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Las elecciones autonómicas dificultan aún más formar Gobierno

El adelanto de los comicios vascos y gallegos complican que el PSOE, el PNV o Ciudadanos abran negociaciones para facilitar la continuidad de Rajoy

El adelanto de las elecciones gallegas y vascas al 25 de septiembre dificulta aún más que el PSOE, el PNV o Ciudadanos abran ahora negociaciones para facilitar la continuidad de Mariano Rajoy al frente del Gobierno. Cualquier cambio de posición de estos partidos sería empleado por sus rivales autonómicos para criticarles por ser “la muleta del PP”. En consecuencia, también se complica la aprobación de los Presupuestos de 2017, para lo que debe haber Gobierno en septiembre.

Alberto Núñez Feijóo. Ampliar foto
Alberto Núñez Feijóo. EFE

Los estrategas del PSOE, el PNV y Ciudadanos se mantienen firmes en su no a Rajoy y consideran que cualquier titubeo antes de las autonómicas podría tener consecuencias desastrosas para sus resultados por tres razones.

Primero, el PSOE y Ciudadanos afrontan dos elecciones autonómicas especialmente difíciles para sus intereses: si los socialistas se enfrentan a la competencia de Podemos y Las Mareas, los representantes del partido de centro acuden a las dos Comunidades en los que su implantación aún es incipiente. Segundo, Pedro Sánchez y Albert Rivera atrajeron a sus votantes con el compromiso de no apoyar la continuidad de Rajoy y si cambiaran de posición se enfrentarían inmediatamente al veredicto de las urnas. Y, tercero, el PNV ha encontrado un serio competidor en Podemos, lo que desaconseja que abra cualquier conversación antes del 25-S.

“No nos vendría bien para nuestra campaña un apoyo del partido a Mariano Rajoy”. Esta impresión de un dirigente del Partido Socialista de Euskadi (PSE– PSOE), es compartida por sus compañeros gallegos con relación a las elecciones respectivas. No obstante, la decisión del comité federal del partido y del secretario general de votar no a la investidura de Rajoy, estaba ya muy cerrada antes de conocerse el adelanto electoral en ambas comunidades, reconocen fuentes del socialismo gallego y vasco.

Tanto la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, candidata a la presidencia vasca, como el aspirante socialista a la presidencia gallega, Xoaquín Fernández Leiceaga, comparten su afinidad con Sánchez, quien, por tanto, tiene su visto bueno al no a Rajoy. Con esta afinidad poco o nada tienen que temer los candidatos socialistas de posibles interferencias del PSOE federal en sus respectivas campañas, en las que Sánchez participará activamente. Otra cosa es la presión de los rivales políticos del PSOE, que insisten en pedirle su abstención para evitar una segunda repetición electoral, e independientemente del coste que pudiera tener en las elecciones autonómicas.

“Son dos cosas absolutamente distintas, que el PSOE podría explicar perfectamente”, valoró Miguel Gutiérrez, secretario general del grupo parlamentario de la formación de Albert Rivera, que a su vez se niega a votar a favor del candidato del PP. “En España hay un bloqueo que sería de un año si nos vamos a unas terceras elecciones, con un Gobierno en funciones que cada vez tienen menos ministros y cada vez tiene menos capacidad de gestionar adecuadamente las cosas”, aseguró este dirigente de Ciudadanos. “El PSOE debería ser capaz de explicar eso a sus votantes, exactamente igual que lo hacemos nosotros. Nuestros votantes tampoco quieren que nos abstengamos, pero lo hacemos por sentido de Estado y responsabilidad”, añade.

El PP, por su parte, interpreta el adelanto de las elecciones en otra clave. Todos los esfuerzos del partido están centrados en conseguir la continuidad de Rajoy en La Moncloa. El partido considera que Alberto Núñez Feijoo es una garantía en Galicia, sean cuales sean los acuerdos que alcance en Madrid el presidente del partido, e incluyan o no a los nacionalistas.

Podemos y el PNV

Al tiempo, los dirigentes nacionales creen que el adelanto de las elecciones vascas puede liberar al PNV para pactar con el PP pasados los comicios autonómicos: cualquier acuerdo previo a la cita electoral se ve dificultado por el potencial de Podemos para ganar en el País Vasco.

“Las elecciones autonómicas intentarán resolver más la gobernabilidad interna de cada comunidad y mucho menos condicionar la nueva formación del Gobierno”, opinó Ángel Valencia, catedrático de ciencia política de la Universidad de Málaga. “En el País Vasco, Urkullu se enfrenta al desafío electoral de Podemos, a una reforma del modelo territorial y, en el caso de las negociaciones con el PP, a una falta de entendimiento durante su gobierno”, recuerda. “Feijóo pretende encabezar una de las comunidades sólidas del PP y, a su vez, una de sus preocupaciones son las Mareas”, resume.

Ante los intereses contrapuestos de los partidos, las formaciones intentarán separar los comicios autonómicos de las negociaciones por La Moncloa. Una dificultad más para desbloquear la formación de Gobierno.