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El disparo fortuito que aterrorizó este verano a un vuelo Ibiza-Madrid

La Dirección de la Policía abre una información reservada tras escapársele un tiro a un agente

Un avión de Vueling cubre el trayecto Ibiza-Madrid ATLAS

¿Cómo suena un disparo en el interior de un avión? “Como un petardo, pero de los gordos”. Así lo describe uno de los pasajeros del Airbus A320 de Vueling que el pasado 20 de agosto voló de Ibiza a Madrid. Cuando iban a cerrarse las puertas para iniciar el despegue y los más de 150 pasajeros aún se estaban acomodando, se escuchó un estampido seco que retumbó en todo el aparato. El ruido procedía del otro lado de la cortinilla que separa la cabina de los pilotos de la primera fila de asientos. Todo el pasaje se quedó en silencio, perplejo. Solo un viajero se atrevió a preguntar qué había pasado. A través de la megafonía, el comandante pidió disculpas y explicó que se había producido un problema con el arma de un policía.

Pasó un buen rato antes de que dos hombres y una mujer jóvenes, vestidos de paisano con ropa deportiva, visiblemente nerviosos y preocupados, abandonaran la parte delantera del avión y fueran a ocupar sus asientos. El sobrecargo se quejó a una azafata del “manazas” que había olvidado descargar la pistola antes de subir al avión. El arma se había disparado accidentalmente, impactando la bala contra un iPad guardado dentro de una maleta. Pero el despegue se demoró todavía más de media hora, porque no aparecía el casquillo ni la bala y existía el riesgo de que el proyectil hubiera perforado el fuselaje y pudiera provocar una brusca despresurización en pleno vuelo. Afortunadamente, el incidente no tuvo consecuencias, más allá del susto mayúsculo, y el vuelo se desarrolló sin más sobresaltos.

La Instrucción de la Secretaría de Estado de Seguridad sobre transporte de armas en aeronaves por personal de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de agosto de 2006, señala que, ante las “situaciones de alarma [que pueden darse] por desconocer la identidad de la persona que porta el arma y el riesgo que puede suponer para la seguridad en vuelo el disparo accidental o no de la misma”, los policías y guardias civiles están obligados a facturar su arma y transportarla en la bodega; salvo que viajen “en comisión de servicio”. En este caso, deben identificarse en los controles de seguridad y ante el comandante del avión, quien podrá reclamarles el arma para custodiarla en su cabina durante el vuelo.

El incidente fue objeto de un informe por parte de la Guardia Civil, encargada de la seguridad del aeropuerto de Ibiza, que se ha trasladado a la entidad pública AENA y a la Dirección General de la Policía. Un portavoz de esta última indicó a EL PAÍS que los tres agentes iban en comisión de servicio, por lo que podían llevar el arma en la cabina, y que el disparo accidental se produjo, precisamente, al entregar el arma al comandante, sin que causara ningún problema al avión. En todo caso, añadió, “siempre que se dispara un arma se abre una información reservada”.

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