Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La fiscal defiende el “derecho” de Rita Maestre a “alardear de ser puta”, pero no ante el altar

La acusadora pública se opone al recurso de la portavoz municipal de Madrid contra la sentencia que la condenó por la protesta en la capilla de la Complutense en 2011

La fiscal Marisa Morando se ha opuesto al recurso de la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, contra la condena por la protesta feminista en la capilla de la Universidad Complutense en 2011. “Es obvio que las señoritas están en su derecho de alardear de ser putas, libres, bolleras o lo que quieran ser, pero esa conducta realizada en el Altar, espacio sagrado para los católicos al encontrarse allí el Sagrario, lugar donde según sus creencias se encuentra Dios, implica un ánimo evidente de ofender”, afirma la fiscal.

Rita Maestre.  Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de Madrid. KIKE PARA Atlas

Maestre fue condenada el pasado marzo a una multa de 4.320 euros por un delito contra los sentimientos religiosos. La juez de primera instancia consideró probado que en marzo de 2011 la portavoz municipal madrileña, que entonces tenía 21 años, invadió la zona del altar de la capilla junto a un grupo de mujeres y “se quitó la camiseta, quedándose en sujetador”. Mientras tanto, algunas de sus compañeras de acción, que no llegaron a ser identificadas, se desnudaron de cintura para arriba y otras se dieron un beso en la boca en el lugar. Tras esa entrada, se dirigieron fuera de la capilla gritando “vamos a quemar la conferencia episcopal”, “menos rosarios y más bolas chinas”, “contra el vaticano, poder clitoriano” y “sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios”.

La defensa de Maestre ha recurrido la sentencia. La fiscal Morando, en el escrito por el que se opone a que la dirigente de Ahora Madrid sea absuelta en segunda instancia, hace referencia a algunas expresiones que las manifestantes llevaban escritas en el torso en el momento de entrar en la capilla. Según ella, las palabras “violenta, bollera, puta, libre, lesbiana” suponen un “alarde” de la “forma de vivir” de Maestre y de las mujeres que participaron con ella en aquella protesta.

Maestre ha contestado a preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que en ese foro no se valoran en la medida de lo posible los cauces normales de los procesos judiciales pero, a título personal, ha manifestado que "el nivel de los comentarios dice más de quien los escribe que de quien está tratando de hablar".

El perdón del arzobispo, sin relevancia penal

Para la fiscal, "no tiene relevancia penal" que Maestre haya pedido disculpas al arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, y que este las haya aceptado. "Los católicos perdonan las ofensas por principio, pero la acción penal es pública y se ejerce por el Ministerio Fiscal, que se limita a actuar en defensa de la legalidad". "Si solo se ha condenado a quien actualmente ostenta un cargo político es porque todas sus compañeras han ocultado su identidad y no se ha podido imputar nada más que a quien el Párroco conocía con nombre y apellido por ser su compañera de clase", añade. A Morando le resultan "infantiles y lamentables" las observaciones de la defensa de Maestre en su recurso de que la fiscalía no actúa con la misma contundencia ante discursos de odio.

"El problema no es que se hayan criticado dogmas religiosos, sino la ridiculización, la ofensa y la falta de respeto a las creencias ajenas realizadas por la fuerza y en un altar. Y amparar esa falta de respeto (…) no hace nuestra sociedad más libre, como erróneamente afirma el recurrente, sino todo lo contrario", termina su argumentación la fiscal Morando antes de pedir que se desestime el recurso de Rita Maestre.

La edil ha reiterado que "nunca" tuvo la voluntad de ofender. "En todo caso, la jueza ha considerado lo que ha considerado oportuno, como no podía ser menos, y la parte implicada, o sea, yo, he recurrido como me parecía oportuno, como no podía ser menos".

La fiscal Morando recuerda que Rita Maestre lideró la protesta y empujó al capellán para que el grupo que encabezaba entrara en la capilla, donde iba a comenzar la misa y algunos fieles se encontraban rezando. "Eso se perseguía y eso se consiguió, ofenderles hasta hacer llorar a algunas de las presentes", afirma la fiscal.

El escrito señala que en la acción no se produjeron ni lesiones ni daños materiales a los bienes sagrados. Sin embargo, añade: "Para profanar no es necesario tocar, y la conducta de rodear el Altar, llamado así por la presencia del Altísimo, que es un espacio tan extremadamente respetado por los católicos que solo el sacerdote, y en su caso el monaguillo, lo ocupa, es profanar".

"En la playa es normal estar sin sujetador para broncearse por todo el cuerpo, pero un templo no es una playa", recuerda Morando, para quien la acción de quitarse el sujetador en la capilla "traspasa lo que podría ser una falta de protocolo o de saber estar", y entra en el delito de la ofensa al sentimiento religioso, tipificado en el artículo 524 del Código Penal. "Falta de protocolo y falta de saber estar sería que se quedara en sujetador en un Pleno del Ayuntamiento o quedarse en sujetador en una recepción oficial. Pero eso no lo ha hecho seguramente porque respeta estos actos y lo que representan".

La defensa de Maestre adujo en su recurso contra la sentencia que los tribunales han absuelto a otras personas del mismo delito en diversos juicios. "En todos y cada uno de los supuestos que se exponen las faltas de respeto a los sentimientos religiosos se realizan en la televisión, en la vía pública… en ningún caso en el Altar de un templo en presencia del Santísimo".

Más información