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Rajoy y Rivera abren una vía de diálogo y unen fuerzas para presionar a Sánchez

Ciudadanos no apoyará la investidura del presidente, pero ofrece colaborar en los presupuestos

Mariano Rajoy y Albert Rivera, este miércoles.

Mariano Rajoy y Albert Rivera acordaron este miércoles abrir un canal de comunicación permanente y evidenciaron una estrategia común: la de presionar a Pedro Sánchez para que permita la investidura del líder del PP responsabilizándole de una posible repetición de elecciones. “Sin el PSOE no habrá investidura y sin Ciudadanos no habrá estabilidad”, dijo Rajoy, que se mostró optimista porque Rivera le anunció su disposición a negociar los Presupuestos si logra la presidencia. “Dependemos del PSOE. El señor Rajoy ya sabe que no le vamos a apoyar. Se lo he dicho”, matizó el líder de Ciudadanos, que insistió en que no pasará de la abstención.

Los dos líderes coincidieron en abrir un canal de comunicación permanente, en volver a verse próximamente y en buscar un acuerdo que una a los partidos constitucionalistas frente a los independentistas, pero ofrecieron interpretaciones distintas de su segunda cita desde el 26-J.

Rajoy describió la buena disposición de Rivera para negociar el techo de gasto y los Presupuestos de 2017 como “un primer paso” que luego podría facilitar que Ciudadanos vote a favor de su investidura. Sin embargo, el líder de este partido enfrió su entusiasmo con varios matices: anunció que no negociará las cuentas públicas con el candidato hasta que este sea presidente, insistió en que no facilitará que ocupe esa posición votando a favor de su investidura, y rechazó tanto el documento programático como los cuatro grupos de trabajo ofrecidos para pactar un acuerdo de gobierno.

“Hoy me voy de aquí sabiendo que puedo negociar algo. El martes no había negociación”, proclamó, sonriente, Rajoy, al término de la reunión con Rivera y comparándola con la mala sensación que le dejó el día anterior su encuentro con Pedro Sánchez.  El líder del PP expresó su optimismo con una metáfora del deporte que practica a diario: “Hoy hemos dado un primer paso. Y la más larga caminata comienza siempre con un primer paso”.  Y añadió: “Si el señor Rivera y yo queremos que los Presupuestos se aprueben antes del 1 de octubre, significa que tenemos voluntad de hacer todo cuanto esté en nuestras manos para que haya una investidura”.La ley de Gobierno prohíbe que un Ejecutivo en funciones apruebe los Presupuestos generales. Cualquier negociación será estéril hasta que haya presidente.

Sin alternativa

Rivera instó de nuevo a Rajoy a poner fecha para la sesión de investidura, pero el presidente en funciones se resiste. “Lo urgente no es un debate de investidura, lo urgente es que haya una persona investida”, se enredó el presidente en funciones al tratar de transmitir que su deseo es un pacto de Gobierno amplio y estable.

El líder del PP, al que Rivera reconoce ya como único candidato —“No hay alternativa a Rajoy”, dijo—, le entregó al de Ciudadanos un documento con las coincidencias que ha encontrado entre sus objetivos y el pacto que este firmó con el PSOE el pasado febrero. Rivera, sin embargo, solo se ofreció a mediar entre los dos partidos tradicionales con una futura llamada a Sánchez, y no se movió de su posición previa: ni negociación ni voto a favor. “[Rajoy] ya sabe que no le vamos a apoyar”, resumió el presidente de Ciudadanos, cuyos 32 diputados no pueden decidir por sí mismos el nombre del próximo presidente. “Se lo he dicho, que no vamos a apoyar ni a estar en ese Gobierno, pero que sí hay un espacio común, de una oposición responsable, de una abstención”. Y subrayó: “Si no se puede tener mayoría, por lo menos hay que permitir que este país se ponga en marcha. Es lo más urgente. Pero esto no lo podemos hacer si el PSOE no rectifica. Si Sánchez sigue en el no, España está condenada al bloqueo”.

Nada de eso desanimó a Rajoy. Preguntado por si creía posible que Rivera cambiase de opinión y votase a favor de su investidura, el líder del PP contestó: “Si yo no viera ninguna posibilidad, no habría aceptado el encargo del Rey de intentar formar Gobierno. Los días posteriores al 20 de diciembre [las pasadas elecciones generales] era evidente que la mayoría de la Cámara iba a votar que no. Ahora no es fácil, pero ya no es tan evidente que no pueda haber una investidura. Si llegara a la conclusión a la que llegué en diciembre estaríamos en un escenario diferente”.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, este miércoles.

Los dos líderes buscan un pacto por la unidad de España

Albert Rivera y Mariano Rajoy coincidieron este miércoles en la necesidad de impulsar un pacto en defensa de la unidad de España y de la soberanía nacional que querrían hacer extensivo al PSOE y a cualquier otro partido dispuesto a defender sus principios.

El líder de Ciudadanos ya presentó en octubre este proyecto a sus homólogos del PP y el PSOE. Según su versión, Rajoy quedó en estudiarlo y nunca le dio una respuesta definitiva, y Sánchez no consideró necesario firmar el acuerdo.

Las negociaciones para formar Gobierno y la agudización del reto independentista en Cataluña —cuyo Parlamento se ha enfrentado al Tribunal Constitucional aprobando el inicio de su plan de desconexión— cambian ahora las circunstancias.

El pacto que ofreció Rivera en octubre incluía los compromisos de no acordar Gobiernos con partidos independentistas; defender la integridad territorial y que la soberanía nacional reside en el conjunto de los españoles; oponerse a los referéndos de autodeterminación; y vincular cualquier cambio en la estructura territorial del país a una reforma constitucional. 

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