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Sombras en la Agencia Tributaria de Catalunya

El organismo creó una lista secreta de un millar de personas con los nombres de cargos y personalidades más relevantes de esta comunidad, según reveló a EL PAÍS hace un año

Dependencias de una sede de la Agencia Tributaria en Catalunya.
Dependencias de una sede de la Agencia Tributaria en Catalunya.

La Agencia Tributaria de Catalunya, dependiente de la Consejería de Economía de la Generalitat, creó una lista secreta de un millar de personas en la que figuran los nombres de todos los cargos y personalidades más relevantes de esta comunidad, según reveló a EL PAÍS hace un año. La agencia dispone, también, de un programa para contribuyentes VIPS al que solo pueden acceder unos pocos usuarios, aunque no está operativo. Funcionarios de la agencia califican la lista de “disuasoria”. La consejería negó su existencia, aunque reconoció que estudió elaborarla.

El argumento que se esgrimió internamente para justificar la confección de esta lista de contribuyentes es “evitar la curiosidad” de funcionarios e inspectores que supuestamente acceden a consultar la información fiscal de políticos y personajes relevantes. Así los contribuyentes catalanes se dividen en dos bloques: los políticos y representantes del poder que han sido incluidos en esta lista y el resto de los ciudadanos que tributan en Cataluña.

La lista se creó en 2015 con 600 personas y más tarde se amplió hasta 1.000, según aseguran fuentes internas de la institución que afirman haberla visto y participado en su tabulación. La confección final se retrasó porque los datos, en muchos casos, eran parciales y se tuvo que localizar los DNI de todos los elegidos. El control del listado correspondió a la dirección de seguridad de la Agencia Tributaria, es decir al departamento que controla y fiscaliza el uso de la información.

“La lista vino de fuera de la Agencia Tributaria incompleta y sin los DNI. Se tardó mucho en completarla para poder integrarla en los sistemas informáticos de la agencia”, según asegura una fuente interna. “El hecho de estar en la lista supone un cierto privilegio y diferencia con respecto a los demás ciudadanos”, asegura una fuente que pide el anonimato.Y lo explica así: “El sistema es disuasorio porque casi nadie quiere entrar en la lista ya que el inspector recibe al día siguiente un correo electrónico del departamento de seguridad en el que se le pregunta el porqué de su acceso. De esta manera, los contribuyentes quedan divididos en dos bloques: los que aparecen en la lista y los que no”.

En 2005 la Agencia Tributaria de Catalunya confeccionó un programa informático para VIPS al que solo podían acceder unos pocos usuarios y de un perfil determinado, aunque nunca llegó a estar operativo. Lo diseñó la empresa Indra y todavía está en el sistema informático de esta institución, pero no se ha utilizado nunca.