Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy pide un Gobierno de mínimos para los presupuestos y Europa

El PP afloja su discurso y ataques al PSOE y Sánchez para restarle presión hasta el Comité Federal del sábado

Rajoy, este lunes, en el centro de distribución de Mahou.

Mariano Rajoy ha pedido este lunes a los demás interlocutores políticos un "acuerdo de mínimos" para facilitar "un Gobierno con estabilidad que pueda gobernar, generar confianza y conseguir el gran objetivo de crear dos millones de empleos" para el final de los cuatro años previstos para la nueva legislatura. El presidente en funciones ha insistido en su mensaje de que ahora es "fundamental" favorecer "la estabilidad política e institucional" con al menos tres metas a corto y medio plazo: aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2017, fijar el techo de gasto de las Administraciones Públicas y cumplir con los compromisos europeos.

El líder del PP ha aprovechado la circunstancia programada de un acto de entrega de una distinción a la empresa española Mahou San Miguel, en su fábrica en Guadalajara y por sus iniciativas en favor del emprendimiento laboral, para valorar como muy positivos los datos del paro y de afiliación a la Seguridad Social del último mes. Rajoy se ha detenido mucho en glosar tanto los aspectos de mejoras que ha registrado la firma cervecera española en los últimos cinco años, para salir de la crisis como las estadísticas positivas de paro. El presidente consideró esos datos "un acicate para el futuro" y claves para lograr el objetivo de crear al año en España 500.000 empleos en los próximos cuatro ejercicios.

El líder popular concluyó así que para mantener esas estadísticas optimistas es necesario ahora perseverar en las actuaciones de los emprendedores empresariales y en "crear un marco estable administrativo", que es como introdujo la necesidad de formar un Gobierno cuanto antes. Rajoy subrayó así que España "no se puede permitir que se repitan las elecciones porque sería un disparate de extraordinarias proporciones" y exigió la creación "a la mayor celeridad posible de un Gobierno que pueda gobernar".

La única idea que aportó sobre cómo piensa el presidente del PP que se puede formar ese Gobierno fue acordando entre todos los grandes objetivos dentro del marco constitucional y ahí apuntilló la necesidad de ese entendimiento básico en la elaboración de los próximos presupuestos, el techo de gasto y de los compromisos con Europa. Rajoy no lo dijo expresamente, pero en este último punto mete tanto la gestión complicada en los dos próximos años de la salida del Reino Unido de la Unión Europea por el Brexit como la obligación de llegar en los siguientes ejercicios económicos a los límites de déficit marcos por la UE para evitar sanciones, multas y nuevos recortes.

Más tarde, durante la reunión del Comité de Dirección del PP, Rajoy volvió a insistir en ese programa de mínimos que debería estar listo y ratificado con el nuevo Gobierno de España antes de agosto. Rajoy les ha comentado a los dirigentes populares que quiere y cree posible tener un Gobierno antes de las vacaciones de verano. Los miembros del comité no le preguntaron ni por su agenda de contactos de los próximos días, ni por cuál será su criterio para establecer las reuniones y las llamadas a los demás dirigentes y el presidente popular tampoco les informó de nada en ese sentido. Dicen que eso no es hermetismo, sino discreción.

Lo que los dirigentes del PP sí han "intuido" es que ahora toca un periodo de "tocar los violines" y templar gaitas con el PSOE y con Pedro Sánchez, especialmente antes del Comité Federal socialista del 9 de julio. El portavoz oficial del PP, Pablo Casado, llegó a comentar en esa línea que no les parece ahora que sea "ni responsable ni muy efectivo meter toda la presión para formar el nuevo Gobierno sobre el PSOE". Luego matizó "en descargo de Pedro Sánchez" que tras el 20-D no quiso hablar nada ni dialogar ni reunirse varias veces con Rajoy por culpa del propio Comité Federal, "que fue el que no le dejó hacer nada y le impuso" las líneas rojas de cualquier pacto con PP y Podemos.

El PP, por tanto, se mueve ahora sobre sus intuiciones de lo que quiera o no quiera hacer Rajoy, sobre todo en las dos semanas que quedan hasta la constitución formal de las Cortes el 19 de julio. Casado citó varias veces esa fecha para apuntar que hasta entonces no comenzarán oficialmente las negociaciones si es que el rey Felipe VI le encarga ese cometido se supone que en primer lugar a Rajoy. El portavoz popular concluyó primero que hasta entonces solo se producirán reuniones exploratorias, incluidas las posibles y no programadas citas con el PSOE y Ciudadanos, pero luego expresó su confianza, como otros dirigentes del partido, de que el camino del pacto esté entonces suficientemente avanzado para que haya un ejecutivo estable antes de agosto.

Pablo Casado no lo quiso decir públicamente ni expresamente, pero sí insistió con distintas variantes en la idea de varios responsables de su partido, que en los últimos días han insinuado que ya ha existido algún contacto discreto entre Rajoy y Pedro Sánchez. Lo que sí confirmó es que él mismo y otros dirigentes se han visto o han coincidido con representantes de la cúpula del PSOE en encuentros informales. Y luego enfatizó que el PP se alegra ahora mucho de que los socialistas hayan mantenido la segunda posición en el Parlamento "porque es un partido de Estado y de una socialdemocracia moderada". Hacía mucho tiempo que no se escuchaban en la sede del PP palabras tan amables de cualquiera de sus dirigentes ni hacia el PSOE ni hacia Sánchez.

El PP no conoce, por tanto, ni la agenda ni el tipo de planificación que maneja Rajoy para los próximos días, pero sí apuesta como su principal prioridad por un acuerdo "en distintas modalidades" con el PSOE. Y, a ser posible, con todo el PSOE. Es decir, el PP cree que la mejor opción sería gobernar conjuntamente con el PSOE y, si eso no es posible, que todo el grupo parlamentario socialista permitiese un Ejecutivo en minoría de Rajoy con la abstención de sus 85 diputados y no de uno o de un grupito seleccionado.

Casado detalló las opciones: un acuerdo de legislatura, un acuerdo de investidura o un acuerdo de Gobierno. El PP pretende este último para dar más estabilidad y seguridad y porque entiende que las dos formaciones comparten un mismo "marco constitucional".

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información