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Algo más que un alto funcionario

Un experto censura que se obviara la responsabilidad política del exministro tras su participación en un paraíso fiscal

La decisión del nombramiento de José Manuel Soria como representante de España en el Banco Mundial la tomó una comisión política que no tuvo en cuenta las responsabilidades políticas del ex ministro, ni que estas se debieran a un asunto -figurar como administrador de empresas radicadas en paraísos fiscales- que guarda relación con el puesto que va a desempeñar en el organismo internacional.

José Manuel Soria en la inauguración de la feria internacional de turismo FITUR, el pasado enero.
José Manuel Soria en la inauguración de la feria internacional de turismo FITUR, el pasado enero. AFP

Según informó el Gobierno en el comunicado sobre el nombramiento, la Comisión de Evaluaciones que seleccionó al ex ministro para el cargo de director ejecutivo del Banco Mundial "está presidida por la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa y de ella forman parte también la Secretaría de Estado de Comercio, la Secretaría General del Tesoro, la Dirección General de Análisis Macroeconómico y Economía Internacional y la Dirección General de Política Económica". Esto es, se trata de una comisión política que decide sobre un puesto "que no es un cargo funcionarial, sino un cargo político, de forma que resulta curioso que no haya valorado las responsabilidades políticas que tuvo que asumir el candidato", señala Tomás Prieto, profesor titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Burgos.

El experto reconoce que la responsabilidad política "no tiene una relevancia jurídica nítida" , porque Soria no tiene una "mancha jurídica" -no está imputado ni inhabilitado- pero el poder público que lo seleccionó "podría haberla valorado, sin ser un imperativo jurídico, porque sí es un elemento relevante para el puesto en cuestión que los hechos por los que asumió esa responsabilidad estén relacionados con el cargo". "Podría haber sido un elemento que hiciera inclinar la balanza hacia otro candidato", indica el especialista. "El hecho de que la decisión se tome por un órgano político hace difícil pensar que prescinda de criterios políticos para tomarla", apostilla. El Banco Mundial forma parte de la ONU y de la lucha contra los paraísos fiscales.

Ahora bien, desde el punto de vista estrictamente jurídico, el Gobierno tiene argumentos para justificarse. A la hora de valorar los méritos de los candidatos, "al haber sido ministro es difícil que haya alguien con un currículum mejor que el suyo", explica el profesor. Un cargo político, como es el de un ministro, es al mismo tiempo uno de los mayores altos cargos de la administración, lo que da lugar a méritos para optar a todo tipo de cargos públicos posteriormente.

El portavoz de Economía del PSOE en el Congreso, Pedro Saura, destaca además que "no estamos hablando de una plaza de la Administración General del Estado, sino de ocupar una silla en el staff de la dirección del Banco Mundial representando a España". "No es volver a un puesto de funcionario", subraya, al contrario de lo que ha argumentado el Gobierno. El socialista destaca además que la idoneidad de un candidato "no solo se valora con requisitos técnicos". "¿Si Soria no era idóneo para ser ministro, cómo lo va a ser para representar a España en un organismo internacional?", se pregunta.