo un 20% de los votos tendrá una representación proporcional. En todo caso, la lista que obtenga la mayoría tendrá derecho a la mitad más uno de los delegados a elegir. Si hay más de dos listas y ninguna tiene mayoría, la más votada tendrá derecho a la mitad más uno de los cargos a elegir. El resto se repartiría proporcionalmente entre las demás candidaturas que superen el 20% de apoyos.

Apoyos a la ejecutiva

La celebración del congreso se producirá cuatro semanas después de las primarias. Este periodo dobla al que separó en el proceso de 2014 la votación de los militantes (13 de julio) del congreso federal (días 26 y 27), que entonces fue extraordinario. El congreso proclamará formalmente al secretario general y mostrará el respaldo a la ejecutiva federal. No se prevé el voto en contra, por lo que el grado de sintonía o desafección de los delegados se interpretará en función del porcentaje de apoyo que reciba. Otra cosa es que los miembros del comité federal que se elijan sean en su mayoría críticos con quien lidera el partido, una posibilidad que sí podría ocurrir.

Los congresos de las distintas federaciones en los que se votará a los secretarios generales se celebrarán en un plazo inferior a 60 días tras la celebración del cónclave federal. La pretensión es que queden resueltos antes de agosto. De lo contrario no podrían retomarlos en septiembre y todavía quedarían pendientes los congresos provinciales y, por último, los comarcales y locales.