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Rajoy elude reivindicar Gibraltar ante Theresa May

El presidente en funciones apoya la "integridad del Reino Unido" frente al secesionismo de Escocia

Atlas

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha eludido reivindicar Gibraltar en su primera entrevista con su homóloga británica, Theresa May, con quien se ha reunido este jueves durante algo más de dos horas en La Moncloa. Al menos no figura ninguna alusión al contencioso en la nota que ha hecho pública la Secretaría de Estado de Comunicación, que constituye la única información sobre el encuentro, ya que los mandatarios no han hecho ninguna declaración ni han comparecido en rueda de prensa. En cambio, sí hace referencia al compromiso de Rajoy de apoyar la "integridad" territorial del Reino Unido y no alentar "ningún tipo de secesionismo relacionado con la salida de la UE", en alusión al propósito de la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, de convocar un segundo referéndum sobre la independencia.

Rajoy ha dejado tradicionalmente en manos de su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, el espinoso asunto de Gibraltar. Sin embargo, en esta ocasión era diferente, pues la salida del Reino Unido de la UE, en contra de la voluntad mayoritaria de los gibraltareños, ha brindado a España una "oportunidad histórica" de avanzar en su reivindicación, en opinión de Margallo. El jefe de la diplomacia española ha ofrecido una fórmula de cosoberanía para Gibraltar que incluye la posibilidad de que los llanitos accedan a la nacionalidad española sin renunciar a la británica, el mantenimiento de su régimen fiscal en lo que sea compatible con la normativa comunitaria y un amplio autogobierno, excepto en las competencias de política exterior, defensa y control de fronteras, que serían ejercidas por Madrid y Londres, a cambio de que el Peñón siga formando parte de la UE.

Hoy mismo, sin embargo, el secretario del Foreign Office, Boris Johnson, ha reiterado ante la Comisión de Exteriores de la Cámara de los Comunes su rechazo a la propuesta española. "Hemos sido muy claros. No vemos ningún motivo en absoluto para un cambio de la soberanía de Gibraltar", declaró Johnson, quien dijo que ya le había trasladado esta respuesta a su homólogo español. En el caso de que España insista en este planteamiento, advirtió, se topará con "una resistencia completamente implacable, marmórea y como una roca por parte de este gobierno", informa Efe.

La visita de la premier británica se enmarca en la gira que está realizando por distintas capitales europeas para sondear su postura ante la futura relación entre el Reino Unido y la UE, tras el inesperado triunfo del Brexit en el referéndum del pasado 23 de junio. May ya ha anunciado que activará a finales de marzo el artículo 50 del tratado de la Unión, que prevé un plazo de dos años para negociar la salida del club europeo. También ha anticipado su apuesta por un Brexit duro; es decir, que dará prioridad al control de las fronteras sobre el acceso al mercado único. Esta postura ha causado una honda preocupación en el empresariado británico y ha provocado una caída de casi el 20% en la cotización de la libra.

Según la nota de Moncloa, Rajoy ha reiterado a May su pesar por la decisión del pueblo británico y le ha trasladado que "defenderá los intereses de nuestro país y, singularmente, los derechos de los ciudadanos y las empresas españolas para que no se vean perjudicados". Además, le ha transmitido que los británicos que residen en España, los que la visitan como turistas y las empresas británicas asentadas aquí "pueden estar tranquilas". Al contrario que la mayoría de los mandatarios europeos, Rajoy no ha condicionado expresamente el futuro acceso de Londres al mercado único a la libre circulación de trabajadores.

Rajoy y May ya mantuvieron una conversación telefónica en julio pasado, en la que ambos se comprometieron a trabajar para que ningún ciudadano británico ni español se vea perjudicado por la salida de Londres de la UE. Se estima que en España residen más de 300.000 británicos, muchos de ellos jubilados, mientras que casi 200.000 españoles viven en el Reino Unido. Los dos gobiernos preparan ya un convenio para garantizar la asistencia sanitaria recíproca a sus nacionales residentes en el otro país una vez que se consume la ruptura.

Rajoy, que saludó brevemente a May durante la cumbre del G-20 en Hangzhou (China), a principios de septiembre, manifestó el pasado miércoles a los periodistas asistentes a la recepción en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional que su intención era "escuchar" los planteamientos de la primera ministra británica.

Un Brexit duro puede tener también consecuencias negativas para España, ya que Reino Unido es el segundo receptor de inversiones españolas en el extranjero, con un stock acumulado de 50.000 millones de euros y especial incidencia en sectores como banca, energía y telecomunicaciones; la balanza comercial es favorable a España en más de 7.000 millones de euros en 2015; y 15,5 millones de británicos visitaron España el año pasado, gastando más de 14.000 millones de euros, lo que convierte al Reino Unido en el primer mercado del sector turístico español.

En el lado positivo, España aspira a albergar alguna de las dos instituciones comunitarias cuya sede tendrá que abandonar el Reino Unido: la Agencia Europea del Medicamento y la Autoridad Bancaria Europea (EBA), mientras que Madrid pugna con otras plazas financieras europeas por atraer a las empresas que opten por dejar la City.