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Rajoy evita dar pistas sobre la continuidad de Cospedal en los estatutos del PP

El presidente no ha dado la orden para crear el cargo de coordinador general que secunde a la secretaria general en las nuevas normas del partido

El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy en el Foro ABC.
El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy en el Foro ABC. EL PAÍS

Mariano Rajoy no quiere resolver el enigma de la continuidad en la secretaría general del PP de Dolores de Cospedal hasta el final, ya en el Congreso. Los estatutos vigentes del PP y los futuros que se refrendarán en el XVIII Congreso Nacional no contemplan la figura del coordinador general, un número tres que podría secundar y arropar a la secretaria general en el caso de que Mariano Rajoy opte como parece por dar continuidad en el cargo a Dolores de Cospedal. Rajoy no ha ordenado que se cree ese puesto y en el PP especulan con que no quiere promocionar esa figura y tampoco dar más pistas en el duelo por posicionarse entre Cospedal y la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Los estatutos del PP establecen en varios artículos, entre el 43 y el 45, los distintos cargos de la máxima relevancia en el partido, las funciones del presidente, sus obligaciones, las del secretario general del partido como su número dos, las de los vicesecretarios generales y luego una serie de coordinadores y secretarios de área. No hay un coordinador general en las normas del PP ni está previsto incluir ese puesto ahora en la ponencia de estatutos que ha dirigido el actual vicesecretario de Organización, Fernando Martínez Maillo. No es un olvido ni casual ni menor tal y cómo se manejan estos asuntos en el PP, un partido tan presidencialista y que está pendiente de ver cómo se desarrolla en el futuro el debate de la sucesión de Rajoy.

“Será una buena decisión”

Rajoy no ha comunicado aún en su entorno qué quiere hacer con el conflictivo asunto de la secretaría general del PP. Este martes se le volvió a preguntar en el Foro Abc por si ha resuelto ya el enigma de si Cospedal continuará en esa función tras el XVIII Congreso o buscará una renovación ahora que ostenta también el rango de ministra de Defensa y de presidenta del partido en Castilla-La Mancha. Rajoy no quiso contestar y optó por señalar que primero quiere contarle esa solución a los compromisarios del PP en el cónclave. Y añadió: “Será una buena decisión”.

El presidente popular se reserva esa capacidad de decisión sobre su principal colaborador en el PP con la máxima discreción. Ha preguntado a algunos dirigentes y no ha sacado una conclusión clara. La mayoría de los sondeados se decantan en privado por situar al frente de la gestión diaria del PP a una persona con dedicación exclusiva y no cometer los errores observados tras la llegada al poder tras las elecciones de 2011, cuando se dejó la sede del partido en Génova 13 desguarnecida.

Es también una posición generalizada que Cospedal no se ha hecho con comodidad y complicidad con la labor de controlar todos los resortes del partido, pese a que lleva en el puesto desde el Congreso de Valencia en 2008. A favor de la permanencia de la actual secretaria general juega que ha soportado casi en exclusiva los peores momentos sufridos por el PP con una sucesión de casos de corrupción y que Rajoy no es partidario en general de los cambios, sobre todo si no tiene claras las mejoras que puedan aportar.

Miembros de la dirección del PP aportan otra razón de peso para apostar porque el líder evitará ese relevo en la cúpula del partido: el juego de equilibrios. “Rajoy no quiere dar pistas sobre cuál es su apuesta de futuro; la vicepresidenta ya ha ganado claramente fuerza en la composición del nuevo Gobierno por lo que lo lógico sería que Cospedal siga al mando del PP”, coinciden dirigentes muy próximos al líder.

El PP ya tuvo en una ocasión la figura de un coordinador general precisamente cuando José María Aznar ganó en 1996 sus primeras elecciones y se llevó a La Moncloa como vicepresidente al secretario general, Francisco Álvarez Cascos. Aznar nominó entonces a Ángel Acebes como coordinador general y ahora hay debate sobre si aquella solución nunca más repetida funcionó bien realmente.

Corregir el fallo en el primer comité ejecutivo renovado

J. C., Madrid

Que los estatutos actuales no prevean la figura del coordinador general justo por debajo de la secretaria general no quiere decir que el PP no vaya a tener ese cargo tras su próximo Congreso. Las normas se pueden enmendar durante el cónclave y sus decisiones corregir por parte del comité ejecutivo. El artículo 45.3 ya apunta que se podrá proceder a “la modificación, supresión o refundición de los cargos orgánicos creados con arreglo al apartado primero de este artículo” y que esa competencia le corresponderá al Comité Ejecutivo, a propuesta del Presidente. El XVIII Congreso Nacional del PP debatirá y aprobará las ponencias y algunas enmiendas los días 10 y 11 de febrero. El 12 se reunirá el nuevo comité ejecutivo con el renovado equipo de Rajoy y podría modificar su estructura.

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