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La oposición de Venezuela pide a Podemos detalles de su financiación

El partido de Pablo Iglesias niega cualquier vínculo económico con el chavismo. “Rivera busca votos”, opinó Iglesias

Albert Rivera, durante su viaje a Venezuela.

La visita de Albert Rivera a Caracas provocó este martes que los diputados opositores de la Asamblea Nacional invitaran a Podemos a aclarar en la Cámara si habían sido financiados por el Gobierno de Venezuela. “Tenemos indicios serios”, explicó a EL PAÍS Freddy Guevara, presidente de la Comisión de Contraloría. El partido de Pablo Iglesias niega cualquier vínculo económico con el chavismo. “Rivera busca votos”, opinó Iglesias, quien ha visto cómo el viaje del líder de Ciudadanos coloca en el centro de la campaña del 26-J a las relaciones de Podemos y Venezuela.

Empuñando un ejemplar de la Constitución de Venezuela, y señalando el artículo 72, Rivera apoyó la revocación constitucional del Gobierno de Nicolás Maduro, que impulsa la oposición. “Es la vía de escape”, dijo el líder de Ciudadanos ante la Comisión de Exteriores de la Asamblea Nacional, que rompió en aplausos mientras el presidente de la formación emergente evocaba los valores de la Transición española —“cesiones, generosidad, diálogo”— como ejemplo para el país americano.

Su intervención, sin embargo, también provocó alguna protesta. Al igual que a su llegada a Caracas, cuando ya mencionó a Podemos —“Todos los partidos españoles, menos Podemos, apoyamos el diálogo en Venezuela”—, Rivera recordó este martes que el partido de Iglesias se abstuvo ante una moción en favor de la liberación de los opositores venezolanos. No fue la única vez que el nombre de esta formación se escuchó este martes entre las paredes de la Asamblea. El diputado Luis Florido pidió que la Comisión de Contraloría aclare si el Gobierno venezolano financió en el pasado a Podemos, y Freddy Guevara, su presidente, anunció que la Cámara invitará a los representantes de este partido para aclarar la cuestión. La formación de Iglesias siempre ha negado cualquier vinculación entre su financiación y Venezuela.

“Llevamos tiempo trabajando en la investigación preliminar”, explicó a este diario Guevara. “Tenemos pensado hacer pronto la petición formal de que se abra una investigación. La parte final del proceso de investigación son las interpelaciones o comparecencias”, siguió. “Tenemos serios indicios”, subrayó. “No es algo jalado de los pelos, no es de la nada, hay algo que nos hace inferir que hubo financiación del Estado venezolano a organizaciones afines del partido Podemos”.

Incluso Henry Ramos, el presidente de la Cámara, aprovechó la visita de Rivera para referirse a Podemos. “A Albert le he dicho en privado que tienen que estar todos muy pendientes, que no se les complique la vida como en un momento determinado se nos complicó la situación en Venezuela”, dijo. “Están advertidos”.

Buscar votos

Antes de conocer la petición de los diputados venezolanos, Iglesias ya criticó el viaje de Rivera. “Da la impresión que Ciudadanos se va a gastar un poquito más de dinero en su spot de campaña, que lo va a rodar en Caracas y que no va a hablar ni de España ni de los españoles”, opinó el líder de Podemos desde España. “Rivera va en calidad de candidato que va a buscar votos”.

La visita de Rivera a Venezuela ha colocado al país en el corazón de la agenda política española. El Gobierno concedió el viernes la nacionalidad a seis ciudadanos venezolanos vinculados con la oposición. Algunas de las principales figuras del partido de Mariano Rajoy, como Fernando Martínez Maillo, participaron el domingo en una manifestación a favor de la libertad de los presos. El PSOE, por su parte, vio la semana pasada cómo el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero visitaba el país como mediador. Y Alberto Garzón, líder de IU, tildó de “hipócritas” las nacionalizaciones promovidas por el Ejecutivo.

Mientras tanto, Rivera está en Caracas. Este martes llegó hasta la Asamblea viendo los carteles del comandante Hugo Chávez que cuelgan de los edificios, impresionado por las colas de ciudadanos que aguardan para comprar comida y medicamentos, y sabiendo que desde el Ejecutivo le acusan de injerencia. “Dar comida, recaudar medicinas, no es una injerencia, es una obligación moral”, retó a los críticos. Y se despidió con un grito de la Cámara: “¡Viva España y viva Venezuela!”.