Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El misterio de un iPhone robado a un opositor kazajo en la Audiencia Nacional

Tres agentes declararán por la desaparición de un móvil que condujo hasta el escondite del principal opositor de Kazajistán

El misterio del robo de un teléfono móvil en los calabozos de la Audiencia Nacional que pudo servir para localizar el paradero de Ablyazoz Muktar, el principal opositor político del dictador kazajo Nursultán Nazarbáyev, sigue sin resolver, pero la semana próxima la Justicia dará el primer paso para conocer lo ocurrido. Dos policías nacionales y un guardia civil prestarán declaración como investigados (antes imputados) en un Juzgado de Madrid para aclarar la desaparición del iPhone 4 del opositor kazajo Alexander Pavlov, de 39 años, detenido en Madrid en 2013 y puesto en libertad años más tarde tras anular el Tribunal Supremo su proceso de extradición.

El ciudadano kazajo Alexander Pavlov, en 2014.
El ciudadano kazajo Alexander Pavlov, en 2014.

El 1 de junio de 2013 Pavlov, guardaespaldas del opositor kazajo, fue conducido a los calabozos de la Audiencia Nacional después de haber sido detenido por una orden de busca y captura dictada por la Justicia de Kazajistán por una presunta estafa y un supuesto atentado que nunca llegó a perpetrarse. Pavlov y Muktar habían residido refugiados en Londres hasta que el servicio secreto británico les alertó de que habían descubierto un compló para asesinarlos y les recomendó abandonar el Reino Unido. El primero viajó a España y el segundo se escondió en Francia.

A las 14.50 horas un funcionario de la Guardia Civil recibió las pertenencias de Pavlov entre las que se encontraba una bandolera negra con un iPhone 4 de color negro, según consta en la ficha de custodia del detenido. Todos sus efectos habían sido introducidos en su presencia en una bolsa que facilitada por funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía que prestan sus servicios en la Audiencia Nacional “quedando debidamente precintada, excepción hecha, como es preceptivo, del efectivo que llevaba consigo por importe de 4.785 euros que quedaron en su poder”. “Ese mismo día a las 14:30 horas el servicio de conducciones de la Guardia Civil se hizo cargo del detenido y de la bolsa con sus pertenencias, firmando la recepción el agente del citado cuerpo”.

Pavlov tenía el teléfono de su jefe en el móvil robado. Hablaban con frecuencia

El oficio de la Policía que custodia la Audiencia Nacional asegura que la bolsa que contenía el teléfono móvil de Pavlov es de un solo uso y una vez precintada solo puede abrirse rompiéndola, “por lo que esta Comisaría puede afirmar con absoluta seguridad que el teléfono estaba en la bolsa cuando se procedió al traslado del detenido a la vista de la firma del mismo en la ficha de custodia”. Antes de ser conducido al Centro Penitenciario de Soto del Real, funcionarios de Policía Nacional retiraron a Pavlov sus efectos personales, entre ellos su teléfono móvil y se lo entregaron a un agente de la Guardia Civil, según afirma el opositor kazajo que afirma que su iPhone no llegó a prisión.

Alexander Pavlov era una de las pocas personas que conocía el paradero de su jefe Ablyazoz Muktar. Desde que se habían separado al abandonar el Reino Unido hablaban por teléfono y su número figuraba en la agenda del iPhone desaparecido. Semanas después del robo, Muktar fue detenido en Francia. La defensa de Pavlov denunció el robo y sin practicar prueba alguna el Juzgado número 22 de Madrid dictó el 31 de julio de 2013, el mismo día en que fue detenido Muktar, un auto en el que acordó incoar diligencias previas y el sobreseimiento provisional de la causa. La Audiencia Provincial, aceptó los recursos Pavlov, y reabrió el caso. Ángel Luis Aparicio, abogado del opositor kazajo, confirmó a este periódico la declaración el próximo martes de los dos policías y del guardia civil que intervinieron en la cadena de custodia.

El juez Guevara intentó entregar al opositor kazajo sin ser competente. Los hechos nunca se aclararon

Desde que la defensa de Pavlov presentó la denuncia la magistrada instructora del caso se ha opuesto a tomar declaración a los agentes, pero la Sala de la Audiencia Provincial aceptó el recurso de apelación y determinó “ que no se han agotado las posibles diligencias de investigación para el esclarecimiento de los hechos denunciados”, y que tomar declaración a los policías es “ totalmente pertinente, al ser los testigos que se identifican, personas que tuvieron relación directa con la retirada de los objetos personales del detenido”.

La detención y el proceso de extradición de Pavlov estuvo rodeado de polémica y hechos todavía no aclarados. EL PAÍS reveló que el magistrado de la Audiencia Nacional Alfonso Guevara intentó. sin ser competente, que el opositor kazajo fuera conducido a un avión militar de Kazajistán. El fallido intento fue paralizado para la actitud firme de una funcionaria que informó a sus superiores de los hechos. Horas más tarde la sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional acordó una medida cautelarísima por la que prohibió que Pavlov saliera de España hasta que no se pronunciara sobre su recurso a la negativa de asilo. El Consejo General del Poder Judicial abrió diligencias informativas al juez Guevara que fueron archivadas.

El Tribunal Supremo anuló el 23 de febrero de 2015 la decisión de la Audiencia Nacional de extraditar a Pavlov (siete magistrados firmaron un voto particular  asegurando que se trataba de un caso “de persecución política”) que había sido también acordada por el Consejo de Ministros y le concedió el asilo político. España es el único país de la Unión Europea que tiene convenio de extradición con Kazajistán, un país denunciado por varias organizaciones internacionales por su violación de los derechos humanos.

investigacion@elpais.es

Más información