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Las ponencias de Iglesias y Errejón recrudecen la guerra en Podemos

El líder y su número dos confrontan estrategias en sus propuestas para el congreso

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón hicieron públicas este viernes ponencias políticas por separado para el próximo congreso de Podemos, en lo que supuso la constatación definitiva del divorcio entre el líder del partido y su número dos. En un texto difundido a la vez que el de Iglesias, Errejón impugna la estrategia de Podemos desde las elecciones del 20-D. El secretario político pide un giro en el rumbo y a ello fía la única posibilidad de acuerdo. Sus estrategias divergen en el trabajo institucional, la relación con el PSOE y con las alianzas. Las ponencias marcan el principio de la batalla por el control del partido.

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias.

Iglesias y Errejón han puesto al fin negro sobre blanco sus diferencias políticas, y cuentan con menos de un mes de plazo para tratar de reconducirlas si quieren evitar la confrontación total en el congreso de Vistalegre 2, el próximo febrero. El número dos de Podemos defiende sin paños calientes que la estrategia de Podemos está equivocada. “Consideramos fundamental corregir el rumbo de los últimos meses”, escribe. Errejón sitúa el origen de su discrepancia en la gestión de las negociaciones de Gobierno tras el 20-D. Entonces se produjo un “parteaguas”, un “punto de bifurcación” en Podemos que les ha conducido a la división actual.

A la vista de los documentos de las tres facciones (pablistas, errejonistas y anticapitalistas) el acuerdo que pretende Iglesias se presenta complicado, aunque la clave estriba en el pacto con Errejón. El líder insistió este viernes en que se irá si no ganan sus tesis en el congreso, mientras su portavoz parlamentario dijo ser “optimista” con el pacto, pero puso firmes condiciones. Exige un “giro” y no aceptará “cualquier acuerdo” ni que sea “a golpe de silbato”.

Iglesias anunció que convocará una reunión a partir del día 20 para negociar, al tiempo que Errejón escenificaba que se miden de igual a igual: el número dos publicó el mismo día y casi a la misma hora que Iglesias su ponencia, y ambos comparecieron casi a la vez en la televisión y ante los periodistas en el Congreso. Errejón comienza una gira por España para “explicar” sus tesis.

Iglesias prioriza la protesta y quiere diputados “activistas”

Pablo Iglesias quiere un Podemos que reparta su acción política en las instituciones y en la calle. La estrategia del líder en su ponencia política para el congreso del partido, que lleva el nombre de Plan 2020. Ganar al Partido Popular y gobernar España,sigue una premisa fundamental: Podemos no puede normalizarse. “Nuestros representantes en las instituciones no pueden convertirse en políticos”, escribe Iglesias, que también avisa de que no quiere corrientes internas y rechaza las “macrosecretarías” convertidas en “aparatos con vida propia, con amplias estructuras de profesionales liberados”, en alusión, sin citarla, a la secretaría política de Errejón.

El secretario general defiende que no hay una contradicción entre la protesta en la calle y las instituciones, sino una “tensión”, pero da el mismo relieve al conflicto social que al trabajo institucional. “Si nos subordinamos a la lógica institucional, nos disolveremos”, incide. Iglesias considera que los verdaderos cambios se consiguen por el empuje de la sociedad frente al trabajo de los representantes políticos. “Las élites siempre quieren parlamentarizar los conflictos como una manera de desactivarlos, mientras que si el pueblo está, habla, debate y participa, se consiguen los cambios”, argumenta.

Por eso no quiere diputados al uso, sino “activistas institucionales”, cuyo papel “no puede limitarse al trabajo en los diferentes Parlamentos”. “Debemos estar en todos y cada uno de los conflictos sociales y escuchar a los movimientos”, exige Iglesias. Mientras Errejón defiende tomar la iniciativa institucional, Iglesias pide no caer en “tacticismo parlamentario”. Iglesias habla también de la “politiquería partidista de las medallas”, en una referencia velada a las victorias políticas que Errejón ha esgrimido como portavoz parlamentario, como que el exministro Jorge Fernández Díaz no presidiera la comisión de Exteriores.

El líder cree, y ahí coincide con su número dos, que Podemos se equivocó entre el 20-D y el 26-J, aunque por motivos distintos. “Cometimos errores en campaña por parecer menos creíbles”, escribe. El diagnóstico sin embargo con respecto al PSOE fue “el adecuado”, porque los socialistas no querían gobernar con Podemos.

Iglesias pide también que Podemos no se convierta en una “coalición de familias o de partidos dentro del partido”, y apuesta por un Podemos abierto a formar parte de “algo más amplio”, en referencia a las alianzas que ha suscrito con Izquierda Unida y las confluencias territoriales. Su redacción deja abierta la puerta incluso a superar el partido y a futuras fusiones orgánicas, algo a lo que se niega rotundamente Errejón.

Errejón impugna el rumbo desde el 20-D

Podemos necesita “corregir el rumbo” y mostrarse como un partido útil en las instituciones, más abierto y confiable, que vuelva a apelar a mayorías sociales amplias y que pueda llegar a acuerdos con otras fuerzas en el Parlamento. El número dos de Podemos, Íñigo Errejón, impugna en su ponencia política para el congreso de Vistalegre 2 la estrategia del partido desde el pasado 20-D.

Es entonces, en la gestión tras las primeras elecciones generales, cuando nacen sus diferencias con Pablo Iglesias. Esa fecha fue un “parteaguas en la historia de Podemos”, un “punto de bifurcación”, porque “por primera vez de forma más clara se plantearon diferencias estratégicas en el interior del partido”, revela Errejón en su ponencia, que lleva el título Desplegar las velas. Un Podemos para gobernar.

El secretario político atribuye a errores propios el motivo por el que Unidos Podemos perdió el 26-J un millón de votos respecto a los que habían obtenido por separado Podemos e IU en los comicios de diciembre. Errejón señala el problema en “la gestión de las negociaciones de Gobierno improductivamente y la percepción de inmadurez y soberbia por una parte importante de nuestro potencial electorado”, además de una alianza con IU que “no pareció funcionar”.

Pero Errejón cree que Podemos sigue por un mal camino. El partido está “perdiendo un tiempo precioso” por mantenerse en una “senda resistencialista”, en lugar de tomar la iniciativa. El portavoz parlamentario pide un giro y abandonar la estrategia de Iglesias y su entorno, aunque no los cite. Frente al rumbo decidido por el líder, que él describe como basado en priorizar la protesta social, apelar solo a los más desfavorecidos, replegarse en la izquierda y rehuir los pactos con otras fuerzas, él plantea que Podemos represente un “proyecto de normalidad alternativa”. Para eso debe recuperar la iniciativa institucional, dirigirse a sectores más amplios, volver al discurso transversal en lo ideológico y llegar a acuerdos si es necesario. “Solo si salimos de los golpes de efecto y de ser los enfants terribles de la política estaremos en condiciones de gobernar”, señala. “Una fuerza transformadora no es la que se limita a decir ‘que se vayan todos”, alerta.

Errejón cree que la relación de Podemos con el PSOE debe ser “inteligente y laica” y no estar basada en el “choque frontal” o la “negación obsesiva”.

El número dos deja además claras sus reticencias a una eventual fusión orgánica con IU. Podemos debe seguir siendo una “organización autónoma e independiente”, aunque pueda suscribir alianzas. Inquieto tras leer a Iglesias, Errejón pidió este viernes al líder que “clarifique” su posición sobre este punto.

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