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El Rey agradece “la importantísima función” de Feria Valencia tras superar su etapa negra

El presidente del patronato recuerda que el recinto pudo desaparecer por irregularidades en su gestión

El Rey con el alcalde Joan Ribó, Ximo Puig y varios miembros del Gobierno valenciano. Ampliar foto
El Rey con el alcalde Joan Ribó, Ximo Puig y varios miembros del Gobierno valenciano.

El Rey ha destacado este miércoles en Valencia la “trayectoria pionera y fructífera” de Feria Valencia, institución que inició la actividad ferial en España hace un siglo y que en la última década ha visto erosionada su reputación al estar salpicada por irregularidades de gestión y sospechas de corrupción no disipadas de forma completa.

En su discurso, con inserciones en valenciano, Felipe VI se ha servido de la celebración del aniversario para fabricar una sinécdoque y homenajear a todas las ferias surgidas en el país a partir de Feria Valencia, “históricamente la primera feria moderna de España”, por haber sido un factor de dinamización de la actividad económica. Asimismo, ha reconocido “el papel que los empresarios prestan al conjunto de la sociedad”, que ha situado en la base de la fundación de la “extraordinaria herramienta” que ha supuesto Feria Valencia.

La presencia del Rey en la celebración del centenario del recinto comercial ha ayudado de forma simbólica a rescatar la imagen de esta institución, que lleva dos años en marcha tras el cambio político en el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat, después de haberse visto sacudida por los efectos de la crisis y la imprudente administración llevada a cabo en la etapa en la que la Rita Barberá, entonces alcaldesa, presidió su patronato.

La Intervención de la Generalitat detectó el uso de tarjetas opacas y sobrecostes no justificados del 86,7% en obras y equipamientos del recinto. La investigación sobre estas irregularidades, tras el archivo de la Fiscalía Anticorrupción (que consideró que el desbarajuste de la gestión no era corrupción), sigue su cauce hacia la vía administrativa.

Un siglo de vida

Feria Valencia, que en mayo de 1917 celebró su primera muestra comercial, cumple un siglo de vida inmersa en pleno debate sobre su futuro después de años de crisis y de acumular una deuda que ronda los 500 millones de euros.

La institucion cerró 2016 con buenos resultados por primera vez en una decada y sus responsables consensuan un nuevo modelo de gestion publico-privada para reflotar su negocio. La Generalitat Valenciana asumirá la deuda ferial pero la institución la dirigirá un socio privado si las nevociaciones en marcha llegan a buen puerto.

El recinto tiene que recomponer su imagen después de años de gestión aciaga, donde se registraron sobrecostes en sus obras de ampliación y despilfarros presupuestarios.

Con todo, las sombras de sospecha de corrupción no se han disipado. Laterne, la empresa que recaudó fondos de constructoras para actos del PP y montó la campaña de Barberá en las municipales de 2007, recibió pagos mensuales periódicos de más de 4.000 euros por realizar el trabajo que hacía el gabinete de prensa de Feria Valencia. La UCO trata de encontrar vínculos entre esos contratos y la presunta caja B del PP dentro de la Operación Taula.

Además, los nuevos gestores del recinto, tras el cambio político, mantienen una demanda contra el PP por el impago del uso de las instalaciones en el congreso que eligió a Mariano Rajoy como presidente en 2008, que asciende a 568.000 euros. Este congreso fue organizado por Orange Market, la empresa de la trama Gürtel que dirigía Álvaro Pérez, El Bigotes. En el proceso han declarado como testigos el ex secretario general Ángel Acebes y el extesorero Luis Bárcenas. El partido aduce que al no existir contrato aprobado ni firmado que justifique ese gasto no puede asumirlo. El nuevo presidente del patronato, el alcalde Joan Ribó, ha exigido el pago inmediato.

En su intervención en la ceremonia, Ribó se ha referido a “la deuda ingente” creada por la institución ferial en ese período, cuya gestión ha señalado que prefería "no calificar", y que ronda los 500 millones de euros. Una cifra que asumirá una Generalitat con graves problemas de infrafinanciación, según ha explicado su presidente, Ximo Puig, en un discurso en el que ha anunciado que este viernes el Gobierno valenciano se reunirá en Feria Valencia para sentar las bases de una nueva relación de colaboración público-privada en la gestión del recinto.

Por su parte, el presidente del comité ejecutivo de Feria Valencia y vicepresidente de CEOE, José Vicente González, ha aludido a los problemas que han envuelto a la institución y que “hacían peligrar” su continuidad, pero ha subrayado que en 2016 cerró en positivo tras diez años de pérdidas. González, que ha mostrado su “agradecimiento a la Corona, que siempre nos ha ayudado”, ha querido “mirar el futuro”. Ha instado al aprovechamiento de las tecnologías y ha celebrado que estas “no hayan podido con el contacto personal” de las ferias.

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha puesto el énfasis en la capacidad de producción de la Comunidad Valenciana, que es la segunda área en empleo industrial de España, según ha destacado Puig, y de la sinergia con Feria Valencia y con España. Nadal ha calificado la institución “como uno de los 10 mejores recintos del mundo”. El negocio ferial mueve anualmente 3.500 millones de euros en España.

Al acto, celebrado en las instalaciones de Paterna, en el área metropolitana de Valencia, han acudido siete consejeros del Gobierno valenciano, el presidente de las Cortes Valencianas, Enric Morera, y los principales directores de las ferias de España. Sin embargo, ha habido notables ausencias empresariales, por haberse trasladado los principales dirigentes a Almería a un encuentro reivindicativo del corredor ferroviario mediterráneo, una demanda crucial para la economía valenciana.

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