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La gestora rechaza un último intento de abstención mínima

Al menos 14 diputados del PSOE romperán la disciplina de voto

Debate de investidura de Rajoy Ampliar foto
Pedro Sánchez durante la segunda sesión del debate de de investidura de este jueves. EFE

Los intentos de evitar la fractura en el grupo parlamentario socialista continuaron hasta la tarde del jueves, pero todos han terminado en fracaso. Algunos diputados pidieron a la dirección de grupo que consultara a la gestora si aún era posible la abstención mínima, solo los 11 diputados que necesita Mariano Rajoy para que su investidura salga adelante, con la condición de que entre los abstencionistas hubiera una representación muy amplia del partido. La respuesta fue negativa y de nuevo se apeló a que la resolución del comité federal no admite enmiendas.

Esta decisión aboca a que al menos 14 diputados rompan la disciplina de voto y podría aumentar si Pedro Sánchez, ex secretario general del PSOE, fuera uno de ellos. En su entorno aseguran que entre las opciones que tiene ante sí la más improbable es la de incumplir el mandato del comité federal. Antes no votaría o dejaría el acta de diputado.

Esta es la disyuntiva en la que, al parecer, se mueve el exsecretario general del PSOE, porque votar no en contra de la decisión del comité federal es la opción que siente más lejana. Si hubieran tenido éxito los intentos de que en la votación de hoy solo se abstuvieran los 11 parlamentarios estrictamente necesarios ni Sánchez tendría que tomar ninguna decisión extrema ni se pondría de manifiesto la disidencia dentro del grupo parlamentario.

“La abstención mínima busca salvar a Pedro Sánchez”, señalan los más acérrimos críticos con el anterior secretario general. No es esa la explicación de los partidarios del no, pero que ante todo consideran inexcusable el acatamiento a la decisión del comité federal. “Hubo un debate, deliberación y una votación democrática”, señalan. Aun así se podía evitar que haya ruptura de la unidad del grupo, por lo que el jueves se hizo una “consulta” a la gestora para que aceptara la abstención mínima. Uno de los encargados de la consulta fue el diputado madrileño Rafael Simancas, que la tramitó a través de la dirección del grupo. “Hubo algunos más pero la gestora respondió que no había nada de lo que hablar”, reconocieron las fuentes conocedoras de estos intentos in extremis.

Solo queda saber cuántos diputados romperán esta tarde la disciplina de voto. Aparte de los siete parlamentarios del PSC, los dos diputados por Baleares no virarán del no a la abstención. “Es imposible para mí por razones éticas, políticas y morales validar unas políticas de alguien al que batallé y luché durante toda la campaña”, justifica Joan Pere Pons, exjefe de gabinete de la presidenta del archipiélago, Francina Armengol. Margarita Robles y Zaida Cantera, independientes por Madrid, tampoco acatarán la resolución del comité federal, al igual que la aragonesa Susana Sumelzo, el vasco Odón Elorza o Rocío de Frutos. “Pase lo que pase. Asumiendo cualquier tipo de consecuencia", subraya la gallega.

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