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“Independencia y realismo no son compatibles”

El candidato del PP a lehendakari advierte de que Podemos quiere "quebrar la soberanía nacional"

Alfonso Alonso, candidato del PP a lehendakari.

El impulso del empleo y las críticas al nacionalismo han sido mensajes recurrentes en la campaña de Alfonso Alonso (Vitoria, 1967). El candidato del PP a lehendakari da garantías de que los votos a su partido serán para defender “una Euskadi integrada en España”.

Pregunta. Dice usted que los vascos fundaron España.

Respuesta. Estamos en España desde el principio y siempre hemos estado ahí. Para nosotros sigue vigente la idea libertad, unidad e igualdad de derechos, que es compatible con el fuero. La Constitución reafirma esto, pero hay que leerla entera. Euskadi debe discurrir por ahí. Dice Urkullu que no renuncia a la independencia pero que es realista. Oiga Urkullu, independencia y realismo no son compatibles en este momento. El proceso debe ser de integración, porque las sociedades son mixtas, plurales, con identidades cruzadas.

P. Ha insistido en campaña que el PP es el único garante del constitucionalismo en Euskadi.

R. Con el Partido Socialista construimos una alternancia en el País Vasco en un momento muy crítico, en pleno proceso de petición de consulta con el plan Ibarretxe. Se hizo una alternancia en el poder que fue muy buena para evitar una fractura que se estaba dando en la sociedad vasca y mejoró la convivencia. Lo volveríamos a hacer, pero es evidente que no podemos volver atrás. El problema que veo en el Partido Socialista es que ahora ha adoptado una posición intermedia entre la Constitución y el independentismo. Es verdad que apoya al PP cuando hay que defender la soberanía en el conjunto de la nación, pero en Cataluña y el País Vasco se desliza un discurso que quiere buscar una vía a medias, el federalismo, que es una palabra muy ajena a la tradición política vasca. Aquí somos una autonomía foral y no sé en qué consiste transformarla en una autonomía federal. Por otro lado, están muy cómodos participando de forma minoritaria en los gobiernos del PNV y eso les resta posibilidades de ser alternativa. Nosotros consideramos que debe haber una representación clara del ideario no nacionalista en Euskadi, la defensa de la integración en España, con la Constitución y el Estatuto de Gernika como nuestros puntos de encuentro.

P. ¿Ve riesgo de ruptura?

R. Veo riesgo de desequilibrio. Veo una expansión de poder del PNV muy fuerte que consigue por diversos caminos. Por ejemplo, para echar al PP y lograr el poder en Vitoria pactó con Bildu y Podemos. Y el PSOE le acompañó. Creo que debe existir una especie de dique de contención de esa expansión del poder. Aquí se está poniendo en marcha un proyecto de construcción nacionalista del país, que olvida que este país es muy diverso y plural. Además, la alternativa de futuro no es el nacionalismo, creo más en una visión liberal que da más oportunidades. Y la prueba es que estamos planos, no crecemos. Tenemos la misma gente trabajando que hace cuatro años, tenemos menos autónomos que cuando Urkullu llegó al poder. Euskadi no aprovecha el Concierto para liderar el crecimiento en España. Hemos ido perdiendo peso relativo en los últimos años en términos de PIB, de población. ¿Qué pasa con Euskadi? ¿Por qué no arranca si tenemos unas condiciones de partida muy buenas? Yo creo que se empobrece porque la prioridad es construir una sociedad que se sienta nacionalista, con una visión cultural uniforme.

P. Con un Parlamento con mayoría a favor del derecho a decidir, ¿observa a Urkullu pisando el acelerador soberanista?

R. El PNV va a esperar. Ahora está en la fase de la consolidación del poder. Perdió el Gobierno vasco, también Álava y Gipuzkoa… Ya lo han recuperado. Esperarán a la coyuntura, viendo de reojo lo que pasa en Cataluña pero sin querer meterse en esa crisis política. También están esperando lo que pasa en Madrid, si un grupo como Podemos puede defender su idea del derecho a decidir, si hay una posición de debilidad en el Gobierno de España. Por eso necesitan contrapesos.

P. ¿No echa en falta los años en que el PNV y el PP se entendían?

Alfonso Alonso, en un momento de la entrevista.
Alfonso Alonso, en un momento de la entrevista.

R. Yo soy muy crítico con el PNV porque quiero ser su alternativa. Lo que no tiene sentido es que me haga un poco del PNV para entenderme con ellos. La gracia es que cada uno explique su proyecto. Si me quieren para un proyecto de construcción nacionalista o de afirmación soberanista en Euskadi, me opondré porque no es bueno para los vascos. Si, en cambio, el PNV está dispuesto a una mayor apertura, más libertad, nosotros estaríamos ahí para ayudar.

P. ¿Metería en el mismo saco al PNV y EH Bildu en sus aspiraciones nacionales?

R. Tuvieron una disputa por el liderazgo nacionalista que se ha decantado por el PNV, pero en el fondo no dejan de tener la aspiración de volver a la casa común. Lo que me preocupa en esa relación es que la obsesión de Bildu es blanquear el pasado de ETA, diluir responsabilidades, construir un relato que les favorezca. También vamos a dar la batalla ahí, para evitar que el relato se tuerza y pase por alto que aquí hubo una organización terrorista que asesinaba, extorsionaba y quería imponer un modelo totalitario. Bildu quiere que aceptemos que gente condenada por pertenecer a ETA se pueda presentar a las elecciones. ¿Cómo vamos a aceptar eso con normalidad? ¿Qué memoria estamos construyendo? Esa es la prioridad de Bildu y a cambio está dispuesto a una convergencia con el PNV en muchos temas.

P. ¿Aprecia cambios en el discurso de la izquierda abertzale? ¿Hay margen de maniobra para entenderse con EH Bildu?

R. Ellos tienen que condenar a ETA y reconocer lo que ha pasado. Están en otra clave, en la de los otegis, los casanovas… la gente que llevan en las listas.

P. Arantza Quiroga dimitió y pidió al PP que arriesgue para mejorar la convivencia en Euskadi.

R. Esa no fue la razón que le llevó a dimitir. No consiguió tener una sintonía con el partido.

P. ¿Cuál es la fórmula que ofrece el PP para mejorar la convivencia en el País Vasco?

R. Hay que reconocer que nuestra sociedad es plural, desde el punto de identitario y cultural. No se puede imponer la misma visión a todo el mundo. Es plural en lo lingüístico, hay más gente que habla castellano que euskera, y por eso no puede ser que el euskera sea una barrera para una gran parte de la población en el acceso a la función pública o que sea limitación en el diseño de las políticas educativas para que nuestros jóvenes aprendan otras lenguas. No es bueno que haya un permanente discurso de agravio, de victimismo o de enfrentamiento con el resto de España. Eso es lo que quiero cambiar.

P. ¿Qué le parece la propuesta de Podemos sobre el derecho a decidir?

R. Podemos quiere quebrar el principio de soberanía nacional en España. Eso priva de la capacidad de decidir a todos los españoles. Es muy difícil ser un partido nacional y quebrar el principio de soberanía. Es una contradicción de Podemos y una evidente limitación para ellos. Y los partidos nacionalistas ven en Podemos una oportunidad.

P. ¿Igualar los 10 escaños conseguidos por Basagoiti en 2012 sería un éxito este 25-S?

R. Nosotros hemos estado en horas bajas, pero en las últimos elecciones hemos repuntado algo. Mi objetivo es tener un objetivo claro, pero soy realista respecto al resultado. Veo en las encuestas que hay escaños bailando por muy pocos votos que están a nuestro alcance. Espero obtener un resultado que permita al PP afrontar un trabajo de crecimiento y de consolidación del partido en Euskadi.

P. ¿Qué efectos pueden tener estas elecciones autonómicas en la política nacional?

R. Las urnas pesan siempre.

P. ¿Le ha faltado autocrítica a Rajoy para lograr más apoyos para su investidura?

R. Tiene los apoyos suficientes porque se puede afrontar la investidura con 170 escaños. Lo que pasa es que tiene enfrente una posición de bloqueo muy firme. Es una cuestión de voluntad política. Pero ¿cómo se rompe el bloqueo? La pelota está en el tejado de Pedro Sánchez y si no mueve su posición iremos a nuevas elecciones. Rajoy hizo un esfuerzo y llegó a un pacto con Ciudadanos, acercándose mucho a las posiciones que el PSOE había pactado con Rivera. A los socialistas se les presentaban muchas opciones: participar en un Gobierno, participar en un pacto de investidura o simplemente permitir que arranque un Gobierno y ponerse en una oposición constructiva. Pero ha elegido la opción de bloquear el Gobierno. Mientras esa posición no cambie, no hay mucho más que podamos hacer.

P. ¿Se intentó atraer al PNV y otros nacionalistas?

R. No podemos dejar el futuro de la gobernabilidad de España en manos de los partidos que dicen que su objetivo es romper España. Creo que los partidos centrales que hemos construido este régimen democrático desde el 78 tenemos más responsabilidad.

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