Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Casi la mitad de las mujeres asesinadas en 2016 había denunciado a su agresor

En España han muerto 39 mujeres víctimas de violencia machista, una cifra en descenso con respecto a los años anteriores

Manifestación en Madrid contra la violencia machista. Ampliar foto
Manifestación en Madrid contra la violencia machista. Archivo

Las mujeres que han denunciado ser víctimas de violencia de género han sido 446.673 desde 2007. En lo que va de año han muerto 39, asesinadas por su pareja, expareja o por personas de las que se estaban separando. Casi la mitad de ellas —el 41%— había denunciado a su agresor, es decir que 16 tenían alguna medida de protección. La cifra de los feminicidios en España ha registrado en 2016 un descenso. Hace un año en estas fechas, las mujeres asesinadas eran 50, hace diez años fueron 61.

El número de denuncias registradas por parte de mujeres que luego han sido asesinadas en 2016 duplica las interpuestas en el año anterior, un 21%. Según explica Manuel Izquierdo, responsable técnico del sistema de seguimiento creado por la Secretaria General de Seguridad en 2007 — conocido como Viogen— estos casos de homicidios pueden ser debidos a una desestimación inicial de los riesgos, a una imprevisibilidad de sujetos inestables y violentos, como suelen ser los agresores, o, incluso, a la evolución inesperada de las relaciones entre víctima y verdugo.

Según los datos recogidos en el sistema, la mayoría de los casos registrados a raíz de una denuncia ante la policía (326.820) son “inactivos”, es decir, se prevé un seguimiento leve, al haber tenido una resolución judicial definitiva o por no presentar ningún indicio de riesgo. La vigilancia a domicilio, ocasional o constante, se prevé, en 3.589 casos de los 21.057 que se consideran entre riesgo bajo y extremo. A esta última categoría, que prevé el control permanente de la víctima, de sus hijos, y de todos los movimientos del agresor, pertenecen 17 casos.

La gravedad de la denuncia se evalúa a la hora de solicitar las medidas de protección, luego las medidas de protección son aprobadas por un juez, según la valoración policial de riesgo (VPR), pero puede que los casos se desarrollen en manera inesperada, según explica Izquierdo. “El chantaje económico, físico, emotivo, al que están sometidas estas mujeres” relata, “les puede incluso empujar al rechazar la protección”. Una de las mujeres fue asesinada en 2016 lo hizo. Según explica este responsable no es inusual que se produzca un acercamiento voluntario entre la víctima y el verdugo. Según los datos recogidos en Viogen, el 66% de las mujeres matadas vivía con su asesino.

Más de la mitad de las víctimas de violencia machista durante 2016 tenían entre 31 y 50 años, un 10% no llegaba a los 30. En España hay 25 nuevos huérfanos de violencia de género. Los hijos son, según relata Izquierdo, una de las principales razones que empuja la mujeres a denunciar aunque, la mayoría —23 sobre 39 en 2016—no lo haya hecho. “Cuando pides protección, no hay marcha atrás, y algunas temen las consecuencias”, concluye Izquierdo, “a veces están tan asustadas que no pueden animarse a hacerlo.”

Más información