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Las grabaciones preliminares de Gürtel ponen el foco sobre López Viejo

El empresario Rafael Naranjo pagó un millón desde Suiza por una concesión de recogida de basura

El exconsejero madrileño Alberto López Viejo. Ampliar foto
El exconsejero madrileño Alberto López Viejo. EFE

El juicio de la trama central del caso Gürtel de corrupción se ha iniciado oficialmente este martes, después del trámite de cuestiones previas, con la audición de las declaraciones grabadas de cuatro imputados de la investigación ausentes por fallecimiento o demencia sobrevenida. El testimonio grabado más relevante, según fuentes jurídicas, ha sido el del empresario Rafael Naranjo, propietario de la empresa de limpieza urbana Sufi entre 1982 y 2005. Naranjo, cuya causa ha sido archivada por problemas de salud mental —sufrió un ictus en 2010 y ha perdido la memoria— reconoció en marzo de 2011 que pagó un millón de euros desde una cuenta personal suya en Suiza en relación con la concesión del servicio de recogida de basuras en el distrito madrileño de Moratalaz en el año 2004.

En aquella época el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid era Alberto López Viejo, uno de los principales acusados, para quien la fiscalía pide 46 años de prisión por fraude a la Administración, cohecho, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos, entre otros delitos.

El millón de euros —un 3% del contrato de recogida de basuras, con una duración de diez años— fue dirigido por Naranjo desde su cuenta suiza siete meses después de la adjudicación. El dinero fue a parar a sociedades de Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel. Supuestamente, este, a su vez, repartía parte de los beneficios con los responsables políticos de la adjudicación, en este caso López Viejo, que fue viceconsejero de Presidencia con Esperanza Aguirre hasta febrero de 2009, cuando estalló el caso Gürtel.

En la declaración grabada, la fiscal y el magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Madrid Antonio Pedreira, ya fallecido, interrogan a Naranjo, que en todo momento niega haber pagado una comisión. El empresario explicó que el millón de euros era una imposición del Ayuntamiento de Madrid, recogida en los pliegos de condiciones técnicas del concurso, para realizar campañas de información y concienciación ciudadana. "Era una decisión que se reservaba el Ayuntamiento, había que pagarles las campañas de concienciación; el tres por ciento había que pagarlo a la empresa que designaba el Ayuntamiento", sostuvo Naranjo.

Sin embargo, el dueño de Sufi, sociedad que en 2005 fue absorbida por Sacyr, no supo explicar si las empresas a las que se pagó el millón de euros le dieron una factura y si declaró el abono en el Impuesto de Sociedades de la empresa. Naranjo tampoco explicó qué persona concreta del consistorio madrileño fue la que le dijo cómo se tenía que realizar el pago.

El juez Pedreira mostró su asombro ante la versión del imputado Naranjo: "Aunque fuese cierta la historia, que yo creo que es increíble, me resulta todavía más exagerada su versión [...]. Es decir, no recuerda dónde ingresó [un millón de euros], la cuenta donde ingresó. Recuerda que tenía el dinero en Suiza, pone usted el dinero en lugar de ponerlo la sociedad. Y ahora me dice que con ese dinero se van de viaje... ellos. No sé quiénes son ellos...".

"Yo tampoco", le replicó el empresario al juez. Tras la grabación del testimonio de Naranjo, el tribunal escuchará las declaraciones en fase de instrucción del extesorero del PP Álvaro Lapuerta, también exento de juicio por demencia sobrevenida, y de los fallecidos Leopoldo Gómez y María del Mar Rodríguez.

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