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Rajoy confía en la abstención del PSOE para lograr su investidura

El presidente del PP sí contempla ahora ir a las Cortes en minoría porque el pacto alternativo del PSOE y Ciudadanos ya no existe ni suma votos

Rajoy conversa con el canciller austriaco Christian Kern durante la reunión del Consejo Europeo en Bruselas.
Rajoy conversa con el canciller austriaco Christian Kern durante la reunión del Consejo Europeo en Bruselas. EFE

“Rajoy sí quiere gobernar ahora en minoría si no logra al final el apoyo a la gran coalición del PSOE y a diferencia de lo que pasó tras el 20-D, porque no hay otra alternativa posible. Entonces lo que no quiso era ir a la investidura para que lo machacasen y eso ya no va a pasar”. Es la conclusión que extrae de las palabras y la actitud diferente del presidente del PP tras el 26-J uno de sus principales colaboradores. Rajoy, en privado, lo que transmite es que cree que habrá Gobierno del PP gracias a la abstención de los socialistas y está dispuesto a retrasar la investidura un poco para recabar ese apoyo.

Las negociaciones para formar Gobierno en España no han comenzado, se especula incluso con que Mariano Rajoy las quiere trasladar en su integridad a la semana que viene y, por lo tanto, es complicado incluso para los dirigentes del PP sacar conclusiones de lo que vaya a pasar en las próximas semanas. Pero entre los vicesecretarios nacionales y su núcleo de máxima confianza sí han extraído ya algunas interpretaciones claras de sus propias palabras tras el triunfo electoral.

La primera preferencia teórica de Rajoy es gobernar cuanto antes en un ejecutivo de coalición solo con el PSOE. Ciudadanos, en ese sentido, es solo un añadido. La segunda opción que se abordará será que el PSOE permita un Ejecutivo del PP con su abstención en una segunda votación, tras votar no a una primera investidura. Rajoy solo ha anticipado, por ahora, que llamará en primer lugar a Pedro Sánchez para ver su disponibilidad y sus intenciones.

Los colaboradores de Rajoy no le han escuchado de su boca, ni el líder lo ha expresado así todavía en público, que esta vez sí está dispuesto a aceptar un hipotético encargo de Felipe VI para intentar conseguir un Gobierno incluso aunque no tenga aún todos los apoyos asegurados para que salga adelante. Rajoy ha querido preservar ese momento en primer lugar para la audiencia con el Monarca, pero sí ha repetido varias veces desde el 26-J que si al final el PSOE y Ciudadanos no aceptan su alianza, como están afirmando en estos días, al menos deberían dejarle gobernar solo.

Antes de entrar en la cumbre europea de Bruselas sobre el Brexit celebrada este martes, el líder del PP ha pedido “tranquilidad” y un poco de calma para hablar sin tanta presión en los próximos días y sin necesidad de estar radiando los encuentros en los medios. Rajoy ha vuelto a reivindicar su derecho a gobernar y evitar el “disparate” de ir a unas terceras elecciones por “la cerrazón de alguien”, informa Miguel González. Pero ha añadido que si el pacto con otras fuerzas no es posible, espera que “al menos dejen gobernar al que ha ganado, aunque lo tenga que hacer en situación difícil”.

En el PP justifican que Rajoy no decline ahora el supuesto encargo del Rey en que tras el 20-D la alianza de PSOE y Ciudadanos les superó en escaños (130 frente a 123) y le habrían derrotado y vapuleado en el Congreso. Ahora ese balance ha variado y sería de 137 a 117 a su favor.

Sin catálogo de propuestas

El PP no ha nominado aún siquiera una comisión negociadora, ni lo hará hasta sondear antes cuál es la actitud del líder socialista. Rajoy no le ofrecerá en su primera cita ni un cupo de posibles ministerios, ni una vicepresidencia, ni tampoco un bloque específico de reformas. En el PP aseguran que ese no será el método que se usará en esa negociación. Rajoy se quedó muy frustrado tras el 20-D cuando llamó a La Moncloa a Sánchez y éste no le dio tiempo siquiera para ofrecerle un café antes de rechazar bruscamente cualquier posibilidad de acuerdo.

Los populares entienden que el escenario ha cambiado radicalmente tras el resultado electoral del domingo pasado, pero Rajoy no le entregará de entrada tampoco ahora un documento a Sánchez con un catálogo de propuestas. Lo que sí quiere saber es qué le parece la idea de formar un Gobierno de coalición o de permitir su Gobierno en solitario y suscribir un acuerdo de legislatura para dar estabilidad a los próximos cuatro años.

El equipo de Rajoy en el PP ha concluido de las conversaciones privadas con el líder que está convencido de que en esta ocasión habrá un Gobierno popular, con ese respaldo directo o indirecto socialista, y fijan la fecha para la última semana de julio o la primera de agosto. Si el PSOE lo pide o se constata que hace falta un poco más de tiempo, se podría retrasar la sesión de investidura unos días. En el PP entienden que la presión será acuciante en ese sentido en las próximas semanas y que el PSOE no soportaría la responsabilidad de votar no en una primera y en una segunda sesión de investidura y abocar al país a unas terceras elecciones.

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